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Quienes van a los Médanos de Coro por primera vez, regresan luego a descubrir
el misterio que encierra el que en un país como Venezuela exista una zona
desértica llena de tunas, cactus y cardones a pocos kilómetros de
Coro, la ciudad que marcó la nacionalidad del venezolano, y hoy es reconocida
por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad. Para muchos, este Parque
Nacional que abarca 91.280 hectáreas es simplemente impresionante, ya que
engloba un paisaje lleno de arena, que te hace sentir en el mismísimo Sahara
sin salir del país. Los Médanos se encuentran en el istmo
que une a Coro con la Península de Paraguaná, en el estado Falcón;
para llegar hasta allá se puede manejar por la carretera troncal Morón-Coro
y luego por la vía que va desde Punto Fijo a Adícora; o de manera
más cómoda por avión llegando al Aeropuerto Internacional
José Leonardo Chirinos o por barco atracando en el Puerto Marítimo
Internacional de la Vela de Coro o en el Puerto de Guaranao en las Piedras.
Hay quienes dicen que este paraíso natural, decretado Parque Nacional
el 06 de febrero de 1974, puede ser visitado por cualquiera de sus linderos, pero
es más aconsejable quedarse a un lado de la carretera que va hacia Punto
Fijo. Sus arenas, suaves y secas, provienen de la erosión de la acción
constante del viento sobre las rocas que con el tiempo son partidas en pedazos
muy pequeños convirtiéndolas en arenilla y ésta, al desplazarse
por la continua acción del viento, se va acumulando en parvas, convirtiéndose
poco a poco a dunas. El horario de visita al parque es de nueve de la
mañana a seis de la tarde, siendo las primeras horas de la mañana
o al ocultarse el sol los mejores momentos para disfrutar de la arena fresca y
de los vivos colores del cielo que se distinguen de la opaca superficie. La temperatura
promedio en los Médanos es de 27° a 30° C, siendo la mínima
16° C en horas de la madrugada y la máxima 40° C a la sombra.
El paisaje de este desierto venezolano está compuesto por dunas de
20 metros de alto sobre el nivel del mar aproximadamente, médanos y marismas
salitrosas. Una de las curiosidades más impactantes es que gracias a la
acción del viento los médanos son cambiantes, nunca están
en el mismo lugar. Son pocas las especies animales y vegetales presentes en el
lugar debido a la aridez propia de la zona; entre las géneros vegetales
se encuentran las tunas, cujíes, cardones, yaque, yabo, espinito y cactus;
en cuanto a la fauna predominan los reptiles (lagartos e iguanas), el gavilán
primitivo, el turpial, el chivo, zorro común, murciélago, oso hormiguero
y conejo.
Aunque
no se han comprobado sus efectos medicinales, el calor emanado por las dunas es
utilizado por muchas personas como tratamiento terapéutico para calmar
dolencias artríticas y reumatológicas. Paradójicamente aunque
para algunos turistas la calidez de la arena puede ser abrumadora o incluso un
"martirio", para otros es una fuente de relajación y salud.
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En
el camino hacia los Médanos de Coro Para llegar al Parque
Nacional Los Médanos de Coro hay que pasar por Coro, la capital del estado
Falcón. Coro o Santa Ana de Coro fue la primera capital de la Provincia
de Venezuela y fue la segunda ciudad fundada por los españoles en el año
de 1527. En arawaco - lengua indígena- Coro significa "viento"
nombre que se ajusta perfectamente a las características climatológicas
de la zona. Santa Ana de Coro fue declarada Monumento Nacional y Patrimonio
Histórico de la Humanidad por la UNESCO, debido a que conserva su arquitectura
colonial de manera impecable y constituye un atractivo turístico de excepcional
belleza e información histórica. Antes de salir de Coro,
pueden visitar la Casa de las Ventanas de Hierro, el Museo Diocesano, el cual
alberga importantes colecciones relacionadas al arte religioso; el Museo de Arte
de Coro y el Museo de Cerámica histórica y loza popular.
Una vez que hayan disfrutado de los Médanos y se hayan "revolcado"
en sus arenas pueden seguir el camino hacia el pueblo de Santa Ana, uno de los
más antiguos del estado Falcón y tal y como lo reseña Valentina
Quintero en su guía, uno de los pocos que aún conserva su iglesia
original construida en el siglo XVI. Para finalizar el paseo, pueden
seguir por la misma vía y parar en los pueblos Moruy, Buena Vista y Pueblo
Nuevo. Moruy es altamente conocido por sus muebles artesanales y su iglesia dedicada
a San Nicolás de Bari. Buena Vista, es famoso por el "Pan Criollo"
que reseña Valentina Quintero, que no es otra cosa que un pan dulce casero
aliñado. La última parada puede ser en la localidad de Pueblo Nuevo,
en donde se encuentra la talla de madera llamada "El Cristo resucitado"
de Otoniel Salas, un artista de la zona que talla sus esculturas entre tunas y
cardones.
Fotos
tomadas de: Etat
Falcon Las
Posadas.com Fuentes
Bibliográficas : Venezuela
Turística.com Parque
Nacional Los Médanos de Coro Venezuela
Virtual La
guía de Valentina Quintero 2002-2003
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