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Los Andes constituyen un complejo sistema montañoso que se
extiende por toda la zona occidental de América del Sur,
con vistas al Océano Pacífico. Está considerado
como uno de los grandes tesoros del mundo por la gran diversidad
biológica de sus formaciones naturales y la fragilidad de
su entorno.
La extensión norte que conforman los Andes Norteños,
está representada por los valles intermontanos del occidente
de Venezuela, Colombia, Ecuador y el norte de Perú. Cubren
una superficie total de 49 millones de hectáreas extendidas
a lo largo de 2.000 kilómetros, desde la Sierra Nevada de
Santa Marta (Colombia) hasta el Abra de Porculla en la depresión
de Huancabamba en el norte de Perú.
El territorio perteneciente a los Andes venezolanos comienza desde
las últimas rutas de Barquisimeto y atraviesa todo la región
trujillana, para continuar por el estado Mérida y desembocar
en tierras tachirenses. Está asentada en una larga Cordillera
que se dispone desde el norte hacia el sur y que combina paisajes
de bosques montañosos con profundas lagunas, poblados valles
y elevados páramos.
A pesar de que el frío es la característica que más
lo diferencia del resto del territorio nacional - por demás
tropical-, lo verdaderamente único de esta región
está representado por la altura de sus parajes, la transparencia
del aire, la pureza de los colores, el olor de lo que aún
no ha sido contaminado por la industria y la luz que el sol esparce
por cada rincón. La vegetación, la flora y la fauna
se muestran orgullosas a través de senderos, corrientes de
agua y formaciones rocosas que dan la bienvenida a todo aquel que
esté dispuesto a posar sobre ellas.
TRUJILLO: TIERRA ENCANTADA
La tranquilidad que se respira en esta región colonial y
pintoresca, de profundos valles, imponentes sierras y tímidos
llanos, es una de sus grandes bondades. Trujillo conserva el encanto
de lo que fue la época colonial, a través de las casas
de bahareque, ventanas de hierro forjado y paredes pintadas con
alegres colores.
En todas las calles de los pueblos y ciudades de la geografía
trujillana, se observa la veneración a lo sagrado, al elemento
religioso. Por tal razón, uno de los principales atractivos
de esta región es la imagen de la virgen de Nuestra Señora
de la Paz (la más grande de Suramérica), ubicada a
1.700 metros por encima del nivel del mar, en el cerro la Peña
de la Virgen. El monumento tiene varios miradores, desde los cuales
se puede disfrutar de una vista que abarca todo Trujillo, Lara,
La Sierra Nevada y la Costa Sur del Lago de Maracaibo.
Como buena zona ecológica, Trujillo cuenta con varios Parques
Nacionales de notable interés turístico, como lo es
la "Sierra de la Culata", cuyos mayores atractivos son
el "Pico El Águila", la Estación Biológica
Páramo de Mifafi y la laguna de Guaches. Otro paisaje montañoso
de visita obligada es el Parque Nacional "General Cruz Carrillo",
ubicado entre los estado Trujillo y Portuguesa, el cual constituye
un ecosistema ideal para el refugio de dos especies animales en
peligro de extinción: el oso frontino y el paují copete
de piedra. La laguna de Los Cedros y la Quebrada de Segovia, son
dos opciones de este hermoso paraje para acampar y hasta para sumergirse
en la frescura helada de sus aguas.
LA REGIÓN DE LOS CABALLEROS
Llamada así por la amabilidad
y la calidez de su gente, Mérida es el estado con la ciudad más
alta del país. Está localizada al pie de la Sierra Nevada y en su
territorio se ubican los 5.007 metros de altura del Pico Bolívar, la montaña
más imponente y alta de los Andes venezolanos. El verdor en Mérida
se deja entrever por las verticales serranías, mezcladas con los grises
de las piedras que sirven de senderos. La Sierra Nevada, continuamente cubierta
de nieve, tiene en sus alrededores una gran cantidad de lagunas, entre las cuales
destacan la Laguna de Mucubají y la Laguna Negra. Aquí, los límpidos
azules del cielo contrastan con los blancos nevados y los verdes del frailejón.
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La mejor forma de visualizar todo el majestuoso encanto de las sierras, es a través
de un paseo en el teleférico más alto y largo del mundo, que va
desde la ciudad de Mérida, hasta la cumbre del Pico Espejo, sobrevolando
4.765 metros de altura. Una vez arriba, el frío hará acto de presencia
para enmudecer de admiración a los turistas. En la ciudad, las
opciones son múltiples y variadas, y van desde los lugares más pintorescos,
a las aventuras más extremas. Un paseo recomendado es el de Los Chorros
de Milla, famoso por sus cascadas de espléndida blancura, los lagos, la
espesa y rica vegetación y el pequeño zoológico, con ejemplares
de animales propios de la zona. Otro lugar para visitar es el Monumento
Natural Meseta de la Galera, paraje de origen fluvial y perteneciente al período
cuaternario. Allí el aire simplemente se deja oír, entre los cantares
de insectos y aves, para sumergir a los visitantes en una relajante paz.
Un paseo por la carretera trasandina es un regalo para los ojos, al ver cómo
se conforman las poblaciones en las faldas de las montañas, a pocos metros
del paso de los ríos. Las posadas y los sitios para comer truchas y dulces
típicos se multiplican, junto a los lugareños que ofrecen en venta
su arte a través de cuadros, tejidos, muebles y objetos diversos.
Alrededor de la ciudad de Mérida se encuentran muchos pueblos, entre
los que se destacan: Timotes, Chachopo, Apartaderos, San Rafael de Mucuchies,
Los Aleros, Tabay, Mucubají, y Santo Domingo entre otros, todos ellos con
hermosos y mágicos parajes, casas pintorescas típicas de la zona
y el maravilloso clima que caracteriza a los Andes venezolanos.
ENTRANDO EN LA "CIUDAD ESCALONADA"
El estado Táchira está
ubicado en una meseta de dos niveles, que conserva su descendencia de la época
colonial, manifestada a través de la arquitectura de las casas e iglesias.
La ciudad de San Cristóbal, al ser el epicentro de tal desnivel geológico,
se conoce con el nombre de "Ciudad escalonada". La región
está formada por una accidentada topografía en el que alternan urbanizaciones
y poblados pintorescos. El ascenso hacia las zonas altas comienza por la ruta
panamericana, desde la cual se puede llegar a la ciudad capital, y bordear las
verdes mesetas. Un sitio de interés para visitar es la Lobatera, población
cuya actual construcción, data de hace más de cien años,
y en cuyos alrededores pueden encontrarse las saludables fuentes de aguas termales,
así como los famosos petroglifos, grabados que hicieran en su momento los
aborígenes Ubatera. La cálida atención de los tachirenses,
famosa en todo el territorio nacional, se hace mucho más evidente en poblaciones
como la Grita, cuyos habitantes poseen una amplia tradición religiosa,
legado de sus antecesores franciscanos. La ciudad cuenta con varias construcciones
que dan fe a estas creencias y que mantiene vivo el espíritu de sus habitantes.
Con este último paraje, culmina el recorrido por los Andes Venezolanos.
Su extenso y espigado camino, constituye una opción llena de prodigios
y regalos para el visitante que pueda apreciar las bondades de los valles, montañas,
flora, ríos, lagunas, cumbres y poblaciones andinas. Todas ellas llenarán
con su encanto y cobijo, los recuerdos de todo el que se aventure a tener un encuentro
con la paz que proporciona la naturaleza templada de estos fascinantes paisajes.
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Tuya FUDENA
Fotos
tomadas de:
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