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La bandola procede del laúd o ud persa de tres cuerdas,
el cual se convirtió en el rey de los instrumentos árabes
antes de la conquista de España en el año 710 de nuestra
era. En
Al-Andalus, como se conocía a España bajo dominio islámico,
se desarrolló la música y la danza que trajeron los
conquistadores del Imperio Árabe-Musulmán en compañía
de los bereberes norteafricanos.
Los
instrumentos orientales de mayor difusión en Al-Andalus,
fueron los aerófonos y los cordófonos, y entre estos
últimos se destacaron el arpa, el santir, el rabé
morisco y el laúd, padre de muchos de los instrumentos de
la Península Ibérica y por extensión, de América.
La forma del laúd ha evolucionado durante la historia y dio
origen a la guitarra española, la guitarra portuguesa, la
mandola y la mandolina en Europa. Desde aquí viajó
a América durante la conquista y originó al cuatro,
el tres cubano, el charango, el requinto y la bandola.
La bandola criolla en Venezuela,
la bandola puede ser, de acuerdo con su interpretación, técnica
y estilos de música: llanera, central o guariqueña,
oriental, guayanesa y andina.
La
bandola llanera es la que tiene mayor difusión
en Venezuela gracias al trabajo de su principal ejecutante, Anselmo
López. Esta bandola posee cuatro cuerdas (de tripa y nailon),
que van en órdenes simples. Se tañe con una púa,
uña o plectro que puede ser fabricado con cacho de ganado.
Por ser mayormente difundida en los estados Apure, Barinas, Guárico,
Cojedes y Portuguesa, salen de su caja géneros como pajarillos,
seis por derechos, chipolas, corridos y toda la música llanera
que se cruce en el camino.
La
bandola central o guariqueña, posee ocho cuerdas
de metal pero cuatro órdenes, es decir, están organizadas
en pares de igual afinación. Se ejecuta, al igual que todas
las bandolas, con un plectro. El principal ejecutante es el guariqueño
Juan Esteban García, quien puede deleitar a cantadores y
bailadores con sus cadenciosos pasajes o recios joropos con requisitos,
así como cualquier joropo tuyero.
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La bandola oriental consta de
ocho cuerdas de nailon o de metal organizadas también en
cuatro órdenes, y una caja de resonancia más grande
y profunda que la de la llanera. Generalmente en la parte superior
de su caja es recta, es decir, la pera está picada en su
parte más angosta.
Sus cuerdas suenan con un plectro. Se ejecuta mayormente en los
estados Anzoategui, Monagas, Sucre y Nueva Esparta, donde se le
llama también "Bandolín". En ella pueden
sonar polos, galerones, malagueñas, joropos con estribillos
o diversiones orientales. Sus principales ejecutantes fueron Cruz
Quinal, el "Rey del Bandolín Morocho"; y Daniel
Mayz quienes dejaron de existir pero dejaron su legado en muchos
discípulos. Un dato importante es que la bandola oriental
fue "exportada" hace ya varios años a Trinidad
y Tobago, donde se le conoce como "Bandol".
La
bandola guayanesa posee cuatro órdenes dobles
de cuerdas de metal y combina el sonido de la bandola llanera
con el de la oriental. Se conoció en Venezuela gracias
al trabajo de José "Cheo" Hurtado y de grupos
como "Un Solo Pueblo", "Convenezuela" y "Luango".
En la bandola guayanesa pueden sonar joropos, pasajes y últimamente,
por su sonoridad parecida al tres cubano, también se roba
algunos sones de la isla caribeña.
La
bandola andina es la menos
conocida de las bandolas y posee de 12 a 16 cuerdas, seis órdenes
dobles (y triples), afinados en intervalos de cuarta y tercera;
es la auténtica bandurria española.
Se emplea para interpretar bambucos, pasillos y valses andinos.
Ocupa un lugar muy importante en la música tradicional
de nuestro país vecino: Colombia.
Fuentes
Rafael Salazar. Instrumentos
Tradicionales de Venezuela y sus raíces en las culturas
semíticas I Parte. Revista Musical de Venezuela. Fundación
Vicente Emilio Sojo. CONAC
Atlas de Tradiciones Venezolanas. Instrumentos Venezolanos.
Fascículo 14. 1998. Fundación Bigott y El Nacional
Fotos
tomadas de:
Ramonblanco.com
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