VENEZUELA VIRTUAL | Iglesia Virtual | Lecturas | Índice de Lecturas (41 a la 50)

  La historia de Pepe.
Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. alguien le preguntaba como le iba, el respondía: “Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo”.
  El roble que descubrió su corazón.
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales. Todos ellos eran felices y estaban satisfechos.
  ¿Cómo templar el acero?
Durante muchos años un herrero trabajó con ahínco y practicó la caridad, pero a pesar de toda su dedicación, nada perecía andar bien en su vida. Por el contrario, sus problemas y sus deudas se acumulaban día a día.
  Cómo hacer felices a los demás.
Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación.
  El silencio de Dios.
Cuenta una antigua leyenda noruega, acerca de un hombre llamado Haakon, quien cuidaba una ermita. A ella acudía la gente a orar con mucha devoción. En esta ermita había una cruz antigua.
  Carta de Ruth.
Una historia que nos enseña a descubrir a Jesús en el prójimo. Un lunes por la mañana Ruth fue a su buzón de correo y sólo había una carta. Ella la tomó y la miró antes de abrirla, y notó que no tenía estampillas ni sello del correo.
  Cambio de ojos.
Un día, un científico había encontrado la manera de realizar transplantes de córneas, a partir de unas síntesis de ADN. Con este descubrimiento, las personas invidentes podrían recobrar la visión.
  Mi mejor amigo.
¿Cómo te fue en Navidad y Año Nuevo? Llamé para saludarte pero no te encontré. ¡Qué lástima! Quería contarte lo bien que la pasé y todos los propósitos que espero cumplir este año. Me imagino que ya empezaste clases y estás agobiado con el trabajo.
  El carpintero y sus herramientas.
Cuentan que en una carpintería hubo una extraña asamblea, fue una reunión donde esas herramientas discutieron sus diferencias. El martillo ejercía la presidencia, pero el resto le exigía su renuncia.
  La suprema indiferencia.
En un amplio patio de la casa más elevada del poblado, descansaba un hombre anciano cuyo rostro se decía que inspiraba una extraña mezcla entre misericordia y firmeza.
P‡gina Anterior
41-50 de 111
P‡ginaSiguiente
 EFEMÉRIDES