6
de diciembre
Lectura del Santo Evangelio, según San Lucas. Gloria a ti, Señor.
Un día Jesús estaba enseñando y estaban también sentados ahí algunos
fariseos y doctores de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea,
de Judea y de Jerusalén. El poder del Señor estaba con Él para que
hiciera curaciones. Llegaron unos hombres que traían en una camilla
a un paralítico y trataban de entrar, para colocarlo delante de
Él; pero como no encontraban por dónde meterlo a causa de la muchedumbre,
subieron al techo y por entre las tejas lo descolgaron en la camilla
y se lo pusieron delante de Jesús.
Cuando Él vio la fe de aquellos hombres dijo al paralítico: "Amigo mío, se te perdonan tus pecados". Entonces los escribas y fariseos comenzaron a pensar: "¿Quién es este individuo que así blasfema? ¿Quién, sino sólo Dios, puede perdonar los pecados?" Jesús, conociendo sus pensamientos, les replicó: "¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil de decir: "Se te perdonan tus pecados" o "levántate y anda"? Pues para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados - dijo entonces al paralítico- : Yo te lo mando: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El paralítico se levantó inmediatamente, en presencia de todos, tomó la camilla donde había estado tendido y se fue a su casa glorificando a Dios. Todos quedaron atónitos y daban gloria a Dios, y llenos de temor, decían: "Hoy hemos visto maravillas".
Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
|