4
de diciembre
Lectura del Santo Evangelio, según San Mateo. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos,
enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y
curando toda enfermedad y dolencia.
Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban
extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo
a sus discípulos: "La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos.
Rueguen, por tanto, al dueño de las mies que envíe trabajadores
a sus campos".
Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar
a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.
Les dijo: "Vayan en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel,
Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los
Cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos
y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder;
ejérzanlo, pues, gratuitamente".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
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