6°
de mayo
Lectura del Santo Evangelio, según San Juan. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús dijeron al oír sus palabras: “Este modo de hablar es intolerable, ¿Quién puede admitir eso?” Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: “¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son Espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen”. (En efecto, Jesús sabía desde el principio quienes no creían y quien lo habría de traicionar). Después añadió: “Por eso les he dicho que nadie puede venir a mi, si el Padre no se lo concede.” Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no querían andar con él. Entonces Jesús les dijo a los doce: “¿También ustedes quieren dejarme?” Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quien iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tu eres el Santo de Dios.”
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
|
|