13
de enero
Lectura del Santo Evangelio, según San Marcos. Gloria a ti,
Señor.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: "Si quieres, puedes limpiarme." Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Quiero: queda limpio." La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio.
Él lo despidió, encargándole severamente: "No se lo digas a nadie;
pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por
tu purificación lo que mandó Moisés." Pero, cuando se fue, empezó
a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya
no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en
descampado; y aun así acudían a Él de todas partes.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
|
|