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22 de septiembre
Santos Mauricio y compañeros
Hacia la mitad del siglo III escribía Origines que los nuevos reclutas del cristianismo provenían principalmente de las clases populares “de entre los tejedores bataneros, zapateros”. Pero también las familias de la burguesía de provincia ofrecían a la religión de Cristo nuevos fieles: abogados, magistrados y empleados imperiales aumentaban las filas del cristianismo.
La presencia de los cristianos en la milicia desmentía la sospecha de que no fueran buenos ciudadanos, aunque algunos de ellos presentaron objeción de conciencia cuando se trató como en el caso de Mauricio y compañeros, pertenecientes a la legión tebana, no de defender al imperio de sus enemigos, sino la propia fe en él único Dios, rechazando un sacrificio a los dioses, que equivalía a la apostasía.
Por otra parte, la mentalidad de los cristianos no podía coincidir con la pagana. Aunque respetaban las leyes y eran leales al imperio, no ponían la patria terrena por encima de todo. Un cierto desinterés castigado con extremo rigor. Lo prueba el episodio que tiene como protagonista a Mauricio, a Esuperio, a Cándido y a todos sus compañeros de armas cristianos sometidos a flagelaciones y después decapitados por haberse negado a seguir hacia Galia a perseguir a los cristianos, o a sacrificar a los dioses antes de presentar la batalla contra los rebeldes Bagaudios.
Según la primera versión tomada de La Passio Acaunensium martyrum, escrita por el obispo de Lyón Euquerio hacia el año 450, Mauricio y compañeros pertenecían a la legión tebana, que Maximiano Hercúleo, asociado al gobierno en el año 286 como colega del emperador Diocleciano, había llevado con otras tropas de Egipto a Galia para detener la difusión del cristianismo.
Cuando llegaron a Agaunum, Mauricio y sus compañeros no quisieron continuar por una razón muy comprensible. Maximiano, después de haberlos sometido a la humillante flagelación pública, no habiendo logrado reducirlos a la obediencia, hizo decapitar a toda la región (unos miles soldados; según La Passio unos seis mil).
A pesar del juicio contrastante de los estudiosos de La Passio escrita por el obispo Euquerio, hay testimonios muy antiguos del culto de los mártires de Agaunum, en donde las excavaciones realizadas en 1893 descubrieron una primitiva basílica del siglo IV.
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