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23 de junio
San José Cafasso
José Cafasso nació en Castelnuovo D’asti, cuatro años antes de su paisano Juan Bosco, en 1811. Era todo lo contrario, por temperamento, del apóstol de los jóvenes: reflexivo, devoto, manso y estudioso. Fue ordenado sacerdote a los 22 años; frecuentó el curso de teología en Turín, donde luego fue profesor de la cátedra, teniendo entre los alumnos al mismo Juan Bosco.
Los habitantes de Turín lo llamaban “el cura de la horca”; con una mezcla de admiración y de compasión, porque en toda las ejecuciones capitales, junto al condenado estaba siempre el padre José Cafasso: un curita flaco, encorvado no por lo años, sino por la desviación de la columna que lo obligaba a estar agachado aún en las pocas horas del día que pasaba fuera del confesionario.
En efecto, el padre José dedicaba gran parte de su ministerio sacerdotal a escuchar las confesiones y las confidencias de los que frecuentaban su iglesia, atraído por las grandes cualidades humanas de inteligencia y de bondad de ese pequeño sacerdote que comprendía los problemas de todos, y sabía hablar con todos.
Fue proclamado santo en 1947, y es patrono de los presos y condenados a la pena capital, porque durante su vida terrenal, las cárceles fueron el lugar preferido para el ejercicio de su apostolado sacerdotal. Murió a los 49 años de edad, en 1860, y fue sepultado en Cottolengo; sus restos mortales fueron trasladados al santuario de la Consolata.
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