Ya los viajes suborbitales dejaron de ser parte de las caricaturas de los Supersónicos y se convirtieron en una realidad, así que si alguna vez quisiste ser astronauta para viajar al espacio y disfrutar a través de una ventanilla del esplendor de la tierra, debes saber que ya ese momento está aquí con el turismo espacial
Probablemente nunca te imaginaste que llegaría el día en que escucharas por los altavoces de un aeropuerto algo como "pasajeros del vuelo 502 de Virgin Galactic con destino al espacio, por favor abordar por la puerta número 5", sin embargo esto es algo que está más cerca de lo que crees.
Varias agencias de viajes en todo el mundo están tomando reservaciones para llevar a los primeros turistas al espacio, hasta ahora hay más de 250 aspirantes a astronautas que han pagado 200.000 dólares cada uno para asegurarse una oportunidad en el tan esperado vuelo sub-orbital.
SpaceShipOne
Construida en 2004 por la empresa Scaled Composities y con el apoyo de diversos patrocinantes nace SpaceShipOne, la primera aeronave comercial producida con capital privado capaz de salir de la atmósfera terrestre llevando afortunados turistas al espacio durante un período de tiempo determinado, para luego traerlos de regreso a la tierra en perfectas condiciones. Esta aeronave contaba con un solo asiento, su objetivo era exclusivamente demostrar que era posible llevar a cabo tal hazaña.
Luego de su primer vuelo, algunos empresarios interesados en hacer negocios con los viajes espaciales como el multimillonario fundador de la aerolínea Virgin Atlantic y dueño de Virgin Group Sir Richard Branson, firmaron una alianza con Burt Rutan, Presidente de Scaled Composites para formar la Spaceship Company, una empresa que constructora de aviones capaces de hacer "turismo espacial".
SpaceShipTwo
Los frutos de esta alianza no tardaron en llegar y el próximo paso fue la construcción de la misma aeronave pero con las butacas de pasajeros y todas las adaptaciones que ello implica. Fue entonces cuando el 15 de julio de 2010, Sir Richard Branson y Burt Rutan mostraron al mundo en el desierto de Mojave, California la SpaceShipTwo, la segunda versión de la nave espacial pero con capacidad para dos pilotos y seis pasajeros, la misma llevará a los turistas espaciales a alejarse 112 kilómetros de la tierra a una velocidad de Mach 3.09 (4.200 km/h) a razón de 416 metros por segundo.
El SpaceShipTwo cuenta con ventanas de 43 cm de diámetro para que los pasajeros puedan apreciar la cercanía de las estrellas y todos los asientos se reclinan completamente hacia atrás durante el aterrizaje para disminuir la molesta fuerza G. Al parecer, la embarcación puede aterrizar con seguridad, incluso si "daños catastróficos" se produjeran durante el vuelo, según señalan los fabricantes.
La nodriza
La SS2, como ya es mundialmente conocida, inicialmente no podrá ir al espacio sin ayuda, deberá valerse de la WhiteKnightTwo, una nave de 42 metros de ancho que tiene un solo objetivo, transportar a la SpaceShipTwo hasta los 150.000 mts de altura (50.000 pies) donde la SS2 se desacoplará, encenderá su motor principal, alcanzará velocidad supersónica en sólo 8 segundos y llevará a los afortunados turistas espaciales fuera de la atmósfera terrestre (112.000 mts) en apenas 1 minuto y 10 segundos.
Gracias al X Prize
Hasta ahora las grandes corporaciones de la aviación como Boeing y Airbus se han visto limitadas para desarrollar una aeronave que pueda llevar turistas al espacio, no dependía de ellas producir un aparato de este tipo y la NASA ha enfocado su esfuerzo en investigar más que en hacer paquetes de turismo espacial. De esta manera surgió la necesidad de motivar la creación de un avión de pasajeros capaz de hacer vuelos suborbitales.
Todo comenzó en el año 1919 cuando Raymond Orteig, un magnate francés, dijo que regalaría 25 mil dólares a quien llevara a cabo el primer vuelo directo entre Nueva York y París. En 1927, Charles Lindbergh ganó el premio al que denominaron "Orteig Prize", a bordo de la conocida nave Espíritu de Saint Louis.
Casi un siglo después, un grupo de millonarios visionarios tomaron la idea de Orteig y crean la Fundación X Prize (X Prize Foundation), una iniciativa que premia a grupos que trabajan en proyectos de gran envergadura y alto impacto, se autodenominan como una fundación que "busca lograr avances radicales en beneficio de la humanidad mediante la creación y gestión de grandes premios que motiven a los innovadores a resolver algunos de los mayores desafíos que enfrenta el mundo hoy en día".
Los premios
La X Prize Foundation ofrece diferentes premios, si te interesa competir es muy sencillo, deberás trabajar para lograr alguno de los siguientes retos:
-Automotive X Prize: Fabricar un vehículo súper eficiente en cuanto al consumo de carburante se refiere, para dar con un medio de transporte más ecológico que nos permita romper con la dependencia a los combustibles fósiles, un automóvil que pueda recorrer unos 100 kilómetros con 2.3 litros de gasolina (actualmente el vehículo más eficiente es un prototipo que consume el doble de esa cantidad).
-Achon X Prize: Este premio intenta incentivar la creación de un sistema que permita lograr avances importantes en la comprensión de la información contentiva en las secuencias de ADN. Específicamente el premio se lo llevará "el primer equipo que pueda construir un dispositivo y utilizarlo para secuenciar 100 genomas humanos en 10 días o menos, con una exactitud no menor a un error por cada 100.000 bases secuenciadas, con secuencias que cubran correctamente al menos el 98% del genoma, y a un coste no mayor de 10.000 $ por genoma".
-Google Lunar X Prize: Con el patrocinio de Google, el equipo que desee ganar unos 20 millones de dólares deberá lograr el lanzamiento, aterrizaje y operación en la superficie lunar de un pequeño "rover" (vehículo todo terreno empleado por astronautas para desplazarse en la luna). El aparato debe desplazarse por más de 500 metros y transmitir a tierra imágenes y vídeo de alta definición.
-Anzari X Prize: Eran 10 millones de dólares para el equipo que consiguiera fabricar una nave con la que se pudiera efectuar turismo en el espacio. Inicialmente se llamó X Prize pero cambió de nombre cuando la millonaria Amir Ansari hizo una contribución de 5 millones de dólares a la Fundación X Prize, de esta manera cambió su nombre para llamarse Premio Anzari X, en honor a su donación.
Este último ha sido el único premio otorgado por la X Prize Foundation, el equipo de Scaled Composites ha sido el ganador de una importante suma de dinero y de un gran prestigio, ahora su reto es aún mayor, los ojos del mundo están sobre ellos y deben trabajar en cubrir los detalles para que todo funcione de forma correcta y los turistas viajen de forma segura, sin duda lo conseguirán pues han demostrado que lo que hace apenas algunos años veíamos sólo en películas de ficción se puede hacer realidad.