TEMAS | Empresas | La baja autoestima Un mal que también afecta a las PyMEs

     
 

Natior Consultores ayuda a las empresas a alcanzar los resultados esperados, aplicando la metodología de la responsabilidad evolutiva, nacida en EEUU, pero adaptada a la realidad local.

La gente de Natior Consultores (Nuevas Aplicaciones y Técnicas para la Interacción Organizacional) tiene bien claro que hoy en día, una empresa no puede seguir trabajando bajos los parámetros tradicionales, pues hay que montarse en la ola de la innovación para lograr cumplir los objetivos de manera efectiva.

Natior es una pequeña empresa de consultoría y formación, que se dedica a ayudar a organizaciones, tanto públicas como privadas y sin importar su tamaño, a alcanzar los resultados esperados, a través de la implantación de sistemas que miden la ejecución y su impacto.

Nació en el año 1998 y desde entonces, con sus altibajos, ha logrado influenciar a diversas compañías con una metodología, aprendida de EEUU, pero que ellos han adaptado a la realidad local.

“Las empresas quieren sostenerse hoy en día con propuestas que sean innovadoras; esto es, un sistema que los ayude a salir de los retos y atolladeros que enfrentan en estos momentos, porque no saben cómo hacerlo. Hoy en día en Venezuela no puedes tener esos esquemas tradicionales, tienes que ir hacia unos esquemas de mayor alineación, de mayor apoyo y de mayor medición.”, señala el director de la firma consultora, Luis Manuel Ramírez.

Es así como se dedican a apoyar a las empresas a establecer una cultura de responsabilidad compartida por cada uno de los miembros de la organización y así lograr impacto en sus resultados.

Destaca que esos factores tradicionales de impacto se ven mucho en las pequeñas y medianas empresas y que a diferencia de las grandes, las PyMEs no cuentan con ese “músculo financiero que pueda soportar estos retos que estamos viviendo hoy en día”.

“Uno de los principales retos de las empresas pequeñas es como asumir una ejecución diferente para competir con ese monstruo y de paso no morir en el intento. Esto impacta en la autoestima de la empresa, en la motivación, en los procedimientos internos. Lo importante es establecer con ellos un sistema para aprender nuevas cosas, aplicarlas e impactar; un esquema en que yo soy pequeño, pero me puedo mover en sitios donde el grande no se mueve”, destaca el consultor.

Ramírez enumera varios casos de PyMEs con las que han trabajado de manera exitosa. Uno de esos ejemplos es el de inmobiliarias muy pequeñas, que deben enfrentar la competencia de las grandes, el entorno y las nuevas leyes. Para ellos, les generaron nuevos patrones de calidad de servicio para que las ventas aumentaran.

Ramírez asegura que si las empresas cumplen al pie de la letra con las orientaciones que ellos les ofrecen, ya al primer mes se ven los resultados, y a los dos o tres meses se empiezan a ver cambios en los indicadores.

“Qué pasa hoy en día, que ante tantos factores externos hay demasiadas prioridades. Les ayudamos a definir las prioridades primarias y secundarias. Las primarias son aquellas que el equipo gerencial y supervisor siempre están hablando de ello: cómo coordino, cómo planifico, cómo hago seguimiento. Focaliza tu toma de decisiones y tus acciones en torno a eso y te darás cuenta que con factores de seguimiento vas a obtener resultados”.


 
     
 
 
  Digg Del.icio.us Menéame