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Para definir la palabra ballet se tiene que hacer la distinción
entre el ballet como técnica y el ballet como espectáculo.
Como técnica, la danza clásica es un conjunto de movimientos
y posiciones estilizadas que concatenadas al ritmo de la música
llegan a expresar argumentos, estados de ánimo y simplemente
la expresión del cuerpo en movimiento.
Ballet
también es el nombre con el que se designa al grupo de bailarines
que pertenecen a una misma compañía o escuela de danza
clásica o académica.
Aunque
muchas mujeres alguna vez en su vida han pasado por las salas de
una escuela de ballet porque quieren ser bailarinas o porque sus
madres consideran que es bueno para la postura corporal, para serlo
hace falta una serie de condiciones artísticas y físicas
necesarias para realizar los pasos que le dan vida a una coreografía.
La
mejor edad para comenzar a estudiar ballet es entre los seis y nueve
años, en esta etapa de crecimiento los músculos y
articulaciones están lo suficientemente flexibles como para
adaptarse y modelarse a las posiciones y exigencias de esta disciplina
artística. El trabajo con zapatillas de puntas, generalmente
se comienza después de 4 años de formación
en la técnica clásica, pues el cuerpo y las piernas
de las bailarinas deben estar lo suficientemente fuertes para ese
entrenamiento.
La
base de la técnica
El
idioma internacional del ballet es el francés, de allí
que todas las posiciones y pasos sean en este idioma. Cualquier
bailarín, independientemente de su nacionalidad, puede llegar
a entenderse con coreógrafos o maestros de otros países
porque en el salón de clases el lenguaje es uno solo.
El
ballet tiene 5 posiciones básicas, que se conservan desde
el inicio de la técnica en el siglo XVII. Según investigaciones,
se dice que dichas posiciones fueron establecidas por el maestro
Pierre Beuchamps en Francia. Luego, el maestro italiano Carlos Blasis,
registró por escrito estas bases que son las que se siguen
hoy en día en cualquier parte del mundo.
Las
5 posiciones de las piernas estipulan que los pies y las caderas
van giradas hacia afuera, lo que en francés se conoce como
"endehors", ya que se considera que esta postura facilita
el equilibrio, la extensión de las piernas y la ejecución
de los saltos. Así como existen posiciones para los pies,
también existen 5 posiciones básicas para los brazos
los cuales se mantienen generalmente curvados. A estos movimientos
se les conoce como port de bras.
La barra y el centro
La
gran mayoría de los bailarines tratan de ejecutar en el escenario
sus coreografías y movimientos con el mayor grado de perfección
técnica posible. La única forma que tienen para perfeccionarla
es a través de supervisión de un maestro en la llamada
Clase de Ballet en donde deben realizar los básicos.
Toda
clase comienza con los ejercicios con la barra que sirven para desentumecer
y preparar el cuerpo para ejercicios más difíciles
que se realizan en el centro del salón de clases, sin apoyo
de las barras. Los ejercicios del centro suelen comenzar con ejercicios
lentos y alargados, que ayudan al bailarín a darle fluidez
y equilibrio. Estos ejercicios son conocidos como adagios. Seguidamente,
se pasa a los trabajos de salto y giros.
Tal
y como señala la enciclopedia ENCARTA, los bailarines no
van a las clases a aprender nuevos pasos, sino a mantener y perfeccionar
sus niveles de ejecución.
Además,
de la clase base, existen clases de puntas especialmente para mujeres
y clases en pareja que sirven para preparar a los bailarines para
los famosos pas de deux.
Haciendo
un poco de historia
El
ballet como espectáculo nace en las cortes italianas de la
época del Quattrocento, inspirado en las danzas y bailes
de tradición popular. Sin embargo, no es sino hasta la boda
de Margarita de Lorena y Enrique III en Francia (1581) que se creó
el primer ballet del cual sobrevive la partitura completa llamado:
"El Ballet Cómico de la Reina", creado por un coreógrafo
italiano, por órdenes de Catalina de Médicis para
animar el matrimonio de su hijo Enrique III.
Lo
más importante que dejó sentado el "Ballet Comique
de la Reine" fue que por primera vez los bailarines que conformaban
su elenco se sometían a una coreografía. Para 1661,
el Rey Sol, Luis XIV, abre paso a la danza clásica profesional
al fundar la Academia Royale de Musique et Danse. Esta institución
admitió por primera vez a las mujeres, y además el
pago por bailar en la compañía del Rey. Hasta ese
entonces los hombres tenían a su cargo todo tipo de papeles.
Las primeras bailarinas aparecieron en escena en 1681 en un ballet
llamado Le triomphe de l'amour.
En
el siglo XVIII destacaron las bailarinas, Marie Ann Camargo y María
Sallé quienes entorpecidas en el baile por lo incómodo
de los vestuarios, pelucas y tacones, decidieron acortar sus faldas
y adoptar el uso de zapatillas sin tacón para mejorar la
ejecución de sus saltos y piruetas.
Con
la llegada del Ballet Romático llegaron las puntas
La
danza en puntas se desarrolló a principios del siglo XIX;
sin embargo, no fue sino en 1832 hasta la presentación de
la bailarina María Taglioni en el ballet La Sílfide,
que se perfeccionó su trabajo.
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La
Sílfide no sólo tiene el mérito de haber presentado
de forma larga y continua a una bailarina bailando sobre la punta
de sus pies, sino en ser la primera coreografía que inauguró
la era de los llamados Ballets Románticos.
Entre
los más importantes ballets romáticos destacan Giselle
(Música de Adolphe Adam y coreografía de Jean Corelli),
El diablo cojo (1836), entre otros.
En
la segunda mitad del siglo XIX la calidad de los espectáculos
de ballet comenzó a descender notablemente. Sólo en
Rusia se mantuvo un alto nivel en la práctica y espectáculos
de este arte, gracias al trabajo del coreógrafo francés
Marius Petipa, quien era el director de coreografía del Ballet
Imperial Ruso.
Petipa
perfeccionó el ballet con argumento largo y fue el autor
de los famosos Ballets de Tchaikovsky: El Cascanueces, La Bella
Durmiente, El Lago de los Cisnes, etc. Aunque cueste trabajo creerlo,
los ballets de Tchaikovsky fueron casi todos rechazados en sus primeras
presentaciones y su música no era agradable al oído
del público.
Con
el tiempo, el método coreográfico de Petipa se convirtió
en una fórmula, pero un nuevo concepto estaba por nacer.
El
siglo XX y la llegada de Diaghilev
Diaghilev
no era bailarín ni coreógrafo, pero sí un hombre
de negocios quien reunió a un grupo de bailarines nunca superado
y a uno de los mejores coreógrafos de estos tiempos: Mikhail
Fokine.
Fokine
y Diaghilev llegaron a ser sinónimo de innovación
y vitalidad. Juntos experimentaron nuevos temas y estilos de movimiento,
abriéndole nuevos horizontes al ballet. Ellos fueron los
autores de espectáculos de la talla de "El Pájaro
de Fuego", "Petrushka", "El Espectro de la Rosa",
"La muerte del cisne", ballets que les darían la
fama y el sitial de honor a Vaslav Nijinsky y a Anna Pavlova, respectivamente.
Con
Diaghilev, la influencia rusa llegó a todos los países
del mundo occidental. Muchos de sus bailarines, al llegar la guerra,
se fueron quedando en los países a los cuales iban durante
las giras: George Balanchine se quedó en Estados Unidos,
Marie Rambert y Ninette De Valois volvieron a Inglaterra y así
sucesivamente. De esta manera, se masificó la técnica
y coreografía de los ballets rusos a otros países.
El
repertorio de las compañías de ballets hoy en día
es tan variado como infinito. Sin embargo, aunque bailarines y coreógrafos
intentan constantemente innovar, ya sea desde el punto de vista
técnico o expresivo con sus creaciones artísticas,
la base del ballet clásico se mantiene hoy en día.
Sus posiciones y pasos son la esencia de cualquier montaje y siguen
siendo la pauta de este difícil arte del movimiento.
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Glosario
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A
continuación te presentamos algunos de los términos
más utilizados en el mundo de la danza clásica:
ATTITUDE: Posición
basada en la estatua del Dios Mercurio de Giovanni da Bologna.
El cuerpo se sostiene con una pierna, mientras la otra se levanta
hacia delante o hacia atrás y la rodilla se dobla, volteándola
hacia fuera.
BOURRÉE: Serie de
pasos pequeños que hacen que parezca que le bailarín
se desliza sobre el suelo del escenario.
COREÓGRAFO: persona
que diseña el ballet y decide los pasos de los bailarines
y cómo han de moverse por el escenario.
DIVERTISSEMENT: Serie de
pasos de exhibición que no tienen relación con
la historia del ballet. También sirve para designar aquellos
que carecen de tema o historia.
FOUETTÉ: paso con
el que la bailarina se mantiene sobre una pierna y utiliza la
otra en forma de látigo, para impulsar una vuelta del
cuerpo. Es un paso muy famoso pues en ballets como El Lago de
los Cisnes o Don Quijote la bailarina ha de llevar a cabo 32
vueltas en un mismo sitio.
LÍNEA: término
que se refiere a la configuración del cuerpo del bailarín,
ya sea en movimiento o en reposo. Una buena línea es
en cierto modo producto del físico con el que nace el
bailarín, pero también puede adquirirse con entrenamiento.
PAS DE DEUX:
Pieza que se baila entre dos bailarines. Pas, significa paso
en francés por eso un Pas de Trois, Pas de Quatre significa
baile entre tres o entre cuatro según sea el caso.
PIROUTTE:
Giro sobre una pierna.
TOUR EN L'AIR: Giros en
el aire que generalmente realizan los bailarines masculinos
y con un efecto extraordinario.
TUTÚ: Falda famosa
utilizada por las bailarinas hecha de tul. Se remonta a principios
del siglo XIX, pero en aquella época se utilizaba hasta
el final de la rodilla. |
Fotos
tomadas de:
The
Ballerina Gallery |
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