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En el valle de Camarata, en el Parque Nacional Canaima al sureste
de Venezuela, se levanta una mesta de arenisca de 2.450 metros de
altura, conocida con el nombre de Auyantepuy (que en lengua pemón
significa Montaña de los Malos Espíritus). En la cima
de esta antigua formación geológica, nace una corriente
de agua como consecuencia de las continuas lluvias que cae 936,60
metros hasta el río Churún en la base de la misma, dando
forma al salto de agua más alto del mundo.
Popularmente
se le confunde con el Churún-Merú, que es una cascada
ubicada al final del cañón del Diablo y que da origen
al río Churún. Los indios pemones lo conocen con el
nombre de Keretacupaivená, que en su lengua quiere decir
caída de agua hasta el sitio más profundo.
Se
estima que el primer hombre blanco en divisarlo fue el teniente
de la Marina de Guerra Venezolana, Ernesto Sánchez La Cruz,
quien en 1910 hizo un croquis de la región que consignó
a la Casa Blohm de Ciudad Bolívar.
Las
primeras noticias de la existencia del Keretacupaivená vinieron
del explorador catalán, Juan María Mundó Freixas,
quien emprendió un viaje junto a Félix Cardona Puig
en mayo de 1927 en busca de la cabecera del río Caroní.
Por referencia de los indígenas de la región, los
aventureros españoles se desviaron en la desembocadura del
río Carrao, a través del cual llegaron al río
Churún para finalmente alcanzar la base del Auyantepuy y
divisar el salto.
En 1935, un aviador norteamericano llamado Jimmy Angel que buscaba
una mina de oro, divisó el salto de agua, que estimó
tenía unos 500 metros de altura. Dos años más
tarde emprendió una expedición para alcanzar la cima
del Auyantepuy, aterrizar sobre él y medir con exactitud
la altura del Keretacupaivená.
Jimmy
y el Salto Ángel
James
Crawford Angel Marshall, nació en Springfield el primero
de agosto de 1899, fue pionero de la aviación y luchó
en la Primera Guerra Mundial. Jimmy vino a Venezuela por primera
vez en 1925 contratado por un minero estadounidense de apellido
McGraken, quien le pagó 5.000 dólares para que lo
llevara a un lugar al sur de Venezuela donde McGraken recogió
un tesoro de 72 libras de oro.
Con
la intención de volver a encontrar el sitio en que había
aterrizado junto a McGraken para buscar la mina y hacerse rico,
Jimmy realizó unas 3 ó 4 expediciones entre 1930 y
1935. En su última excursión pasó cerca del
Auyantepuy y divisó una hermosa caída de agua pero
en su obsesión por encontrar oro no le prestó atención.
Jimmy
comentó su hallazgo con el geólogo y topógrafo
Shorty Martin, junto a quien levantó un mapa del Auyantepuy
sobrevolando el borde de la formación. Tomando como referencia
el altímetro del avión estimaron que el salto tenía
casi mil metros de altura, lo que lo convertía en el más
alto del mundo.
Jimmy
ideó un proyecto para aterrizar en la cima del Auyantepuy
y compartió la idea con su amigo, el ingeniero venezolano
Gustavo Heny, quien le preguntó cómo se llamaba el
salto, Jimmy no supo qué responderle y Heny le propuso que
le pusiera su nombre.
El
Aterrizaje en el Auyantepuy
El
proyecto de Jimmy resultó en una expedición compuesta
por el piloto estadounidense, su esposa Mary, Gustavo Heny y Miguel
Delgado. Heny y Delgado harían la búsqueda por tierra,
mientras que Jimmy lo haría por aire.
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Gustavo y Miguel escalaron el Auyantepuy dos veces buscando alcanzar
el punto en el cual Jimmy había divisado el salto, mientras
que el piloto realizaba sobrevuelos tratando de reubicar la caída
de agua.
En
su regreso de un viaje a Ciudad Bolívar en busca de provisiones,
Jimmy encontró el Salto Ángel y tan pronto llegó
al campamento se aprestó a esperar a Gustavo para intentar
aterrizar en la cima del Auyantepuy.
Al
llegar Gustavo, Jimmy intentó persuadirlo para partir e
intentar el despegue ese mismo día, pero Heny logró
hacer que el piloto esperara al día siguiente para prepara
el viaje.
El
9 de octubre de 1937, prepararon el avión aligerándolo
lo más que se pudo, reduciendo la cantidad de combustible
a justo lo necesario para ir y volver. Cargaron comida para varios
días y una cuerda de 80 metros por si debían regresar
a pie. A las 11:20 de la mañana, con el cielo despejado,
despegaron del campamento y 15 minutos más tarde ya estaban
en la meseta.
Jimmy
inició el aterrizaje, todo iba bien, el Flamingo "Río
Caroní" tocó suelo con sus tres ruedas pero
alcanzó terreno demasiado blando, en el cual se trabó
el tren delantero y se hundió la punta hasta el eje del
motor.
Mary,
Miguel, Gustavo y Jimmy estaban bien, el avión podía
ser reparado pero el terreno no era propicio para el despegue
por lo que debieron bajar a pie. Era el fin de la expedición.
Jimmy
fallecería 19 años más tarde en Panamá,
el 8 de diciembre de 1956, y el 2 de julio de 1960 se cumplió
su último deseo, que sus cenizas fueran esparcidas en la
caída de agua que hoy lleva su nombre, el Salto Ángel.
El
Flamingo "Río Caroní" permanecería
en la cima del Auyantepuy hasta febrero de 1970, cuando fue rescatado
por una expedición de las Fuerzas Armadas Venezolanas.
La avioneta estuvo expuesta en el Museo Nacional de la Aviación
en la ciudad de Maracay, donde fue restaurado y se realizó
una réplica que permanece en esa institución. El
aeroplano original fue llevado a Ciudad Bolívar y se muestra
al público en el aeropuerto de la ciudad.
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