| |
Aún cuando los estudios meteorológicos se esmeren por pronosticar cuándo una catástrofe natural tocará la tierra, el mundo siempre se conmociona y se desestabiliza ante su llegada quedando casi completamente devastado. No hay previsiones que puedan contener la fuerza y velocidad del viento, por ello, no sólo es importante saber que existen, hay que saber qué hacer para protegerse, y cómo actuar ante la llegada de un huracán.
¿Qué es un huracán?
Es el más agresivo de los fenómenos naturales y se forma cuando los rayos del sol enardecen las aguas del océano, haciendo que el aire húmedo se caliente, se propague y comience a elevarse como si fuera un globo de aire. Este proceso origina una violenta tormenta en la que los vientos puedes exceder las 155 millas por hora y medir entre 8 y 10 kilómetros de alto y 500 a 1000 kilómetros de ancho, causando daños incalculables.
Estudios realizados han revelado que los huracanes pueden variar en tamaño y nivel según sean las condiciones atmosféricas, así como algunos de los factores provocadores en los que el hombre juega un papel fundamental. El crecimiento de la población y la urbanización no planificada; la degradación del medio ambiente, el aumento de la temperatura en el agua del océano, la humedad, el viento y la rotación de la tierra son según los expertos, los principales irritantes que pueden dar origen a este delicado ciclón.
Un huracán pequeño puede medir sólo 40 kilómetros, uno grande, puede alcanzar los 800 kilómetros, pero si se trata de uno gigante, que generalmente se forma en el Océano Pacífico, su tamaño puede ser de 1700 kilómetros de diámetro.
Mucho se habla acerca del famoso “ojo del huracán”, convertido en frase alegórica que se utiliza para denotar acecho y presión, mide generalmente entre 25 y 35 kilómetros, y alrededor de él se forman espirales de aire y agua que producen lluvias abundantes que se extienden a distancias entre 300 y 2000 kilómetros del centro. También influye el factor de los relámpagos, que no son predominantes en los huracanes leves, pero en los que aparecen, hacen de una pequeña tormenta, un huracán eléctrico que puede significar un shock a la población, pues no solo abruma con el ensordecedor sonido de los truenos, sino que arrasa con todo lo que encuentra a su paso.
El poder destructor de un huracán radica en la velocidad y su abrumador tamaño, sin embargo, a pesar de significar un fenómeno absolutamente negativo que causa muertes y pérdidas alrededor del mundo, para la naturaleza es un beneficio ambiental, pues transporta enormes cantidades de agua, favorece los cultivos, alimenta los ríos y garantiza las lluvias.
Antiguo bautizo
Desde 1979, los huracanes son bautizados con nombres masculinos y femeninos que permiten una mayor facilidad de comunicación y simplifican la identificación entre los meteorólogos y el público en general.
Anteriormente los huracanes y demás desastres naturales se bautizaban con el santoral de la iglesia católica, pero ese sistema se complicó cuando los eventos sucedían el mismo día, y los nombres comenzaron a repetirse. Por ello, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) realiza una lista de planificación anual ordenada por cada letra del alfabeto donde escogen los nombres que se colocarán a los fenómenos que ocurrirán en el año.
¿Qué hacer, antes, durante y después de un huracán?
Ante una catástrofe natural se deben tomar previsiones anteriores y posteriores, pues las medidas de seguridad juegan un papel importante que aporta la posibilidad de tener el mínimo de riesgo posible.
- Es importante mantenerse informado. Tener un radio o televisor cerca que permita conocer los informes meteorológicos, así como los niveles de advertencia.
- Informarse sobre los planes de evacuación de la comunidad, incluyendo vecindario y oficina.
- Realizar una planificación familiar para momentos de emergencia. Todos los miembros de la familia deben saber cuál es la mejor manera de protegerse, cómo salir de casa y/o permanecer en un lugar seguro. Se deben adoptar medidas especiales en el caso de bebés, ancianos y mascotas.
- Es necesario reunir suministros de agua potable, alimentos enlatados y linternas con baterías para varios días.
|
|
- Aprender cómo dónde están y cómo cerrar los servicios, las llamas pilotos del gas y las principales tomas de agua de la vivienda.
- Los árboles y arbustos alrededor deben estar bien cortados, ya que las ramas muertas pueden causar lesiones personales y daños a la propiedad.
- Si las autoridades ordenan evacuación, se debe salir inmediatamente de la vivienda; seguir las rutas anunciadas por los funcionarios de seguridad; mantenerse alejado de áreas costeras, ríos y arroyos; notificar a otras personas adónde se va a ir.
- Si no se requiere la evacuación del área y se debe permanecer en el interior de la vivienda, es necesario mantener la calma, asegurar las ventanas y mantenerse atento a las informaciones.
- Durante vientos fuertes, se debe buscar refugio en cuartos pequeños, interior del clóset o pasillos; cerrar todas las puertas interiores de la vivienda; acostarse debajo de una mesa u objeto fuerte.
- Es importante mantener el teléfono desocupado, sólo deben realizarse llamadas bajo estricta emergencia, ya que éste es un canal de comunicación importante para recibir instrucciones.
- Una vez pasado el huracán, es importante mantenerse alejado de la zona de desastre, así como de líneas eléctricas y agua en movimiento, y esperar las indicaciones del personal de seguridad. Permanecer en un solo sitio garantizará la seguridad de toda la familia. Es importante la orientación a los niños y adolescentes, explicar qué sucede, por qué sucede y cuáles son los planes a seguir para mantenerse a salvo.
Referencia de nombres creados por OMM:
2005: Arlene, Bret, Cindy, Dennis, *Emily, Franklin, Gert, Harvey, Irene, José, *Katrina, Lee, María, Nate, Ophelia, Philippe, *Rita, Stan, Tammy, Vince, Wilma.
(*) Los más importantes de la temporada de huracanes del 2005.
2006: Alberto, Beryl, Chris, Debby, Ernesto, Florence, Gordon, Helene, Isaac, Joyce, Kirk, Leslie, Michael, Nadine, Oscar, Patty, Rafael, Sandy, Tony, Valerie, William.
2007: Andrea, Barry, Chantal, Dean, Erin, Felix, Gabrielle, Humberto, Ingrid, Jerry, Karen, Lorenzo, Melissa, Noel, Olga, Pablo, Rebekah, Sebastián, Tanya, Van, Wendy.
2008: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gustav, Hanna, Iko, Josephine, Kyle, Lili, Marco, Nana, Omar, Paloma, Rene, Rally, Teddy, Vicky, Wilfred.
2009: Ana, Bill, Claudette, Danny, Erika, Fred, Grace, Henri, Ina, Joaquin, Kate, Larry, Mindy, Nicolás, Odette, Peter, Rose, Sam, Teresa, Víctor, Wanda.
Los 5 huracanes más costosos y los 10 más intensos del Atlántico:
Katrina – 2005 - 81.2 billones de dólares
Andrew – 2002 - 44.9 billones de dólares
Wilma – 2005 - 16.8 billones de dólares
Charley – 2004 - 15.4 billones de dólares
Ivan – 2004 - 14.6 billones de dólares
Wilma – 2005
Katrina – 2005
Rita – 2005
Ivan – 2004
Match – 1998
Gilbert - 1988
Allen - 1980
Camilla - 1969
Janet - 1955
"Labor Day" - 1935
Enlaces:
Organización Meteorológica Mundial
Fema: Huracanes
Enciclopedia – Nombre de los Huracanes
Huracanes. Conociendo su naturaleza
Desastres naturales
|
|