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El
término póquer proviene de la palabra alemana pochspiel
que significa juego de naipes. Se ha hecho muy popular no sólo
porque los jugadores apuestan en función a los valores de
las cartas, sino por las intrigas y engaños que se utilizan
para confundir a sus oponentes.
Cinco cartas
son necesarias para tener la suerte de ser la persona en la mesa
con un valor superior al de los oponentes. Sin embargo, quienes
participan nunca sabrán cuáles son las cartas de sus
rivales y es cuando el juego se torna interesante.
Un jugador puede
tener el valor más bajo y aunque es muy difícil que
alguien tenga menos puntos que él, se arriesga, apuesta,
hace gestos, se muestra cómodo y quien le crea su pantomima,
se retira. Se descubren las cartas de la partida e irónicamente
el jugador de menos puntaje se corona ganador.
El póquer
es un juego donde participan entre dos y siete personas y generalmente
las partidas están compuestas por un mazo de 52 cartas. No
obstante, para hacer más interesante las rondas a veces es
necesario adaptar el número de cartas al número de
jugadores.
La partida no
debe comenzar antes de que los concursantes establezcan todas las
normas y reglas a seguir: tiempo de juego, números de cartas,
dinero máximo a apostar, los comodines a utilizar, etc. Acordado
esto, se procede a sortear los puestos de los jugadores en la mesa.
El jugador con la mejor carta en el sorteo de los puestos reparte
una carta a cada participante y el que obtenga el “Jack”
(J), será quien distribuya las cartas en el primer juego.
Antes
de que se dividan las cartas a cada jugador, se hacen las primeras
apuestas y se da inicio a la partida. La distribución de
los naipes se realiza siguiendo un mismo orden y no se puede variar
hasta que se termine la ronda y empiece otra. Cada participante
estudia y analiza sus cartas para realizar sus jugadas y apuestas.
Éstas se hacen por medio de una serie de envites (cantidad
que se apuesta y que debe ser colocada en el centro de la mesa).
Los jugadores establecen el máximo a apostar y el límite
para evitar diferencias significativas.
Después
de la apuesta inicial, comienzan las rondas, donde los jugadores,
mientras van descartando cartas y escogiendo otras, tratarán
de tener la mejor mano organizando los distintos grupos de cartas
en serie que existen en este juego, hasta que alguien apueste y
se tenga que igualar el envite, subirlo o simplemente retirarse.
Es
obligatorio que el participante acepte la cantidad de dinero a apostar
de sus rivales, de lo contrario deberá retirarse, dejando
sus cartas sobre la mesa sin ser descubiertas. De esta manera sólo
quedarán los jugadores que acepten los envites mayores.
Tipos de póquer
Póquer con descarte: significa que los participantes
pueden retirar algunas cartas para hacer el juego más interesante.
Según la norma 11 del póquer, el cálculo de
los descartes de los naipes debe hacerse de la siguiente manera:
al valor de la carta más baja se le debe sumar el número
de jugadores y el resultado debe dar 11. Para utilizar las 52 cartas
del mazo deben participar siete jugadores; con seis jugadores se
recomienda retirar los doces y los treces, para tener un total de
44 cartas; con cinco participantes se retiran los cuatros y se juega
con un total de 40 cartas; sin son cuatro personas o menos, se retiran
los doces, los treces, los cuatros, los cincos y los seis, para
jugar con un mazo de 32 cartas.
Jackpots:
aunque también se utiliza el descarte de cartas, en el póquer
“jackpots” los participantes hacen sus apuestas pero
nadie gana hasta que se consiga una pareja de jotas o de mayor valor.
En caso de que ningún jugador obtenga estas cartas, se procede
a comenzar una nueva ronda, el dinero se acumula y se hacen nuevas
apuestas hasta que alguien se lo gane todo.
Póquer abierto: de las cinco cartas repartidas,
la primera queda oculta y las cuatro restantes descubiertas. Se
permite un máximo de cuatro rondas y se empieza por la segunda
carta. Mientras se va descubriendo cada naipe, los participantes
empiezan a realizar las apuestas, dependiendo de su mano. Al final
se descubre la carta oculta y el que tenga la mejor serie gana.
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Léxico
del juego
No
voy: el jugador se retira de la ronda, no iguala los envites
de sus rivales y pierde lo que ha apostado.
Paso:
término también conocido como “me reservo”,
significa ceder el turno de la apuesta al próximo participante
sin retirarse de la ronda.
Servido:
continúa con sus cartas sin cambiar ninguna.
Subo:
el jugador acepta la apuesta y la aumenta, según la cantidad
que su rival haya anunciado.
Repóquer:
implica tener la mayor jugada en el póquer, con cuatro de
igual valor más un comodín.
Escalera
de color: significa tener la mayor jugada que puede existir
en el póquer sin utilizar comodín, con cinco cartas
del mismo palo.
Póquer:
implica tener cuatro cartas de igual valor. En caso de presentarse
varios participantes con la misma condición, ganará
el que tenga el “póquer” de cartas mayor. No
hay posibilidad de empates.
Full:
significa que de las cinco cartas, existen tres de igual valor y
dos iguales entre sí. El ganador será el que tenga
el trío mayor.
Color:
representa que el participante posee cinco cartas del mismo
palo. Ganará el que tenga la carta mayor y si ésta
coincide, se llevará todas las ganancias quien posea la siguiente
carta de mayor valor.
Cinco
figuras: el jugador tiene cinco cartas de letras (figuras)
seguidas. Ganará quien tenga la carta mayor. Si ésta
coincide, ganará quien posea la siguiente carta de mayor
valor.
Trío:
tres cartas de igual valor sin que las dos restantes formen una
pareja. El trío de mayor valor gana y no puede haber empate.
Doble
pareja: dos parejas de cartas iguales y una distinta. Será
ganador el que tenga la mayor pareja. Si coinciden las dos parejas
con las de otro participante, ganará el que tenga la carta
restante de mayor valor.
Pareja:
tres cartas distintas y otras dos de igual valor. La pareja de mayor
valor gana, de lo contrario ganará el que tenga el mayor
valor de las tres cartas distintas. Se permite el empate y, de ser
así, los participantes de reparten las apuestas.
Carta
mayor: en caso de que ningún jugador posea alguna
de las jugadas antes mencionadas, ganará el que tenga la
carta de mayor valor. Si hay empate, se recurre a la siguiente hasta
encontrar la mayor. Si aún así hay empate, los participantes
de reparten las apuestas.
Guía
del póquer
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