| |
56 millones de personas fallecidas y más
de 20 países en conflicto bélico, durante seis años,
fue el saldo resultante de la llamada Segunda Guerra Mundial. Un
sacudón a la historia de la humanidad, que continúa
causando espanto por toda la sangre inocente, por todo el llanto
y el sufrimiento de aquellos que tuvieron que padecerla. Seis décadas
más tarde, las heridas aún no sanan.
Algunos
sobrevivientes no pueden evitar cerrar los ojos y evocar el terror
que los acompañó a lo largo de la fatídica
guerra. Uno de ellos es Rina Marguillas. Ella y su madre permanecieron
en el “campo de la muerte”, en Alemania, varios meses.
Rina quiere olvidar, pero aquel último momento en que pudo
ver a su hermano jamás se borrará de los recuerdos,
que intermitentes, aparecen en su memoria. Romek- el hermano- era
llevado hacia la cámara de gas. “Toma este pedazo de
pan y se lo arrojó a través de la reja a mi madre
y dijo: tómalo, yo no lo necesito más. Luego comenzó
a llorar y corrió a la barraca”. Esas fueron las últimas
palabras que le escuchó decir a Romek (testimonio recabado
de Teletica.com).
Como
esta familia, muchas otras quedaron desintegradas con la llegada
del conflicto. El ataque alemán a Polonia, el 1 de septiembre
de 1939, originó la entrada en guerra de Gran Bretaña
y Francia el día 3 del mismo mes, para garantizar la integridad
del país invadido.
Tras
el Tratado de Versalles de 1919, que pretendía marcar el
fin de la Primera Guerra Mundial, se presentó el problema
de la indemnización que Alemania debía pagar a los
vencedores. Los términos del “acuerdo de paz”
obligaban a la nación germana a tener que pagar cuotas que
los endeudaron, empobrecieron y crearon un fuerte sentimiento nacionalista,
que con la llegada al poder de Hitler se convirtieron en medidas
etnocentristas que el dictador decidió implementar en contra
de todo aquel que no perteneciera a la “raza aria”.
El
libro escrito por Adolf Hitler, “Mi lucha”, evidencia
la aversión a lo que él cree son “los males
gemelos del mundo: el comunismo y el judaísmo”, y manifiesta
su intención de “erradicarlos de la tierra”.
Con esa concepción y con una política expansionista
llega a Polonia, contando con el apoyo de otras potencias totalitarias
con intenciones imperialistas, como Italia y Japón. Ellos
se convirtieron el en bloque de El Eje. Anexando a su bando a países
satélites, tales como Eslovaquia, Finlandia, Hungría,
Rumania, Bulgaria, Croacia y Tailandia.
Los
Aliados, fueron el grupo de países que se unió para
combatirlos. Los primeros fueron Francia y el Reino Unido. Las agresiones
de El Eje sumaron al bando aliado, a Polonia, Dinamarca, Noruega,
Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Yugoslavia y Grecia
. También participaron, en calidad de cooperación,
países como Australia, Canadá, Sudáfrica y
Nueva Zelanda. La unión de El Eje con Japón propició
la alianza con China, y después se unieron la Unión
de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) tras el
ataque alemán, y los Estados Unidos a partir del 7 de diciembre
de 1941 luego del ataque a Pearl Harbor.
Junto
con los dos bandos, se establecieron dos guerras casi paralelas.
Por un lado, estaba la europea, en la que Alemania, luego de una
rápida y brutal conquista, ocupó, después de
Polonia y sin resistencia a Dinamarca y Noruega, derrotando a la
milicia francesa. El antisemitismo de Hitler continuaba y todo el
terreno se estaba preparando para introducir campos de concentración,
en los que se cometió el genocidio más grande de la
historia: el holocausto judío.
Ya
para 1940, Hitler ocupa y domina ya casi toda Europa. Sólo
le faltan dos grandes países: Inglaterra y la Unión
Soviética. Y decide atacar al primero, para luego ir por
los soviéticos. Pero, seguramente fue una decisión
errada, puesto que se tendría que enfrentar a su primera
derrota.
Paralelamente,
en el Pacífico, se desarrollaba otra batalla imperialista
liderada por Japón, que intentaba apoderarse del territorio
chino y que llevaría a Estados Unidos a unirse a la guerra,
tras el ataque a la flota americana (Pearl Harbor), ubicada en las
costas hawaianas del Océano Pacífico.
El
22 de abril de 1945, las fuerzas soviéticas se acercaban
a Berlín. Hitler sabía que todo estaba perdido y junto
a sus más fieles colaboradores, esperaba en el búnker
de la cancillería una última oportunidad que le permitiera
recobrar todo lo que había perdido. Pero, las jugadas ya
estaban predeterminadas. Las calles alemanas ardían en medio
de bombas y una oscuridad casi total. En la víspera de aquel
final, Hitler se suicidó y con él se acababa la guerra
en este espacio del mundo.
|
|
En
el Pacífico, Estados Unidos estaba dispuesto a hacer pagar
los daños que Japón le había ocasionado. Sin
embargo, nunca nadie imaginó de qué forma se cobrarían.
El 6 de agosto de 1945, el avión "Enola Gay" lanza
una bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima. El resultado
fue de 100.000 muertos y miles de heridos. Los efectos radioactivos
de ésta duraron hasta pasados veinte años de aquella
detonación.
El 8 de agosto, la URSS declara la guerra a Japón y ocupa
Manchuria y parte de Corea. Al día siguiente, Estados Unidos
lanza una segunda bomba atómica sobre la ciudad de Nagasaki.
Ante el horror de esta amenaza catastrófica, Japón
firma la rendición incondicional, y a partir de ese momento
la guerra llegaba a su fin, cambiando la escena política
para siempre. Alemania, Japón, Gran Bretaña y Francia
perdieron el peso político internacional, frente a la debacle
de estos años de enfrentamiento en sus territorios. Mientras
que, los estados de Europa Oriental tuvieron que subyugarse a la
fuerza soviética. La influencia de los Estados Unidos creció
tras la guerra en todo el mundo, convirtiéndolos en una potencia
global, y estos dos gigantes pasarían a encarnar un enfrentamiento
posterior que nunca se consumó, conocido como “la Guerra
Fría”.
|
Datos
acerca de la Bomba Atómica a Hiroshima |
| •
|
Según
los datos más fiables, el número de víctimas
sacrificadas en Hiroshima fue de 130.000, de las que
80.000 murieron. Unos 48.000 edificios fueron destruidos
completamente y 176.000 personas quedaron sin hogar.
 |
| • |
La
bomba tenía una potencia equivalente a 20 kilotones,
es decir, a veinte veces la explosión de mil
toneladas de TNT. Los efectos mortales de esta bomba
podían proceder de tres causas distintas: la
acción mecánica de la onda expansiva,
la temperatura desencadenada y la radiactividad.
 |
| • |
El
calor generado por la energía liberada se elevó
a temperaturas capaces de fundir la arcilla, alcanzando
decenas de miles de grados. Este colosal desprendimiento
provocó una columna de aire huracanado y a continuación,
para llenar el descomunal vacío, se produjo otra
onda en sentido contrario cuya velocidad superó
los 1.500 kilómetros por hora. El terrible soplo
produjo presiones de hasta 10 toneladas por metro cuadrado.
 |
| • |
Toda
una zona de 2 Km. de radio se transformó en un
crisol, que la dejó arrasada como si un fuego
infernal y un viento cósmico se hubieran asociado
apocalípticamente. Y en kilómetros a la
redonda, incendios y más incendios atizados dramáticamente
por un vendaval de muerte.
 |
| • |
En
los alrededores del punto cero, todo quedó carbonizado.
A 800 metros, ardían las ropas. A dos kilómetros,
ardían también los árboles, los
matorrales, los postes del tendido eléctrico,
cualquier objeto combustible. Tal era la fuerza del
contagio ígneo.
 |
| • |
Como
el “sol de la muerte”, fue denominado por
los japoneses, el efecto radiactivo que provocó
la acción de los rayos gamma, delta y alfa. Las
personas, según su cercanía al punto de
caída de la bomba atómica, aparecían
llagados, llenos de terribles ampollas. Todos los supervivientes,
en un radio de 1 km a partir del epicentro, murieron
posteriormente producto de las radiaciones. Los muertos
por estos insidiosos efectos lo fueron a millares y
se fueron escalonando a lo largo del tiempo, según
el grado de su contaminación.
 |
| • |
Surgió
el fenómeno de la fotografía atómica.
Hombres desintegrados, así como objetos diversos,
dejaron su sombra grabada sobre los muros de las paredes
en cuya cercanía se encontraban en el momento
de la explosión. La onda calórica siguió
exactamente los contornos de una silueta y la grabó,
para siempre, sobre la piedra.
|
|
| |
Enlaces:
•
2gm.webcindario.com
•
www.artehistoria.com
•
www.historiasiglo20.org
•
es.wikipedia.org
Imágenes
tomadas de:
•
sgm.zonadictos.net
|
|