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La
Real Academia Española define a las vacunas como "virus
o principio orgánico que convenientemente preparado se inocula
a una persona o a un animal para preservarlos de una enfermedad
determinada", es decir, se trata de un compuesto integrado
por un virus o bacteria inactiva que se le inyecta a un ser humando
para protegerlo de algún padecimiento. Cabe destacar que
éstas sólo son efectivas si son aplicadas antes de
que se presente la enfermedad.
Según
cifras de la UNICEF 1,7 millones de niños fallecen en todo
el mundo cada año a causa de afecciones fatales que pueden
evitarse administrándoles vacunas. Los expertos señalan
que es fundamental que los padres durante los primeros meses de
vida del bebé le apliquen las inmunizaciones correspondientes
a su país en los lapsos adecuados para librarlo de sufrir
afecciones.
Enfermedades
como la tos ferina, la poliomelitis y el sarampión suelen
atacar a los niños antes de que cumplan el primer año.
No
sólo es importante que el pequeño reciba sus vacunas,
sino que se cumpla con las dosis para asegurar que hagan efecto,
y que se le inmunice a la edad especificada en el esquema de vacunación
de su país para que sean más efectivas. No obstante,
si por cualquier motivo el infante no ha recibido todas las vacunas
en el período correspondiente, es fundamental llevarlo al
médico a la brevedad para que le complete la inmunización.
Es
muy común que los padres no lleven a su hijo a aplicarle
las vacunas porque el bebé presentó durante esos días
tos, catarro, diarrea o malestares similares. Sin embargo, el pediatra
infectólogo Francisco Valery, en una entrevista a la revista
Todo en Domingo, explica que no existe inconveniente alguno en que
se administre la vacuna en esas condiciones, la única contraindicación
existe cuando el niño presenta cuadros febriles, pues luego
no se sabrá si la fiebre la ocasiona la enfermedad o la vacuna
y la realización del diagnóstico se dificulta.
Igualmente,
la UNICEF indica que no hay riesgo en vacunar a niños discapacitados
o desnutridos. Al contrario, enfermedades como el sarampión
son más peligrosas para los niños con esta última
condición.
Vacunas Vs. Enfermedades
En
Venezuela, se calcula que el niño recibe en su primer año
dos o tres vacunas mensuales, lo que se traduce en unas 25 en sus
primeros 12 meses de vida. La Sociedad Venezolana de Puericultura
y Pediatría (S.V.P.P.), de la que forma parte el Dr. Valery,
es la que establece y actualiza en este país el esquema de
vacunación. Para
consultarlo haz clic aquí.
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Los
especialistas recomiendan cumplir con todo el esquema de vacunación
para evitar que enfermedades fatales ataquen al infante. Los padres
tienen la responsabilidad de llevarlos a los centros de salud para
que se las administren y mantener a través de las tarjetas
de vacunación el control de las inmunizaciones. Vacunar a
un niño es darle la oportunidad de llevar una vida sana en
la que puede desarrollar todas sus capacidades a plenitud.
Según
S.V.P.P., la primera vacuna que debe recibir el recién nacido
es la que lo protege contra la tuberculosis (BCG). A los 15 días
le debe seguir la de la Hepatitis B y, más tarde, le toca
la de la polio, la triple (difteria, tétanos y tos ferina),
la haemophilus influenzae tipo B, la de neumococo y la segunda dosis
de hepatitis. Todas son inyectadas, menos la de la polio que se
administra en gotas.
Las
vacunas suelen generar leves efectos secundarios en las 48 ó
72 horas posteriores a su aplicación, como fiebre, irritabilidad
o ulceración en la zona de la inyección. Para estos
casos UNICEF recomienda que se le proporcione más cantidad
de leche materna, una buena alimentación y abundantes líquidos.
Es importante que si los síntomas persisten se acuda al médico.
Cuando
se le van a administrar vacunas a un niño es básico
que el pediatra les explique a los padres en qué consiste
la vacuna, cuáles son los riesgos y para qué sirve,
con la finalidad de que éstos sepan qué esperar en
cada caso.
Una de las acciones que le brinda al bebé mayores anticuerpos
que lo protegen de enfermedades es la lactancia materna. La leche
amarilla y espesa que se produce durante los primeros días
después del parto inmuniza naturalmente al pequeño
contra la neumonía y la diarrea, entre otras afecciones.
Mientras el niño sea amamantado contará con esa protección.
Haz
clic aquí para ver el Esquema de Inmunización en Pediatría.
Recomendaciones para Venezuela, Año 2004.
SOCIEDAD VENEZOLANA DE PUERICULTURA Y PEDIATRÍA
ENLACES:
Sociedad
Venezolana de Puericultura y Pediatría
UNICEF
FUENTES
CONSULTADAS:
Revista
Todo en Domingo
Unesco
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