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Fred
Trump, era un multimillonario constructor de apartamentos y hogares
en Nueva York, Estados Unidos. Mary MacLeod nació en Escocia
en 1912 y conoció a Fred en los años 30 en un viaje
que hizo a la gran manzana. Se casaron en 1936. De esa unión,
un 14 de junio nació Donald J. Trump.
Donald
se graduó en Wharton School of Finance en la ciudad de Filadelfia,
Pennsylvania y comenzó su carrera en los negocios en una
oficina que compartía con su padre en la bahía de
Sheepshead en Brooklyn, Nueva York. Allí se mantuvo durante
cinco años hasta que se independizó.
"Mi
padre fue mi mentor, y todo lo que sé sobre la industria
de la construcción lo aprendí de él",
responde Donald cuando le preguntan sobre su carrera. "Algunos
de mis mejores negocios fueron hechos por mi hijo, todo lo que él
toca se convierte en oro", responde su padre cuando le preguntan
por el éxito de su hijo.
Desde
que este magnate entró al mundo de las bienes raíces,
la firma Trump ha sido sinónimo de los más prestigiosos
edificios y construcciones de Nueva York. Entre los más conocidos
se encuentran el Empire State, la Trump Tower, el Trump Plaza, y
el Trump International Plaza.
La
Organización Trump se ha convertido en el operador de hoteles
más grande del mundo, con el mundialmente conocido Trump
Plaza Hotel y Casino en Atlantic City, New Jersey, y el Trump Taj
Majal Casino Resort de cuatro estrellas.
Sus
propiedades también incluyen el lujoso Mar-a-Lago Club en
West Palm Beach, Florida, una afamada mansión histórica
que una vez perteneciera a Marjorie Merriweather Post y E.F. Hutton,
además del Trump International Golf Course.
Pero
sus ejercicios en las finanzas no se limitan a la parte inmobiliaria,
además de ser el dueño de la firma del Miss Universo,
recientemente en enero de 2004, la organización Trump junto
con las productoras NBC y Burnett deciden hacer "El Aprendiz",
un reality show que difiere un poco de lo acostumbrado en este tipo
programas, pues en vez de preparar cantantes o actores para el mundo
del espectáculo, forma empresarios.
Rápidamente,
el programa se ha convertido en el número uno en popularidad,
y no sólo por su nuevo concepto, sino por el toque excéntrico
de Donald. El magnate patentó la frase "estás
despedido" (You're fired) sólo para poder decirlo en
su programa, haciendo de la expresión una marca más
que lleva el sello Trump.
También
ha escrito libros que han resultado ser best sellers como es el
caso de The America We Deserve, su primera autobiografía.
The Art of the Deal, trata de cómo hacer negocios y que ha
resultado uno de los más exitosos libros de todos los tiempos.
La continuación de esa obra fue publicada en 1990 bajo el
título de Surviving at the Top, y llegó a ocupar el
primer lugar en ventas, igual que su tercer libro, The Art of the
Comeback, su propia historia de cómo volver al negocio cuando
se está en bancarrota.
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El
arte del regreso
Durante
los tres primeros años de la década de los 90, el
vencedor aplastante de los 80 se encontraba en serio riesgo de perderlo
todo. Se había endeudado por haber financiado la compra de
varios casinos en Atlantic City, justo cuando el mercado inmobiliario
se encontraba en la peor época.
Su
entorno comenzó a reclamarle dinero, incluso su esposa Ivana
Trump, quien lo llevó a juicio para divorciarse tras descubrir
su relación con Marla Maples, ex Miss Georgia. Con una deuda
que rondaba los 8 mil millones de dólares, los bancos que
antes se disputaban para concederle préstamos, le reclamaban
su plata.
Su
salario se redujo hasta los 200 mil dólares anuales, mientras
que sus gastos mensuales ascendían a 450 mil. Fue obligado
por las autoridades a vender el Trump Princess, su yate de 85 metros
de eslora comprado a Adnan Kashoggi, su avión Boeing 727
privado y un helicóptero.
Sus
banqueros le obligaron a presentar un detallado informe financiero
cada 90 días y otro mensual sobre los proyectos que estaban
perdiendo dinero. Lo irónico es que ahora piensa que él
fue el principal responsable de haber provocado la crisis en el
mercado inmobiliario, lo que a su vez aceleró su propia caída.
Declarado
en bancarrota, con los banqueros reclamándole cuentas y con
la competencia de inmuebles burlándose de él, Donald
Trump, en medio de este turbulento ambiente, empezó a verle
fruto a esa era gris llena de deudas, y es que uno de sus casinos
se ofertó públicamente y obtuvo más de 2200
millones de dólares.
Trump
retorna al mundo de los negocios más fuerte que antes, atacando
a todos sus competidores y con una egocéntrica campaña.
El excéntrico magnate empezó a gastar millones de
dólares en hacer publicidad de sí mismo.
En
el puente Triboro de New York se encontraba una imponente imagen
que tenía de fondo los rascacielos de Manhattan, pues se
trataba de una gigantesca valla publicitaria con el rostro del empresario
más famoso de Nueva York. Bajo su mandíbula aparecía
una leyenda compuesta por sólo cinco letras: TRUMP.
Esta
imagen anunciaba más que su rostro, según él,
su único propósito era que la ciudad entera supiera
que Trump estaba de vuelta."Lo siento amigos, Donald Trump
ha vuelto y más grande que nunca", fue uno de tantos
titulares publicados por la prensa en ese momento.
Desde
entonces ha tenido altos y bajos en sus finanzas, pero sin duda
alguna es uno de los hombres que con su excentricismo, negocios
y forma de vida ha dado mucho de qué hablar, convirtiéndose
en un personaje que difiere en grande de cualquier otro multimillonario.
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