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Misha,
como es conocido cariñosamente Mikhail Barishnikov en el
mundo artístico, es un hombre irreverente, muy conciente
de su gran talento para la danza y que a sus 56 años sigue
conservando su gran sex-appeal. Este último don le ha sido
de gran utilidad, no sólo en su vida personal, sino artística,
pues ha logrado hacer llegar al público esa sensualidad y
magnetismo cada vez que aparece en escena. De allí, que muchas
de sus fans no son sólo amantes de la danza, sino personas
comunes y corrientes que han quedado atrapadas con su particular
forma de moverse y su gran calidad interpretativa.
Aunque
muchos medios de comunicación afirman que se retiró
de las tablas en el año 2002, sus presentaciones, tours y
montajes actuales dicen lo contrario. Como él mismo afirma,
nació para bailar pues de la unión de su cuerpo con
la música y el movimiento siente que alcanza su plenitud
como ser humano. Hoy en día, busca ampliar sus horizontes
artísticos, participando en proyectos teatrales, televisivos
y cinematográficos, en los que su talento ha quedado evidenciado.
Letonia
y Rusia: debut y despedida
Baryshnikov
nació el 27 de Enero de 1948 en Riga, Letonia, en el seno
de una familia disfuncional. Sus padres nunca se casaron y pronto
se separaron. Su madre pronto se volvió a casar y de su segundo
matrimonio nacieron 2 hijos, sin embargo tanto ella como su segundo
esposo murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Su padre era
un militar de alto rango, encargado de adiestrar a los nuevos soldados
de la academia militar de Riga.
Sus
inicios en la danza fueron totalmente espontáneos. En una
entrevista realizada por Larry King para la cadena CNN, Mikhail
contó que un desfile con motivo del Día de la Revolución
Socialista, al que él y su familia asistían para a
ver a su padre marchar, se reunían los civiles y bailaban
danzas típicas rusas o ucranianas; repentinamente, como por
instinto se unió al grupo sin estar invitado y terminó
llevándose las ovaciones del baile. Una vez descubierta su
vena, sus padres buscaron de canalizar su talento de forma académica.
Es
así que comienza sus estudios de ballet en Riga a los nueve
años de edad, de allí pasa a la escuela de ballet
del Kirov de Leningrado, hoy San Petesburgo, en donde se graduó
y para la cual se convirtió, rápidamente, en bailarín
principal en el año 1969. Con el Kirov, se dio a conocer
al mundo; su brillante técnica, calidad interpretativa y
asombrosos saltos fueron reconocidos por todos los críticos,
que no tardaron en considerarlo una estrella del ballet clásico.
Sin embargo y de forma paralela, Misha sentía que su experiencia
dentro de la estructura formal de la danza soviética estaba
cercando sus límites. El joven bailarín ambicionaba
conocer, aprender nuevos estilos, nuevas coreógrafos, nuevas
formas de bailar que estaban muy lejos de tierras soviéticas.
De
allí en adelante, llegar al mundo occidental sería
su objetivo, el único inconveniente era cómo escapar
de la vigilancia de la KGB.
En
1974 a la edad de 26 años, Baryshnikov fue invitado a participar
en una corta gira por Canadá con otros jóvenes promesas
del ballet ruso; una vez en Toronto, Misha pidió ayuda a
varios amigos norteamericanos quienes lo pusieron en contacto con
un joven abogado canadiense, quien le explicó todas las opciones
que tenía y lo que debía hacer para solicitar asilo
político. Él sólo debía bailar sin levantar
sospechas, terminar su espectáculo y tomar un carro hasta
la autopista en donde lo estarían esperando para ayudarlo
a escapar.
La
única preocupación de Baryshnikov en ese momento no
era, ni el carro esperándolo fuera del teatro, ni su desempeño
en la escena; sino su padre y hermanos en Rusia, quienes luego de
su deserción serían duramente escrutados e interrogados
por la KGB. Sin contar la humillación por la que pasaría
su padre como militar cuando se supiera que su hijo había
huido siéndole infiel a la patria.
A
pesar de eso, Misha siguió adelante y años más
tarde pudo contactar a su padre y sus hermanos.
Una
vez en Canadá, Mikhail Baryshnikov bailó un tiempo
con el Ballet Nacional de Canadá, hasta que se trasladó
a Nueva York donde comenzó su nueva vida bajo cielos de libertad.
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Balanchine
su nuevo mentor
Llegado
a la gran manzana, Baryshnikov comenzó a bailar en el American
Ballet Theatre (ABT) como bailarín principal. Allí
participó en innumerables repertorios clásicos, tales
como: Don Quijote, El Cascanueces, La Bella Durmiente, El lago de
los Cisnes, etc. junto con Natalia Makarova su pareja artística
preferida. Según ha declarado varias veces Mikhail, con Natalia
había una química especial que hacía que los
pas de deux reflejaran una intensidad y sorpresa increíbles.
En
1979, Misha se mudó del American Ballet Theare hacia el New
York City Ballet para trabajar con el reconocido coreógrafo
George Balanchine, con quien amplió sus horizontes en cuanto
a técnica y estilos coreográficos. En el New York
City Ballet, hizo pareja con la bailarina Gelsey Kirkland, con quien
bailó casi todas las piezas existentes en el ballet clásico
y en el repertorio de Balanchine.
En
1980, luego de la repentina muerte de Balachine, Baryshnikov regresa
al American Ballet pero esta vez no sólo como Bailarín
principal sino como Director Artístico de la compañía,
puesto que ocupó hasta 1990.
Una
vez fuera de las filas del ABT, Mikhail decidió darle un
giro a su carrera, orientada hacia otros estilos de la danza. Desde
ese momento, comenzó a crear coreografías más
modernas que a su vez se adaptaban mejor a su madurez personal y
experiencia artística; es así como surge White Oak
Dance Project, (WODP), su propia compañía fundada
conjuntamente con el coreógrafo americano Mark Morris. Dicho
por él mismo, White Oak Dance Project nació del deseo
de darle un vuelco a las producciones artísticas. Con este
proyecto, Misha ha fomentado nuevas formas de danza, promoviendo
el entrenamiento de nuevos bailarines, coreógrafos y artistas
en nuevas disciplinas experimentales o que están interrelacionadas
con la danza como es el caso del teatro, la música y el cine.
Entre el repertorio de White Oak Dance Project se encuentra Forbidden
Christmas or The Doctor and The Patient, The Show de Achilles Heels,
entre otras. Actualmente, Misha está centrando sus esfuerzos
en la apertura de un nuevo centro ubicado en el lado oeste de Nueva
York, donde pretende extender la misión propuesta con WODP
de apoyar a jóvenes talentos nacionales y extranjeros que
lleguen a Nueva York con la idea emerger o darse a conocer con nuevas
propuestas artísticas.
El
otro lado de su vida
Aunque
muchos autores señalan que se ha casado tres veces, Mikhail
Baryshnikov sigue siendo un hombre soltero, pero comprometido con
su novia de hace más de 15 años, Lisa Rinehart con
quien tiene tres hijos. Su hija mayor es fruto de su noviazgo con
la actriz Jessica Lange con quien sigue mantieniendo una relación
muy cercana.
Paradójicamente,
ninguno de sus hijos heredó su pasión y talento por
la danza; su hijo varón es jugador de jockey, sus dos hijas
pequeñas son buenas gimnastas y la mayor está por
entrar a la universidad.
A
parte de su vida artística dedicada al mundo de la danza,
Baryshnikov ha participado como actor en cuatro producciones cinematográficas,
"Turning Point" (1977), "White Nights" (1985),
The Cabinet of Dr. Ramirez (1991) y "Company Business"
(1991). Por su participación en "Turning Point"
fue nominado al Oscar como mejor actor secundario.
También
se hizo acreedor de un premio Tony por su participación en
la obra teatral de Broadway "Metamorfosis" de Frank Kafka.
Su última aparición como actor la hizo recientemente
en la pantalla chica en la afamada serie "Sex and the City"
en el personaje de Aleksandr Petrovsky, el último novio de
Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker).
ENLACES
Baryshnikov
Dance Foundation
Criticaldance.com
Kennedy
Center: Biographical information for Mikhail Baryshnikov
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