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Según el diccionario de la Real Academia Española,
la hipocondría es "una afección caracterizada
por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual
y preocupación constante y angustiosa por la salud".
Desde el punto de vista psicológico es la actitud que el
individuo adopta ante la enfermedad. Un trastorno en el que la persona
interpreta síntomas somáticos de depresión
y ansiedad como enfermedad.
La interrelación existente entre hipocondría y ansiedad
o depresión se centra en el hecho que el hipocondríaco,
al ser una persona de baja autoestima, tiende a agrandar los aspectos
negativos de la vida y a centrarse en sí mismo. De esta manera,
estará más pendiente de sus ruidos corporales, leerá
artículos y reportajes sobre medicina, verá todos
los canales de televisión relacionados a la salud; por encima
de relacionarse socialmente con amigos, familiares o compañeros
de trabajo.
Para algunos médicos, la sobreprotección excesiva,
la educación basada en el miedo, el padecimiento de alguna
enfermedad grave durante la infancia, la muerte de alguna persona
cercana o la convivencia con un familiar con una enfermedad terminal;
son algunas de las causas que pueden producir el desarrollo de la
hipocondría.
Debido a que el hipocondríaco le aterra estar enfermo o el
sólo hecho de poder estarlo, lo que más miedo les
causa son las patologías sin cura como ciertos tipos de cánceres,
el Sida o las enfermedades del corazón.
Según estadísticas suministradas por Centros Hospitalarios
de Estados Unidos y Europa, entre 4% y 9% de los pacientes que acuden
al hospital lo hacen debido a síntomas hipocondríacos.
Un síntoma es considerado hipocondríaco cuando se
basan en sensaciones físicas vagas e imprecisas: venas dolorosas,
corazón cansado, tos ocasional, etc.
Aunque la sintomatología más típica de este
tipo de trastorno sea la sugestiva, acompañada generalmente
de una alteración negativa del estado de ánimo, no
hay que descartar que una persona hipocondríaca esté
realmente enferma.
Para algunos médicos el hipocondríaco no es un enfermo
imaginario ya que padece de un trastorno perceptivo, cognitivo y
psicológico que reporta sufrimientos, disfunciones psico-fisiológicas,
deterioro familiar y social, además de posibilidades de automedicación
o iatrogenia.
Diagnóstico
Según la Clasificación Internacional de Enfermedades
de la Organización Mundial de la Salud, (CIE 10), publicada
en 1992, para considerar a un paciente como hipocondríaco,
éste debe estar convencido de padecer como máximo
dos enfermedades graves y debe conocer, al menos, el nombre y sintomatología
de una de ellas.
Igualmente, para decretar la enfermedad hay que observar que la
duración del trastorno sea de al menos seis meses. Los médicos
que tratan a pacientes con un posible caso hipocondríaco
deben descartar primero que éste realmente no presente ninguna
enfermedad física. Si después de realizar el descarte
el paciente sigue presentando angustia y continúa en una
perpetua auscultación, conviene estudiar la posibilidad de
un trastorno psicológico.
A este respecto la página web PsicoActiva.com explica que
en psiquiatría la actitud hipocondríaca aparece como
un síntoma en algunas formas de depresión endógena,
especialmente en la melancolía involutiva (depresión
de los ancianos). Multitud de neuróticos, histéricos,
neurasténicos y pacientes psicosomáticos presentan
en su cuadro clínico general la actitud hipocondríaca.
Tratamiento
Usualmente, las primeras intervenciones terapéuticas van
orientadas a reducir los síntomas de ansiedad e incapacitación
que se producen. Sin embargo, el tratamiento psicológico
más eficaz en el caso de la hipocondría es la terapia
cognitiva-conductual.
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Aquí les presentamos un detalle de las técnicas consideradas
como más efectivas:
Técnica de reconstrucción cognitiva: esta terapia
promueve la pérdida de la angustia y el miedo a la enfermedad
que el hipocondríaco siente. Para conseguir la desaparición
de estos temores se emplea la desensibilización en la imaginación
a situaciones temidas y evitadas para que finalmente el paciente
pueda acercase a ellas sin angustia y miedo.
Técnica de relajación:
Debido a que la ansiedad puede originar manifestaciones que a la
final pueden atribuirse a enfermedades graves o incluso generarlas,
la relajación ayuda a cambiar el foco de atención
y orienta el pensamiento del paciente hacia temas menos dañinos,
reduciendo así los temores existentes.
Técnica de la inundación
imaginaria: consiste en visualizar los pensamientos y presentimientos
negativos de enfermedades y la muerte como si realmente hubieran
ocurrido. Este método sirve para afrontar directamente el
miedo a la muerte, el envejecimiento y el posible rechazo de los
demás.
Técnica paradójica:
Se le pide al hipocondríaco que, mediante varias técnicas,
se exponga voluntariamente a los síntomas y sensaciones temidas.
De esta manera se busca que el paciente descubra que puede obtener
cierto control sobre dichos síntomas y que aquellas que veía
como señal de peligro, las considere ahora como completamente
normales.
Técnica de asertividad:
Esta técnica basa su terapia en mejorar la autoestima del
paciente; se cree que en la medida que la persona logre ver el lado
bueno de las cosas, mejorará su vida social y por ende su
comunicación dejará de girar en torno a sus dolores
y quejas.
Análisis y resolución
de áreas conflictivas de la vida personal: en la terapia
de esta técnica para el tratamiento de la hipocondría
se busca tratar aspectos de la vida del paciente que se han visto
afectados por alguna enfermedad o han incidido en la aparición
de alguna afección.
Medicamentos: en algunos casos,
los psicofármacos pueden ser de ayuda para atacar la sintomatología
depresiva o de angustia excesiva; sin embargo, una vez que estos
desórdenes psicológicos han sido controlados, es poco
lo que los fármacos pueden hacer por el hipocondríaco.
Al inicio de las consultas terapéuticas el hipocondríaco
debe asistir a la terapia una vez por semana, cuando el trastorno
haya sido rehabilitado se espacian las visitas quincenalmente.
Concluyendo, podemos decir que la característica esencial
de esta enfermedad más psicológica que fisiológica
es la preocupación y el miedo de la persona a padecer una
enfermedad grave, a partir de la interpretación personal
de alguna sensación corporal. Lamentablemente, los hipocondríacos
graves no suelen ir a consulta médica precisamente porque
le diagnostiquen una enfermedad.
[ | ENLACES Y FUENTES DE CONSULTA | ]
Psicoactiva.com
Tratamiento
cognitivo-conductual de la hipocondría
Clínica
de la Ansiedad
Psicoguía
Test
de hipocondría
Trastorno
hipocondríaco: neurosis hipocondríaca
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