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Mucho se ha escrito y se ha dicho acerca de las prótesis de mama, que si son buenas, que si son malas, que todo depende del organismo y sus características, que varían según las manos del médico, y pare de contar.

La buena noticia es que diversas investigaciones sobre el tema han descartado la relación entre los implantes y el cáncer de mamas. De acuerdo a un estudio realizado por la Escuela Nacional de Sanidad de España, las enfermedades autoinmunes aparecen con la misma frecuencia en población femenina que usa prótesis que en la que no las usa.

Por otra parte, el riesgo que corren las mujeres que desean incrementar su talla de sostén tiene que ver con la cirugía como tal y las complicaciones locales que ésta pueda acarrear. Algunas de estas dificultades son: hematomas, dolor y rotura de la prótesis, 71% a los 14 años del implante y 95% a los 20 años.

Los implantes de mamas se colocarán de acuerdo a las características y los deseos de la paciente. El primer paso será acudir al cirujano para que éste le explique lo que debe hacer antes de la operación, y para escoger la prótesis a usar.

Las más utilizadas son las de silicona, algunas poseen pared rugosa y forma de gota, y son las que se muestran más naturales tanto por la forma que toma el seno como para el tacto. También de silicona son las llamadas anatómicas, que ayudan a dar la forma adecuada a la mama. El contenido de la prótesis de silicona puede ser de suero salino, gel de silicona o ambos.

Otras prótesis son las de suero y las de soya, ambas poco recomendadas por los especialistas; las primeras porque pueden desinflarse, y las segundas porque existen dudas con relación a su inocuidad.

Técnicamente hablando

La implantación de una prótesis de mamas se conoce en el argot médico como mamoplastia de aumento. Y se explica de la siguiente manera: es una intervención, en la cual el cirujano coloca un implante o prótesis mamaria por detrás de la glándula existente. Se realiza a través de incisiones pequeñas en la axila, en la areola mamaria, o a través de una incisión abdominal.



Generalmente, para la operación se aplica anestesia general. La mayoría de los especialistas recomienda la aplicación de masajes luego de la intervención para evitar lo que los médicos llaman la retracción capsular, que se da cuando el organismo envuelve la prótesis con una capa de tejido que puede dar una sensación de firmeza y dureza poco natural del pecho. La retracción se da en un 10% de los casos.


Un médico de confianza y la responsabilidad con la que se asuma esta mejora estética son fundamentales para garantizar el éxito de la intervención.

Si de reducir se trata


Mientras algunas mujeres desean lucir como Pamela Anderson, otras quisieran dejar de cargar el sobrepeso que significan unos senos muy grandes. Más allá de la estética, estas féminas pueden experimentar dolores de espalda e incluso en algunos casos desviación de la columna.

Es allí cuando se aplica la operación llamada como mamoplastia de reducción, en la que se elimina tejido y se coloca el seno en su posición. Luego de la intervención se recomienda pasar 15 días de reposo, sin realizar esfuerzos ni levantar cargas pesadas, y pasar un mes utilizando un sujetador especial.

Las complicaciones no son comunes; sin embargo, mientras el tejido vuelve a tomar su lugar, es normal que se pierda cierta sensibilidad en los pezones.

Fotos tomadas de:

Eurosilicon, implants mammaires gel de silicone

Scarless.com

 
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