TEMAS | Ciencia y salud | El Sarampión
         
 

El sarampión es una enfermedad producida por la infección de un virus del género de los Morbilivirus y de la familia Paramyxoviridae, el cual es muy contagioso y cursa con un cuadro clínico de tres fases. El período inicial de incubación prácticamente sin síntomas, una fase precoz con enrojecimiento intenso de la mucosa oral y de la garganta y un gran catarro ocular, faringeo y nasal.
Posteriormente aparece una erupción en la piel en forma de manchas rojas confluentes y diseminadas, tos con fiebre y enrojecimiento de las conjuntivas oculares.

Una vez pasada la enfermedad se adquiere inmunidad de por vida, la otra forma de generar una inmunidad es someterse a la vacunación del sarampión.

Un contagio veloz

El período de incubación del sarampión dura entre 8 y 14 días, desde el momento de la exposición hasta que el paciente presente fiebre alta. La fiebre suele venir acompañada de malestar general, tos seca, rinitis, enrojecimiento de ojos y mucosas.

En la mayoría de los casos también se observan puntos blanquecinos y de base rojiza, ubicados generalmente en la mucosa bucal, en el tejido que recubre los segundos molares.

Estos puntos suelen aparecer dos o tres días antes de la erupción del resto de la piel y duran entre 24 y 48 horas. La aparición de estos puntos en la boca es conocida como el “signo de Koplic”. De diez a catorce días después, se inicia una erupción roja en el rostro que luego se extiende por todo el cuerpo, principalmente en el tronco, los brazos y las piernas. Esta erupción adquiere su máxima expresión al segundo día de su inicio y puede durar hasta siete días.

Otra sintomatología de esta enfermedad son diarrea, neumonía y encefalitis. Esta última es particularmente delicada, porque puede dejar serias consecuencias neurológicas o incluso, causar la muerte del paciente.

Si algún familiar presenta estos síntomas, debe acudir inmediatamente al médico más cercano. Los exámenes que debe realizar para la detección de la enfermedad son la serología para detectar el sarampión y de ser posible, la prueba de cultivo viral.

Luego de que el médico observe el caso, debe aislar en el hogar al paciente y limitar su contacto a sus familiares vacunados contra este virus.


El tratamiento y sus expectativas

No existe un tratamiento farmacéutico específico para el sarampión, pero es indispensable buscar asistencia médica. Únicamente en el contagio infantil puede ser conveniente recetar suplementos de vitamina A, mientras que los síntomas corrientes del paciente adulto se alivian con reposo y acetaminofén. Para la tos se puede administrar algún antitusígeno y para el escozor de la piel se deben aplicar lociones de mentol o de calamina.

La expectativa de curación llega a un 80% de los casos en un período de 2 semanas, pero empeora cuando incluye neumonía o encefalitis.
La neumonía sarampionosa es bastante frecuente. Recibe el nombre de neumonía de Hecht o de células gigantes y se caracteriza por un cuadro de tipo bronquiolítico con distrés respiratorio, que constituye un terreno abonado para la sobreinfección por otros gérmenes.


Otras manifestaciones respiratorias son la otitis media, la mastoiditis, y los cuadros de laringitis con crupp.

La prevención del brote de sarampión requiere una rutina de vacunación en la población comprendida desde los 6 meses hasta los 70 años de edad, haciendo énfasis en la población infantil y juvenil.

Síntomas para detectar el sarampión

  • Irritación de la garganta
  • Secreción nasal
  • Tos
  • Dolor muscular

    De dos a cinco días después:


  • Fiebre
  • Ojos inyectados en sangre
  • Diminutas manchas blancas dentro de la boca (manchas de Koplik)
  • Fotofobia (sensibilidad a la luz)
  • Erupción: aparece alrededor del quinto día de la enfermedad, dura de 4 a 7 días. Empieza usualmente en la cabeza y se extiende a otras áreas y progresa hacia abajo. Prurito maculopapular, aparecen ambas máculas (áreas planas decoloradas) y pápulas (áreas sólidas, rojas, levantadas) que después se juntan y pueden sangrar un poco
  • Prurito de la erupción

 

Vacunarse contra el sarampión es un derecho y un deber

Ante el nuevo brote de sarampión detectado durante el 2006, el Ministerio de Salud, con el apoyo de las direcciones regionales en el Distrito Capital y estado Miranda, brindará atención preventiva a toda la población de estas zonas geográficas, con énfasis en los niños de entre 6 meses y 17 años de edad, suministrándoles la vacuna de inmunización contra sarampión y rubéola.

Todos los niños y adolescentes deben cumplir con las recomendaciones de los equipos de salud que acuden a sus colegios para vacunarlos con la Doble Viral (sarampión y rubéola), la cual es gratuita y obligatoria.

Estas acciones, dirigidas por el Ministerio de Salud, se encuentran apegadas a la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (LOPNA) en sus artículos 41, 42 y 43, que contempla el derecho a la salud y a los servicios de salud, a la responsabilidad de los padres o representantes y el derecho a la información en materia de salud.

Estas medidas sanitarias han permitido controlar la diseminación del sarampión, con la colaboración de colegios públicos y privados y clínicas del Área Metropolitana.

El Ministerio de Salud ha dispuesto una línea telefónica gratuita: 0-800-8444526 (0-800-VIGILAN), para informar los síntomas que permitan una pronta detección, su tratamiento, quiénes deben ser vacunados, lugares donde se aplica la vacuna, entre otras inquietudes.


 

 
 

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