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Para
ingerir el té, se debe pasar por todo un proceso de preparación
que hace la diferencia con otras bebidas. La que más podría
asemejarse es la del café; sin embargo, alrededor del esta
infusión se cierne toda una espiritualidad que viene heredada
de Oriente y que los ingleses adaptaron a la cultura occidental.
Actualmente,
se calcula que diariamente en el mundo se toman cerca de 1500 millones
de tazas o vasos de té, es por ello que se considera que
esta bebida es la más consumida después del agua.
La
palabra "té" tal y como se conoce en el idioma
castellano se deriva del dialecto chino amoy t'e -pronunciado "tai"-
y no del chino mandarín estándar c'a como muchos suponen.
El uso del vocablo se empezó a utilizar por el contacto entre
los comerciantes holandeses y los barcos chinos del puerto de Amoy
en donde se negociaba con la planta de té, siendo éstos
los principales responsables de la introducción del té
en Europa. De esta manera, el término evolucionó a
thee en holandés, té en español, tè
en italiano, tea en inglés y en húngaro, thé
en francés y thea en el lenguaje científico.
Un
poco de historia y origen
Los
chinos y los japoneses se debaten acerca del lugar donde se empezó
a utilizar la planta Camelia sinensis para la preparación
del té; sin embargo, la gran mayoría de los autores
coinciden en afirmar que es a los chinos a quien se le debe su origen.
Según una leyenda oriental, es el emperador Shen Nung, quien
descubrió las propiedades benéficas del té,
una tarde que descansaba bajo un árbol de té silvestre.
Sin
embargo, para los japoneses esta historia era poco creíble,
por lo que ellos atribuyen el descubrimiento de esta bebida a Bodhidharma
quien trajo los secretos de esta planta desde la India a China en
el año 520 a.C.
En
la China no hay ninguna documentación escrita acerca de la
hoja de té y su preparación al menos hasta el siglo
III a.C., cuando un cirujano chino utilizó la hoja de la
planta de té con fines medicinales.
Durante
los siglos IV y V las hojas de té eran utilizadas para la
elaboración de pastillas las cuales eran utilizadas como
objeto de trueque entre las relaciones comerciales entre los chinos
y los turcos. De allí, podría deducirse que la popularidad
del té en la china había aumentado drásticamente.
Sin embargo, no es hasta la dinastía Tang (618-906 d.C.)
que el té llega a su esplendor, siendo considerado ese período
como la "edad de oro" de esta bebida.
Para
los chinos, el té se volvió un vehículo para
la espiritualidad y la trascendencia que lograba llegar al fondo
de sus almas. Para el oriental, So-Tung-Pa, el poder de la pureza
del té desafiaba lo corrupto y hacía al hombre virtuoso.
Del
lado de los japoneses, la cultura del té está enraizada
con el budismo Zen. Ellos crearon sus propias plantaciones con tés
traídos de la China. En el libro del té, escrito en
1906 por Okakuro Kakuzo, se explica que el "teísmo"
japonés es un culto basado en la adoración de lo bello
entre los hechos sórdidos de la existencia cotidiana; que
inculca la pureza y la armonía, el misterio de la caridad
mutua y el romanticismo del orden social.
Años
más tarde, el té comienza a comercializarse en suelos
occidentales de mano de los holandeses quienes eran los que mantenían
el contacto mercantil con los chinos y japoneses. En 1606, entró
a Europa el primer cargamento de té de manos de la Compañía
Holandesa de las Indias Orientales.
Treinta
años más tarde, la alta sociedad europea ya se había
hecho adicta al té, pero más como producto de una
moda fugaz, que como una tradición. Sin embargo, en ciudades,
como Londres, Irlanda y Rusia el té había sido adoptado
como un elemento más de la cultura y con el tiempo se habría
de convertir en uno de sus puntos de distinción.
Para
habituar a los ingleses a tomar el té, el dueño del
Café Garraway exhibió en las puertas de su establecimiento
una publicidad que exaltaba todas las bondades para el organismo
que tenía esta hierba: "Activa el cuerpo, alivia los
dolores de cabeza y la pesadez, elimina las obstrucciones del bazo,
depura los riñones y es benéfico para los cálculos,
facilita la respiración, protege de los sueños pesados,
alerta el cerebro y refuerza la memoria...". Al parecer, los
ingleses tomaron al pie de la letra sus beneficios y aprendieron
a degustar el aroma, pues hoy en día el té es tan
parte de la cultura del Reino Unido como lo es el Palacio de Buckingham.
Debido
al alto consumo de té en Inglaterra, los ingleses decidieron
no depender de intermediarios e importar ellos mismos sus contingentes
de té. De esta manera, la reina Isabel aprobó la creación
de la Compañía de las Indias Orientales y crear sus
propias plantaciones de té en la que era su colonia para
la época: La India.
Los ingleses enviaron a varios agrónomos a la China para
que estudiaran las semillas de la planta de té y trajeran
a la India todos sus secretos. Las investigaciones funcionaron y
en 1838 llegó a Londres el primer cargamento de té
proveniente de Calcuta, el cual fue muy bien aceptado. De esta manera
y gracias a los más innovadores métodos de cultivo
establecidos por los ingleses y a sus efectivos procesos de producción,
los hindúes terminaron con el monopolio chino en el comercio
del té.
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Hoy
en día, la India es el principal productor y exportador de
té del mundo.
Por
su parte y de este lado del orbe, específicamente a los Estados
Unidos de América, se debe el hecho que se pueda tomar el
té tal y como lo conocemos en la actualidad. En 1904, dos
norteamericanos revolucionaron la cultura del té con la invención
de la comercialización y distribución del té
en pequeñas bolsas de muselina, lo cual hizo la preparación
de esta infusión algo mucho más cómoda. El
otro invento, no menos importante fue el Té Helado. Richard
Blenchynden, ofrecía en una feria un té procedente
de la India, pero debido a las altas temperaturas, la bebida no
se vendía. Blenchynden, se le ocurrió venderla con
hielo, iniciando así el éxito del "Ice Tea".
Dime
que té tomas y te diré cómo se origina
El
té es extraído de una planta de hoja perenne que crece
en forma de arbusto. Los especialistas han identificado tres tipos:
la Camellia sinensis crece en China, en el Tíbet y en Japón.
La Camellia assamica la cual se considera más bien un árbol,
pues crece hasta los 13 o 18 m y se cultiva en climas tropicales
y la Camboya Camellia assamica sp lasiocalyx, utilizada principalmente
en la producción de híbridos.
Se
dice que todos los tés (verdes, negros y semi-negros u Oolong)
vienen de la misma planta. La diferencia está en el procesamiento
de la hoja después de recogida de la mata. Todas las variedades
de té contienen cafeína, pero en diferentes relaciones.
En el té los efectos de la cafeína son mucho más
lentos, pero más duraderos, por lo que se considera que el
té es mucho más revitalizante que el café.
Existen
seis tipos básicos de té: Blanco, verde, Oolong, negro,
aromatizado y prensado, en este artículo profundizaremos
en los más conocidos entre la cultura occidental, es decir:
el verde, el negro y el Oolong.
Te
verde:
Para preparar el té verde se debe secar la planta y tostar
sus hojas en recipientes de hierro, logrando así detener
la fermentación. Contiene más teína y es más
amargo.
Té
negro:
Es la variedad de té que más se conoce. Los métodos
y tipos varían mucho dependiendo de dónde se procese,
pero el mecanismo siempre incluye cuatro pasos básicos: marchitamiento,
enrollado, fermentación (la verdadera transformación
para convertirse en té negro) y secado (detiene la fermentación
en el momento deseado).
Según
la página web "La Casa del Té", el aroma
del té negro es sumamente complejo. Habiéndose identificado
hasta la fecha más de 550 sustancias químicas, las
cuales se forman en su mayoría durante el proceso de elaboración
y cada una aporta sus propiedades al sabor del té a través
del sentido del olfato de la persona que la bebe.
Té
Oolong:
Esta variedad es el punto medio entre el té verde y el negro.
Para llegar a este té la fermentación debe ser muy
suave.
Los
famosos tés de Jazmín, té de Rosas, de Mandarina
o Fresas no son otra cosa que el producto de la mezcla de tés
verdes, Oolong o negros con frutas, hierbas, pétalos de flores
o aceites. Lo importante de los tés aromatizados es lograr
poner en relieve el aroma, pero sin que el té pierda por
completo su sabor original.
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CURIOSIDADES
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La
ceremonia del té es una tradición china
y japonesa en la que el anfitrión y los huéspedes
tratan de revitalizarse espiritualmente y alcanzar la
armonía con el universo. |
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La
ceremonia del té combina cuatro ideas básicas:
la armonía, el respeto por los demás,
la pureza de corazón y espíritu y la tranquilidad.
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El
té contiene vitaminas A, B2, C, D y K, además
de una cantidad de minerales en pequeñas cantidades
y aceites aromáticos.
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Las
grandes dinastías del té nacieron en los
EEUU y se remontan al siglo XIX, ellas son: Twining,
Lipton y Fortun & Mason.
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El
té en cualquiera de sus variedades tiene gran valor
medicinal, la gran mayoría de ellos ayuda en el
tratamiento del colesterol, reduce la sensación
de fatiga, protege los ácidos grasos y los lípidos
del cerebro, entre otras bondades. |
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ENLACES Y FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:
El
té oriundo del Lejano Oriente
La
Casa del Té
irestaurante.com
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