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Alfredo
Sadel vivió durante casi 60 años. Durante su existencia
deleitó a sus fanáticos con una voz irrepetible. Boleros,
zarzuelas, ópera, baladas
Sadel se paseó por diferentes
estilos y en todos tuvo éxito. Viajó por el mundo, ganando
fama y admiración.
Este
venezolano nació en Caracas el 22 de febrero de 1930. Sus
padres fueron Manuel Sánchez Benítez y Luisa Amelia
Luna. Sadel tuvo dos hermanos Noel y Carlos.
Desde
muy joven manifestó sus inclinaciones artísticas;
durante su época escolar, participó en el coro de
la Iglesia. Cursó estudios en el Colegio Salesiano de Caracas.
En 1944, debido a problemas económicos que afrontaba su familia,
tuvo que retirarse de esta institución.
Nace
una estrella
A
pesar de no contar con el apoyo familiar, en 1943, participó
en un programa de aficionados. Tres años más tarde
debutó en Radio Caracas Radio. Durante esta época
grabó su primera canción llamada Desesperación,
compuesta por Guillermo Castillo Bustamante. La producción,
en la que se invirtieron 20 bolívares nunca salió
a la luz pública.
En
el año de 1947 ingresó al programa "Caravana
Camel" de Radiodifusora Venezuela.
Este mismo año promovió la creación de la Asociación
Venezolana de Artistas de Escena. Fue durante este período
que surgió su nombre artístico: Alfredo Sadel, debido
a la mezcla entre su apellido, Sánchez, y el de su ídolo,
el argentino, Carlos Gardel. Ese mismo año cantó en
la Radio Tropical; de allí actuó en el Teatro del
Pueblo y, después, en el Teatro Nacional.
Su
madre, reacia a la carrera que había escogido su hijo, le
costó apoyar a Alfredo, a quien le consiguió un trabajo
de telegrafista. Sadel, aunque había grabado varios discos,
tuvo que copiar telegramas para subsistir. En 1948, con tan solo
18 años de edad, grabó el pasodoble "Diamante
Negro", el cual constituyó un éxito de ventas
y su ascenso profesional. Aunque para la época existían
otras dos versiones de esta canción, la de Alfredo Sadel
fue la que tuvo mayor éxito.
Esta
situación económica culminó cuando la empresa
Bolívar Films le ofreció un contrato para hacer una
película, la primera de su carrera. En 1951, debutó
en el cine con la película "Flor de Campo" (producción
completamente realizada y producida en Venezuela)
Al
año siguiente viajó a Estados Unidos, donde firmó
un contrato con la RCA Víctor, debutó en el Teatro
Jefferson de Nueva York. Además, se presentó en el
"Colgate Comedy Hour", y en el Teatro San Juan de Nueva
York, donde cantó con Lola Flores; de esta actuación
surgieron numerosos rumores sobre un romance entre Sadel y La Faraona.
Ese mismo año, en 1953, se convierte en padre por primera
vez cuando nació su hijo Carlos Alfredo.
En
Estados Unidos era considerado todo un ídolo, tanto que era
llamado "El artista latino más popular de la televisión
norteamericana" por la agencia United Press. Su éxito
no quedó sólo en la nación norteamericana,
la isla de Cuba se rindió a sus pies cuando en 1955 hizo
su debut en La Habana, logrando despertar admiración entre
los habitantes de esta zona del caribe.
Ese
mismo año, grabó el disco "Mi Canción",
el primero de 12 pulgadas de larga duración dentro de la
discografía latinoamericana y fue condecorado por Marcos
Pérez Jiménez, junto a la primera Miss Mundo venezolana,
Susana Duijim.
Los
laureles siguieron en los años posteriores. Fue invitado
a República Dominicana, participó en las películas
mexicanas "Tú y la mentira" y "El ratón",
tuvo su propio programa en la televisión cubana, fundó
el sello discográfico Sonus y creó junto a otros artistas,
la Asociación Venezolana de Artistas de la Escena (AVADE).
Vendía miles de discos, su voz se escuchaba en las radios,
era todo un ídolo.
Hollywood
también se interesó en el tenor de Venezuela. En 1958,
la MGM le ofrece un contrato pues querían convertirlo en
un Mario Lanza; sin embargo, Sadel, para asombro de muchos, no aceptó
algunas condiciones del contrato y regresó a Venezuela.
Volvió
a Estados Unidos para actuar en los programas "The Ed Sullivan
Show" y "The Firestone Show". Sus siguientes discos:
"Sadel a media voz", "Sadel canta a Agustín
Lara" y "Caminos de mi tierra", fueron grandes éxitos.
Por esa misma temporada continuaron sus apariciones en la gran pantalla
del cine con películas como "Martín Santos, el
llanero", "Tres balas perdidas" y "En cada feria
un amor".
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Salto
a la ópera
Según
señalan quienes conocieron a este venezolano, él siempre
quiso ser cantante de ópera. Este sueño se vio cumplido
durante la década de los sesenta, cuando en 1961 participó
en la zarzuela "Los Gavilanes" en el Teatro Nacional de
Caracas.
Al
año siguiente parte a Europa para perfeccionar su calidad
vocal, primero en el Mozarteum de Salzburgo y, más tarde,
en Milán. En el disco de colección "Sadel en
el tiempo", el cantante narró diferentes anécdotas
de su vida; una de ellas se refiere a su paso por el Mozarteum de
Salzburgo: "Luego de meses de ardua labor -hasta 10 horas de
clase- al fin al del curso me presenté seguro del éxito
que tendría en los parciales (
) La pieza culminante
de aquel examen era la celebérrima Adelaida del gran Beethoven,
la cual me tomó seis meses de aprendizaje. Terminado el examen,
me sentí eufórico por lo bien, que a mi juicio, había
cantado; al día siguiente corrí a buscar los resultados:
Reprobado. Desanimado, pero con humildad le pregunté al jurado
la razón de mi fracaso, a lo cual me respondió: Usted
posee una excelente voz, pero Beethoven no se canta así (
)
Aprendí la lección: no todos los estilos requieren
alarde vocal y sí mucho de la vida interior del intérprete".
En
esa nueva etapa de su vida artística participó en
obras como Cecilia Valdez, Rigoleto, El Amigo Fritz, El Barbero
de Sevilla, Carmen, Dos Carlos, Lucía, Tosca, La Bohéme,
El Buque Fantasma, Don Pascuale, entre otras obras de gran envergadura,
en escenarios de Belgrado, Rusia, Hamburgo, España, Yugoslavia,
Suiza, Francia, Alemania, entre otros.
Este
tiempo también fue importante desde el punto de vista personal.
En 1962, nació su hija Elvira Luisa, quien heredó
el talento de su padre y se convirtió en soprano. En 1964,
nació su hijo Alfredo Andrés, quien se convirtió
en periodista.
En
1977, organizó una gran temporada de ópera en la Universidad
Central de Venezuela. El año siguiente fue invitado a cantar
la ópera "Carmen" en el Teatro Municipal de Marsella,
junto a los famosos tenores Tudaré y Lance. Estas presentaciones
fueron muy importantes para Sadel, pues a pesar de que fue contratado
para dos noches, cantó durante cuatro noches seguidas. Los
aplausos y las críticas positivas para el cantante no se
hicieron esperar.
Para
no olvidar sus comienzos, Alfredo graba en 1979, un disco homenaje
a "Los Panchos", esta producción como muchas otras
de Sadel fue un rotundo éxito de ventas.
Se
acerca el fin
Durante
la década de los ochenta, Sadel se presentó durante
la temporada de Zarzuelas en el Teatro Nacional de Caracas. Había
aumentado de peso; sin embargo, él bromeaba al respecto diciendo:
"El tenor más flaco pesa 80 kilos". Este detalle
físico no le impidió emprender giras y deleitar a
su público con sus canciones.
Al
final de esta década descubre que tiene cáncer en
los huesos. A pesar de la enfermedad, continuó sus giras
y presentaciones. Fue a h Colombia, actuó en el Teatro Universidad
de Medellín, el Teatro Fundadores de Manizales y el Teatro
Colón de Bogotá. Entre 1988 y 1989 se presentó
en el Teatro Teresa Carreño con la Orquesta Sinfónica
Venezuela.
En
mayo de 1989, aceptó cantar nuevamente en el Teatro Teresa
Carreño, acompañado por Pedro Mesías; ésta
fue la última presentación del cantante. Sadel murió
en Caracas el 28 de junio de 1989. El gobierno decretó tres
días de duelo y en las radios sonaban sus canciones a manera
de honra para la memoria de una de las voces más importantes
de Venezuela.
Los
éxitos de Alfredo Sánchez Luna pueden medirse no sólo
cuantitativamente, sino cualitativamente. Grabó más
de 2.000 canciones recopiladas en cerca de 200 discos. Y dejó
una huella imborrable en sus seguidores, tanto en Venezuela como
en el resto del mundo.
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