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Esta artista literaria y ensayista británica, nacida en 1882,
tuvo una vida que en poco se asemejaba al estilo de los tiempos
en que le tocó vivir. Al ser hija de Sir Leslie Stephen -
un prominente y destacado intelectual londinense-, tuvo una educación
muy abierta , impartida en su propia casa. Era la tercera de cuatro
hermanos, precedida por Vanessa, quién se dedicaría
a la pintura, Thoby, quién murió de fiebre tifoidea
y seguida por Adrian, quién se graduó de médico.
Desde muy temprana edad, Virginia solía pasar el tiempo en
casas acomodadas, decoradas con los mejores cuadros y los muebles
más exquisitos. En su casa del barrio londinense de Bloomsbury,
estuvo rodeada por artistas, intelectuales, poetas y escritores
importantes de la época, con los cuales sostenía conversaciones
profundamente educadas y polémicos debates. Más tarde,
estos genios de las letras conformarían "El Grupo de
Bloomsbury", famoso por la propagación de sus ideas
desenfadadas sobre el mundo político, social y artístico.
Sus
primeros escritos, estuvieron impregnados de las intimidades de
cada uno de los miembros de su casa, y estaban compuestos por un
raciocinio impecable y lleno de detalles. En 1895, cuando Virginia
contaba con 13 años de edad, su madre, Julis Stephen, murió
de una fuerte enfermedad. A partir de este momento, la escritora
empezó a sufrir estados anímicos depresivos que se
hicieron crónicos, y que con frecuencia variaban del júbilo
a la tristeza. En adelante, toda su vida estaría marcada
por este estado emocional que justificaría su obra y su adoración
por la condición femenina.
En 1912, Virginia conoce al escritor Leonard Woolf, con quien se
casa ese mismo año y de quién adoptaría el
apellido. Cinco años después, deciden fundar juntos
la Editorial Hogarth, de donde saldría toda la producción
literaria de Virginia. Obras como "Fin de viaje' (1915) y "El
cuarto de Jacob" (1922), ponen de manifiesto su determinación
por ampliar las perspectivas de la novela más allá
del mero acto de la narración.
Los textos escritos por Woolf, tienen un hilo conductor guiado por
el proceso mental del ser humano: su pensamiento, su consciencia,
sus visiones, sus deseos y sus olores. Son todos esos detalles que
ocurren en cada instante de la existencia, que son invisibles ante
la mayoría y que a veces terminan pareciendo extraños.
En su novela "Al faro", se vale de la descripción
de imágenes, símbolos y metáforas para recrear
los efectos psicológicos. Sus impresiones personales se despiegan
en sus obras a través de monólogos interiores enmarcados
en el transcurrir del tiempo.
La
atmósfera de guerra que predominaba en los años 30,
hizo que Woolf adoptara otra actitud y forma de pensar, muy distinta
a la que venía desarrollando. Puso a prueba sus valores y
su personalidad, otorgando un nuevo énfasis a los hechos
mundanos como una respuesta a las presiones de los sucesos políticos.
Comenzó a desarrollar una nueva forma de expresión,
más sincronizada con la conciencia social de la época,
lo cual puede verse en obras como "Los años".
Se
dedicó con esmero, a escribir algunos ensayos nototrios sobre
las condiciones de vida de la mujer en la sociedad. En su libro
"Tres Guineas", publicado en Inglaterra en 1938 - a sólo
meses de la Segunda Guerra Mundial -, intenta encontrarle una posible
solución a los conflictos bélicos, planteando la idea
de la desigualdad de oportunidades en el trabajo y el escaso acceso
a la enseñanza, lo que impediría la formación
de un mundo integrado y pacífico. En "Una habitación
propia", defiende éstos y otros derechos de la mujer,
desde una posición feminista, pero abierta al diálogo.
En
el año 1928, escribe la obra "Orlando", basada
en la vida de su amiga Vita Sackville West, que es un análisis
del sexo, la creatividad y la identidad. Es una especie de ensayo
- biografía, en donde quedan revelados muchos aspectos recónditos
de su personalidad. Luego, en el año 1931, vendría
"Las olas", una de sus creaciones literarias más
difíciles, y considerada por muchos la mejor, en donde se
cuenta la vida de seis amigos a través de los años.
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Al final de sus días, Virginia se dedicó a trabajar
en "Noche y Día", y empezó a escribir un
diario en el que hacía anotaciones de todo aquello que la
atormentaba o preocupaba, así como también reflejaba
las impresiones que le dejaban los largos paseos que acostumbraba
a hacer por las calles londinenses.
La depresión que constantemente la invadía, no la
dejaba respirar con tranquilidad. A pesar de llevar una feliz existencia
con su marido, Virginia Woolf decide terminar con su vida el 29
de marzo de 1941, llenando su abrigo con pesadas piedras, y lanzándose
al río de Ouse. Su correspondencia, ensayos y diarios, fueron
publicados con posterioridad, a pesar del esfuerzo de Leonard Woolf
porque no pasara. El legado que dejó es valioso, tanto para
futuros escritores como para lectores ávidos de obras que
se salgan de lo convencional.
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CARTA
DE VIRGINIA WOOLF A SU ESPOSO
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Virginia
Woolf a Leonard Woolf
(Carta escrita por Virginia Woolf a su marido Leonard, momentos
antes de ahogarse intencionadamente en el río Ouse)
28 de Marzo de 1941
Querido,
estoy segura de que, de nuevo, me vuelvo loca. Creo que no
puedo superar otra de aquellas terribles temporadas. No voy
a curarme en esta ocasión. He empezado a oír
voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy haciendo
lo que me parece mejor. Tu me has dado la mayor felicidad
posible. Has sido en todo momento todo lo que uno puede ser.
No creo que dos personas hayan sido más felices hasta
el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. No puedo
luchar por más tiempo. Sé que estoy destrozando
tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás,
lo sé. Te das cuenta, ni siquiera puedo escribir esto
correctamente. No puedo leer. Cuanto te quiero decir es que
te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente
paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte...
todo el mundo lo sabe. Si alguien podía salvarme, hubieras
sido tu. No queda nada en mí salvo la certidumbre de
tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más
tiempo.
No creo que dos personas pudieran haber sido más felices
de lo que nosotros hemos sido.
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|||ENLACES|||
Herreros.com
La
Web de La Mujer Actual
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