| |
Los Comienzos
En la década de los años 50s los jóvenes latinoamericanos
se vieron encantados por el ritmo y los acordes de un género
musical que revolucionaba las costumbres de países como Estados
Unidos e Inglaterra: el rock and roll. En la ciudad de Los Angeles
triunfa el chicano Richard Stephen Valenzuela, conocido como Richie
Valens, quien logra introducir el folklore mexicano en el público
de Norteamérica con su versión de "La Bamba"
e inicia la historia del Rock en Español. Numerosas bandas
en Latinoamérica ponen letras en español a los grandes
éxitos de artistas como Elvis y Little Richard y se abren
camino en las carteleras discográficas de sus países.
En Venezuela son Los Impala los precursores, cinco jóvenes
de Maracaibo que en los inicios de los 60s enfrentan el reto de
interpretar las composiciones de las afamadas agrupaciones mundiales.
La cultura pop gana terreno a lo largo del mundo y el Rock empieza
a nutrirse de distintos elementos que darán como resultado
el nacimiento de numerosos géneros. Siguiendo los pasos de
Los Impala, surgen en el país bandas como Los Supersónicos,
Los Dangers, Los Dinámicos, Los Claners, Los 007, Las Cuatro
Monedas y Los Clippers, que ganan espacio en los medios y logran
que la televisión local multiplique la presencia juvenil
en su programación, iniciando a su vez la búsqueda
de un estilo propio. Se llevan a cabo numerosas iniciativas para
darle un impulso a la producción nacional, en su mayoría
conciertos que buscaban imitar los grandes eventos musicales que
se producían en Estados Unidos y otros países.
Así
los venezolanos pudieron disfrutar de los Festucab, de las presentaciones
en Macuto, el Festival del antiguo aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo
y del Festival del Parque del Este, cuyo único requisito
para entrar era llevar consigo una flor. En su carrera por consolidarse,
el Rock criollo cuenta con aliados como la revista "Gente Joven".
En
los 70s Venezuela lucha por no perder protagonismo en el desarrollo
del rock en español, salen a la palestra Una Luz, Pastel
de Gente, El Zigui y La Cuarta Calle, entre otros proyectos, sin
embargo, no logran darle continuidad al éxito alcanzado por
el género pocos años atrás. Sólo logran
mantenerse en escena músicos como Vitas Brener, con sofisticadas
propuestas en las que fusionan conceptos rockeros con ritmos venezolanos
y recursos del jazz.
Del Underground a las disqueras
Ya en la década de los 80s, el inventario de las bandas criollas
se amplía, tanto como los géneros dentro del rock.
Venezuela vive una época de cambio y la música no
escapa de ello. Todas aquellas agrupaciones que se inclinan por
el Rock y sus distintas variantes concretan una especie de tratado
urbano que tomó popularidad como el "movimiento de nuevas
bandas". El primer lustro de la década registra un alentador
movimiento de HEAVY ROCK, encabezado por músicos como Paul
Gillman, líder de Arcángel; y bandas como Resistencia,
Alta Frecuencia, Fahrenheit, Témpano, La Misma Gente, Haz,
Fuga, Grand Bite y Aditus. Intentando equilibrar la balanza de los
géneros, Seguridad Nacional nos presenta un trabajo influenciado
por la cultura punk. El New Wave hace acto de presencia con PPs.
Los 80s continúan su evolución y el purismo de las
bandas de rock pesado no es suficiente para alimentar a una audiencia
que constantemente es bombardeada por nuevas culturas y contraculturas.
Los representantes del Heavy se hunden en su antipatía ante
las fusiones y los cambios y es así como toman protagonismo
en la escena nacional grupos que presentan novedosas propuestas,
influenciadas por géneros como el dark, el punk y el ska,
además del repunte del pop, ahora más sofisticado
e incisivo. En medio de este proceso se consolida una de las bandas
más emblemáticas en la historia del rock nacional:
Sentimiento Muerto.
Un país que despertaba ante las exigencias de una economía
mundial, un control de cambio, una celebrada democracia que igual
no bastaba para mantener complacidos a toda la población
e intelectuales discutiendo sobre la necesidad de "sembrar
el petróleo": un escenario donde bien cabían
las consignas de los jóvenes que se sentían desilusionados
por el panorama nacional. En medio de esta atmósfera comienza
a escucharse en la escena underground "Dead Feeling",
una formación que se propone manifestar el descontento de
los jóvenes a través de sus temas, con una actitud
anárquica y de rechazo al sistema planteado. "Dead Feeling"
traduce su nombre al español, y es así como se empieza
a popularizar "Sentimiento Muerto", cuya premisa "acaso
ser joven es ser delincuente", comienza a ganar adeptos.
A
la par, entre las demás bandas que componen la cultura underground
dos formaciones toman fuerza inspirándose en otros estilos,
Desorden Público difunde sus temas de protesta a ritmo de
ska y reggae y Zapato 3 se sumerge en el dark. Tras numerosas actuaciones
Sentimiento Muerto llama la atención de una de las disqueras
más grandes del país, firma un contrato, y brinda
a las bandas nacionales la idea de un renacer del rock en la industria
musical del país. Durante poco más de 10 años
de historia Sentimiento Muerto grabó tres discos, "El
amor no existe, hay que hacerlo" (1987), "Sin sombra no
hay luz" (1989) e "Infecto de afecto" (1991), además
de la recopilación "Aunque usted no lo quiera"
(1997). La agrupación brindó conciertos en distintos
países de Latinoamérica y en España y grabó
el videoclip de su tema "Payaso" en el legendario CBGB
de Nueva York.
|
|
Por
su parte, Desorden Público y Zapato 3 hacían lo suyo,
consolidándose una trilogía que abría nuevos
horizontes al rock nacional. Este nuevo auge despierta una vez más
a los medios de comunicación, que notan como una amplia audiencia
se interesa por ese rock hecho en casa que relata sus problemas, sus
pesares, su realidad.
Nuevas Bandas: un nuevo aliado
Evidente es la solidez de Sentimiento Muerto, Desorden Público
y Zapato 3 como las bandas más importantes del país
para entonces y son éstas las encargadas de representar la
movida nacional en el Festival Iberoamericano de Rock, celebrado en
Caracas a finales de 1991, en el que participan agrupaciones y figuras
de amplia trayectoria, como Os Paralamas do Sucesso, Los Rodríguez,
La Unión, el argentino Fito Páez y el español
Miguel Ríos. Este mismo año se celebra por primera vez
el Festival de Nuevas Bandas, una iniciativa que pretende desde entonces
apoyar y dar a conocer las nuevas propuestas que surgen de la escena
nacional y que se ha convertido en el mejor inventario anual del rock
venezolano.
El
Nuevas Bandas ha sido el trampolín de numerosas agrupaciones
que actualmente dan la cara por Venezuela ante la industria musical
mundial, siendo uno de los ejemplos los Amigos Invisibles, que logró
en 2001 una nominación en los Premios Grammy. Fusión
de diferentes géneros: acid jazz, funk, salsa, rock, dance,
ritmos venezolanos y tropicales, y mucho humor criollo son los ingredientes
principales de la propuesta de los "Amigos", un grupo
de jóvenes cuya propuesta tomó impulso al firmar con
el sello Luaka Bop, del reconocido músico David Byrne.
Actualmente, es Amigos Invisibles la agrupación que más
podría identificarse con una propuesta de identidad venezolana,
ya que a pesar de tomar el acid jazz como género principal
de su fusión, son las letras de sus canciones los sentimientos,
gustos y comportamientos de los distintos actores de la sociedad
venezolana, escritas en el más coloquial de los lenguajes
criollos. "Amigos" ha llevado su música a Latinoamérica,
Estados Unidos, Australia y Japón, donde ha logrado ubicarse
en los puestos más altos de las carteleras.
Sin
tantos méritos pero haciendo el camino para alcanzarlos está
Caramelos de Cianuro, una agrupación que con su último
disco, Miss Mujerzuela, termina de consolidarse ante la audiencia,
con exitosos temas como Verónica y Las Estrellas. Fauna Crepuscular,
Candy66, Sur Carabela, Claroscuro, La Corte, Mata Rica y Después
de Vieja, son apenas unas pocas de todas las bandas que luchan por
hacerse con un espacio dentro de la industria musical venezolana,
tal vez no muy desarrollada en el género rock, pero con un
amplio inventario de agrupaciones entre las que escoger.
|
Discografías
disponibles
|
Los
Amigos Invisibles
The new sound of venezuelan gozadera (1998)
Arepa 3000: A venezuelan journey into space (2000)
Caramelos de Cianuro
Sólo éxitos (1996)
Desorden Público
En descomposición (1990)
Canto popular de la vida y muerte (1994)
Plomo o revienta (1997)
Diablo (2001)
Sentimiento Muerto
El amor no existe, hay que hacerlo
(1987)
Sin sombra no hay luz (1989)
Zapato 3
Ecos punzantes de ayer (1999)
Malanga
Tatrancao (2000)
Sur Carabela
"Debut" (2001)
Pixel
"Pixel" (2001) |
[| ENLACES |]
Fundación
Nuevas Bandas
Bandas
Nuevas
Caramelos
de Cianuro
Los
Amigos Invisibles
|
|