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Al igual que otro genio de la pintura, Vincent Van Gogh, Salvador
Domingo Felipe Jacinto Dalí Doménech nació
un año después de la muerte de su hermano, llamado
también Salvador, el 11 de mayo de 1904 en la ciudad catalana
de Figueres, Gerona. Su padre, un prestigioso notario, estimuló
desde los primeros años a su hijo, quien desde ya mostraba
un gran talento para las artes.
Comenzó a pintar desde la edad de diez años y, en
1916, al ir de vacaciones a la casa de Ramón Pichots y ver
su trabajo, su concepción de la vida y el arte dio un vuelco.
De hecho, se considera a este creador como la influencia más
fuerte en las obras tempranas de Dalí, quien seguía
paralelamente una formación permanente en el área.
La dedicación y entrega que mostraba el joven se vieron recompensadas
cuando su padre organizó una exhibición de sus trabajos
en carbón que le permitió, en 1918, ver publicado
uno de ellos en la revista Patufet. Se iniciaba el camino a un cierto
reconocimiento local.
Sin embargo, en 1921, su madre falleció y su padre, rápidamente
se casó con quien fuera su cuñada por lo que el incipiente
pintor se mudó a Madrid e ingresó a la Escuela de
Bellas Artes, de donde fue expulsado en 1926 por negarse a presentar
un examen que, a su parecer, era insuficiente para él. Fue
en estos años que Dalí conocería a dos de sus
grandes amigos: Federico García Lorca y Luis Buñuel,
con quien colaboraría más tarde en Un perro Andaluz
(Un chien andalou)
Expuesto entonces a los movimientos artísticos impresionistas,
post-impresionistas y futuristas, y cansado de una técnica
algo clásica, explora otras corrientes vanguardistas que
resultaron en su primer proyecto surrealista: Un perro andaluz,
cuyo guión escribió con Buñuel en sólo
tres días.
Tras esta experiencia, decide unirse a esta corriente, que no es
más que la expresión del mundo onírico en la
realidad tangible, en París (1929) donde su precursor, André
Breton, ya contaba con seguidores de todas las áreas del
arte, entre ellos el poeta Paul Éluard y su esposa, Helena
Ivanovna Diakonova, conocida como Gala Éluard. El flechazo
entre Dalí y Gala fue evidente y eventualmente, ella se convirtió
no sólo en su esposa, sino en su musa, inspiración
e influencia, tal como lo fueran también Picasso, Miró,
el arquitecto Antonio Gaudí y la misma Cataluña.
De su estadía en la ciudad luz, datan algunas de sus obras
más emblemáticas como El gran masturbador, El espectro
del sex-appeal, El juego lúgubre y La persistencia de la
memoria, también conocido como Relojes blandos, donde aparecen
por primera vez elementos de la realidad derretidos o "suaves",
característicos del pintor.
Gracias a la facilidad para autopromocionarse y a su conducta excéntrica,
llegó a convertirse en el más famoso de los surrealistas.
Fue, de hecho, en este período cuando Dalí creó
su método paranoico-crítico, según el cual
para la creación artística debía recurrirse
sistemáticamente a la sinrazón, pero haciendo de este
recurso una opción lúcida.
En 1937 Dalí realizó un viaje a Italia que le puso
en contacto con los clásicos, lo cual se tradujo en la adopción
de la temática religiosa y en un mayor academicismo en la
representación de la figura humana. Precisamente, el rasgo
más destacado de la pintura de Dalí es la aplicación
de una rigurosa técnica académica a la representación
de temas oníricos, alucinantes y extraños.
Coincidiendo con el inicio de la segunda Guerra Mundial, los Dalí
se establecieron durante unos años en los Estados Unidos,
donde el estilo realista y del absurdo tuvo mucho éxito.
Escribió Vida secreta de Salvador Dalí y también
trabajó para el cine, el teatro, la ópera y el ballet.
Convertido en uno de los pintores más famosos del momento
e influido por el efecto de la bomba atómica en Hiroshima
y Nagasaki, entra en su período atómico de donde destacan
Autorretrato blando con beicon frito, La cesta de pan, Leda atómica
y La Madonna de Portlligat. En 1948 volvió a Europa y realizó
largas estancias en su casa y taller de Portlligat.
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En los años 50 y 60, Dalí pintó temas religiosos
con gran frecuencia en obras de gran formato como Cristo de San
Juan de la Cruz, Galatea de las esferas, Corpus Hipercubicus, El
descubrimiento de América por Cristóbal Colón
y La última cena. También experimentó con el
pop art , el op art y el expresionismo abstracto para dar paso a
su principio de Misticismo Nuclear, donde la base de la vida no
era más que un espiral.
Durante los años setenta, ya separado de su amada Galatea,
quien moriría en 1982, creó e inauguró el Teatro-Museo
Dalí en Figueres, donde está expuesta una gran colección
de su obra, desde sus inicios y las creaciones surrealistas hasta
las de los últimos años de su vida en la Torre Galatea
de Figueres, cerca del Teatro-Museo, donde pidió ser enterrado.
El maestro del surrealismo murió el lunes 23 de enero de
1989 a las diez y quince de la mañana, tras una falla cardiaca.
Sin embargo, su legado perdura en los tres museos que llevan su
nombre y en la mente de todos quienes alguna vez han visto sus obras.
Con razón decía el genio: "Cuando me levanto
cada mañana, la mayor de las alegrías es mía:
ser Salvador Dalí"
--COMPRAS--
Libro:
The secret life
of Salvador Dalí
VHS:
The definitive Dalí:
A lifetime retrospective
Libro: El mundo mítico
y mágico de Salvador Dalí
VHS: Un chien andalou
(Un perro andaluz)
--ENLACES--
Fundación
Gala-Salvador Dalí
Oda
a Salvador Dalí (por Federico García Lorca)
Salvador
Dalí on the internet (en inglés)
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