TEMAS | Sociedad | Haití: Perla negra del Caribe
         
 

Haití se extiende en las Antillas al oeste de la isla La Española que comparte con la República Dominicana. Limita al norte con el océano Atlántico, al sur y oeste con el Mar Caribe o de las Antillas, y al este con la República Dominicana. Su territorio abarca unos 27.750 kilómetros cuadrados, espacio en el que alberga unos diez millones de habitantes, de los cuales más de setecientos mil viven en su capital Puerto Príncipe.

La que algunos llaman la Perla del Caribe, es una nación de mezclas, pese a que la mayor parte de su población es afrodescendiente, es un pueblo cuya cultura encierra elementos europeos que evocan al imperio francés que le dominó desde finales del siglo XVII. Tuvo el honor y reto de ser el primer país de América Latina en lograr su independencia, victoria obtenida el 1 de enero de 1804 tras un proceso revolucionario que además logró sentar precedentes para la abolición de la esclavitud.

Su idioma oficial es el francés, sin embargo la mayoría de sus habitantes hablan el criollo haitiano mejor conocido como creole, una especia de unión entre el francés y algunas lenguas de África Occidental. En su gobierno está instalado un sistema de república con su correspondiente presidente, siendo el actual René Préval y una Asamblea Nacional.

Entre sus principales atractivos están las edificaciones coloniales como las que se encuentran en Puerto Príncipe, de ellas destaca el Palacio Nacional, copia del Petit Palais de Versalles. Otras ciudades donde existe una marcada influencia francesa son Jacmel y Cap Haitien, éste último es uno de los sitios de mayor interés turístico pues gracias a su arquitectura Haití ha sido bautizada como la Paris del Nuevo Mundo, aquí también residen el Palacio Real de Sans Souci y las Fortificaciones de Ramiers, Patrimonio de la Humanidad desde 1982.

Pero Haití no son solo edificios coloniales y de aire francés. En este diverso país la naturaleza también constituye una atracción turística por sí misma. Posee todavía playas vírgenes, playas de arena negra e innumerables arrecifes de coral resultado de naufragios de buques franceses, españoles e ingleses que son el deleite de cualquier buzo, además se pueden realizar otras actividades acuáticas como el esquí y la navegación a vela.

Otro de los tesoros ocultos de Haití es su religión. Si bien el 80% de su población se confiesa católico, existe una arraigada creencia en el vudú,  fusión entre las antiguas religiones africanas y el cristianismo en donde la magia es protagonista y cuyos enigmáticos rituales son una verdadera atracción buscada por los turistas que visitan Haití.

Su gastronomía es tan variada como su cultura y en ella resaltan los ingredientes caribeños que pueden conseguirse en sus tierras con un toque de las culturas taína, europea y africana: el griot, hecho a base de carne de cerdo, el labí, hecho con langosta, arroz y el acras, raíz frita y sazonada con abundantes especias.


El otro lado de la moneda

Pese al sabor caribeño de sus costas, Haití es un país envuelto en una infame realidad: en 2009 su economía generó un PIB de menos de siete millones de dólares y una renta per cápita de unos setecientos dólares lo que le sitúa como el país más pobre de América y uno de los más necesitados en el mundo, 80% de los haitianos viven en pobreza, o dicho en otras palabras, sobreviven.


Como si se tratase de un círculo vicioso, la precariedad económica afecta desencadena agitación social e inestabilidad política. Es extraño cuando los períodos presidenciales se extienden más de dos o tres años. De 1915 a 1934 fueron ocupados por los Estados Unidos en vista del caos político reinante luego de la independencia de República Dominicana del territorio Haitiano.

Diversas insurrecciones populares han obligado a varios de sus presidentes a declinar el mando y otros han sido objeto de golpes de estado. Las últimas elecciones en el país tuvieron lugar en el 2006 y fueron realizadas por la ONU, que en su papel de garante de la paz, llevó a feliz términos unos comicios en los que resultó electo René Préval.

Su rico ecosistema y hermosas costas no son suficientes para potenciar el turismo en la zona pues sencillamente no cuenta con la infraestructura de servicio requerida, caso contrario a República Dominicana. El ambiente no corre con mejor suerte, vastas regiones del país han sido deforestadas y subsisten menos del 2% de zonas arboladas.

La precariedad en que se encuentran los suelos afecta la agricultura del país, lo que trae más miseria y hambre a su pueblo. Funcionarios de la agencia para la alimentación mundial de las Naciones Unidas (FAO), confirman de hecho que miles de niños en la empobrecida nación caribeña comen en ocasiones galletas hechas a base de lodo a las que se les agrega sal, y mantequilla vegetal para tratar de engañar el hambre.

La oscura historia del país se ennegrece además con el azote de la naturaleza que ha desencadenado su furia en tierras haitianas. Huracanes, terremotos, tormentas y demás han dejado un amargo sabor en sus habitantes y cientos de personas han perdido la vida, tal como los más de 150 mil que fallecieron tras el terremoto del 12 de enero de 2010 cuya magnitud de 7 grados asoló por completo la nación.

  • Otros desastres naturales en Haití

    En 1770, un fuerte terremoto destruyó Puerto Príncipe cuando Haití aún era colonia de Francia.
  • En 1842, un sismo devastó Cabo Haitiano y otras ciudades en el norte del país y en República Dominicana.
  • En 1935, más de dos mil haitianos murieron tras el paso de una tormenta tropical.
  • En 1946, Un terremoto de 8.1 grados en la escala Richter generó un tsunami y dejó más de mil 700 fallecidos en Haití.
  • En 1963, el huracán Flora dejó a su paso más de seis mil muertos en Haití y Cuba.
  • En 1998, El huracán George dejó más de 400 muertos y destruyó más de 80 por ciento de los cultivos del país.
  • En 2004, fuertes lluvias en los meses de mayo y septiembre dejaron al menos cinco mil muertos y 200 mil damnificados.
  • En 2008, los tres huracanes y tormentas que azotaron Cuba dejaron en Haití pérdidas superiores a mil millones de dólares y unos 800 muertos

    Fuente: Notimex
 
 
 
   
 
 
 


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