TEMAS | Fenómenos naturales | Aurora polar: Un espectáculo celestial

         
 

En casi todos los países en los que se visualizan las auroras, existen creencias en cuanto al significado e influencia de estas sobre el ser humano, en la mayoría de esas regiones se le otorga un significado de augurio. En la mitología romana, Aurora es la diosa del amanecer, una mujer sumamente atractiva que vuela sobre los cielos anunciando la llegada de su hermano el Sol, el mito asegura que cuando ella llora por la muerte de su hijo “Lucifer” sus lágrimas causan un rocío que alumbra la noche.

Enfoque científico

Las auroras normalmente ocurren en las latitudes más altas de ambos hemisferios, la causa está a 150 millones de kilómetros de la tierra y es nuestro preciado sol. Junto con la luz, el calor, la energía y otro tipo de radiaciones, el sol nos envía los llamados “vientos solares” formando remolinos en el espacio a causa del campo magnético, el viento viaja a 400 kilómetros por segundo, es un flujo continuo de gas tenue de partículas cargadas eléctricamente. Estas partículas son desviadas al llegar a la tierra moviéndose alrededor de nuestro campo magnético, algunas logran entrar en nuestra atmósfera donde el campo es más débil, es decir, en las zonas polares.

Las energéticas partículas solares interactúan con los átomos y moléculas de la atmósfera terrestre dando como resultado estos meteoros, un óvalo brillante, de múltiples colores y de formas variables que se forma alrededor del norte magnético. Generalmente cuando hay una aurora en el norte hay una similar en el sur, las auroras que se forman en el norte de nuestro planeta son llamadas “boreales” y las que se forman en el sur “australes”.


Cuando el sol se estremece

A veces el sol pareciera alterarse, el viento solar se acelera a velocidades de 1.000 Kilómetros por segundo, un efecto causado por erupciones solares de mayor proporción a lo habitual. Con la fuerza de un huracán, los vientos solares sólo tardan 40 horas en alcanzarnos, presionando nuestro campo magnético y formando una aurora de mayor tamaño, el óvalo se expande a través de los Estados Unidos y por su magnitud podría causar corrientes eléctricas cerca del suelo provocando problemas en los oleoductos de Alaska, dejando fuera de servicio las líneas de electricidad e incluso pudiendo afectar el funcionamiento de los satélites artificiales.

Pero la gran bendición de las tormentas solares son las increíbles auroras que producen en la tierra. Colores delicados como verdes y rojos que son causados por átomos de oxígeno excitados, púrpuras y rojos más oscuros por los de nitrógeno. Este proceso de excitación atómica se produce a una distancia de entre 100 y 400 kilómetros de altitud, un magnífico espectáculo de la naturaleza que nos recuerda la poderosa energía que se emana desde la estrella madre, nuestro sol.



Enlaces:

Aurora polar en Wikipedia
Aurora polar en La curuzada del Saber

 

 
 
 
   
 
 
 


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