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La Seda, es más que un tejido que arropa pieles, es el fruto de un arduo y apasionante trabajo que desde 1983 se convirtió en el día a día de dos personas que decidieron dedicar su vida a estudiar cada paso para crearla. La historia es larga y hay mucho que contar acerca de cómo surgió Telares Morera, una sólida y reconocida empresa productora de seda en Venezuela.
Con hilos de sacrificio y entrega, María Dávila y Eduardo Portillo, tejieron sus ilusiones y viajaron a España para conocer de cerca el proceso de crianza del gusano de seda. Este primer acercamiento motivó a la pareja, y su regreso a Venezuela estuvo acompañado de los primeros huevos del gusano de seda, con los que trabajaron y experimentaron la producción de esta tela durante aproximadamente 2 años.
El producto de esta prueba inicial, trajo consigo la decisión de viajar al Occidente del océano Pacífico e instalarse en China, cuna de la seda en el mundo, y a través de las conocidas “Rutas de la seda” acercarse en detalle al camino creativo de estos tejidos. Posteriormente y con la misma emoción y ansiedad de aprender, María y Eduardo viajaron a India, que por ser un país con un clima tropical, cuenta con un importante conocimiento textil y sericícola.
La experiencia de traspasar fronteras y conocer distintas culturas y formas de trabajar la seda, hizo que hoy en día, estos venezolanos vivan en un constante proceso de aprendizaje creativo a través de las diversas visitas a los diferentes lugares del mundo.
Veneseda y Taller Morera: natural inspiración
El proceso de sericultura en Venezuela se inicia a mediados del siglo XIX en la región de los Andes venezolanos del estado Mérida. Tras un avanzado estudio de las técnicas de sericultura y tejido de la seda, en 1989 se constituyó la empresa Veneseda, como un centro de producción e investigación de seda, y un lugar de enseñanza e intercambio para instituciones, sericultores, tejedores y artistas de distintos países del mundo.
El funcionamiento de Veneseda implica un arduo y comprometido proceso que involucra a personas con un alto nivel de entrega para crear. Gracias a los buenos resultados obtenidos con los estudios realizados por María y Eduardo, actualmente, el taller de tejido de Veneseda, dado a conocer como, “Taller Morera” es el increíble lugar donde se tiñe, se diseña, se teje y se confecciona la seda.
El proceso…
Colocarse un chal, una bufanda o hacer el nudo de una fina corbata, es posible gracias a días y noches de trabajo agrícola, pecuario y textil. Así, con mayor complejidad de la que cualquier persona puede imaginar se elabora la seda.
Para lograr el hilo con el que posteriormente se teje la tela, es necesario dedicarse a la cría del gusano de seda, frágiles organismos que llegan a medir aproximadamente 10 centímetros y pesar 8 gramos cada uno, y que requieren cuidados muy especiales para lograr formarse como capullos. La temperatura ideal para su desarrollo es de 24 grados centígrados.
Para el mantenimiento de los gusanos de seda, María y Eduardo deben levantarse a las 4 de la mañana para ir a la “casa de cría”, lugar donde viven, duermen y comen los gusanos, y a esa hora darles su primera ingesta. El alimento que nutre a los gusanos son las hojas de Morera, - de allí el nombre el nombre comercial del Taller-; dichas hojas también son cultivadas en los sembradíos de Veneseda.
Al amanecer, tanto María y Eduardo como los trabajadores de Taller Morera buscan la comida del día en la plantación de morera; deben ser hojas frescas y tiernas para garantizar un buen crecimiento y maduración de los gusanos.
Como chiquillos hambrientos, a las 10 de la mañana vuelven a comer y pasado un rato, los cambian, los limpian y los vuelven a alimentar. En total, los gusanos de seda comen al menos cuatro veces al día y, en ese proceso diario, se debe ser excesivamente cuidadoso con la ventilación del lugar, la asepsia, los olores, la luz y otros agentes externos que pueden afectar su desarrollo.
Durante tres semanas se completa el proceso de alimentación integral de los gusanos, para finalmente esperar el momento del encapullado en el que maduran y por sí solos comienzan a envolverse en su propio hilo.
En Taller Morera se crían 120 mil gusanos a la vez, varias veces al año. La relación es que 20 mil gusanos consumen 700 kilos de hojas netas de morera, y éstos producen unos 3 kilos de seda, con los que se elaboran algunas de las piezas que se comercializan constantemente.
“…paciencia, matemáticas y oficio…”
Luego de recoger los capullos y procesarlos en agua caliente, se obtiene el hilo. No es un proceso rápido, al contrario, requiere mucho tiempo y aguante, pues a los pequeños botones hay que cocinarlos, cepillarlos y devanarlos hasta lograr tener el hilo en las manos; luego hay que volverlo a devanar, para así doblarlo, torcerlo, teñirlo y dejarlo listo para formar el telar.
“Nuestra producción es esencialmente para nuestros requerimientos de tejido. Cuánto hilo, depende de cuánto criemos. En un día podemos procesar 30 kilos de capullos que nos dan 1 kilo de hilo. El tejido... bueno, es otro mundo, paciencia, matemáticas y oficio”, así define el proceso Eduardo Portillo, dueño de Veneseda, Taller Morera y creador nato de la seda.
Entrelazar hijos perpendicularmente es lo que comúnmente se conoce como el proceso de tejido, para ello, en Taller Morera se utilizan desde telares manuales sencillos, hasta telares manuales con unidades de diseño asistidas por computadora. Una vez que el hilo es montado en el telar, se forma la “urdimbre” o base para construir la trama y lograr asombrosos resultados.
“Es un mundo apasionante, es infinito y ha sido nuestro vehículo para conocer y comprender distintos pueblos y culturas”
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Diseños, color e imaginación
La motivación más importante con la que María y Eduardo lograron formalizar su proyecto con la seda, es la pasión que ambos sienten por dejar fluir la imaginación y envolverse en el mundo de los hilos para crear piezas que los ha llevado a compartir con grandes creadores del delicado textil.
Para ellos, definir en pocas palabras cuál es la mayor satisfacción que les ha dado producir la seda, no es una tarea sencilla. “Son muchas, tal vez sea vivir muchas vidas, el criar gusanos de seda es una vida en sí; el obtener el hilo de los capullos es otra historia totalmente diferente y mágica, el teñido y tejido de ésta exige todo de uno. Al sacar la tela del telar sólo vemos el resultado de muchos procesos bien llevados...”
Una vez que se ha superado el proceso de la increíble obtención del hilo de seda, y antes de formar la “urdimbre” sobre la que se tejen las piezas, se pasa a otra fascinante etapa, como la del teñido de los hilos; esto debe hacerse muy cuidadosamente para obtener colores uniformes y firmes.
En Taller Morera, se utilizan tintes naturales provenientes de extractos de semillas, ramas, raíces, hojas y flores de diversas plantas y hasta de insectos como la cochinilla. Se logran fabulosos resultados, gracias a que la seda es una fibra con un alto grado de proteínas y es muy permeable para recibir el color.
Ya con los hilos de colores en la mano y la imaginación a flor de piel, se pueden crear diseños variados. “No hay un formato, todo depende del elemento de diseño que nos interese trabajar, ya sea el motivo, el color, la estructura de la tela o su superficie. Realizamos desde tafetán con acento en el color, propuestas más minimalistas que estudian la geometría, hasta la interpretación de iconos de culturas originarias y contemporáneas del país”.
Aunque la seda es una maravilla, si de textura se habla, es muy difícil de trabajar, pues según los expertos “muchas veces te sobrecoge el material y debes ir mucho más profundo para poder decir algo con ella”. La idea es transmitir y cautivar…
La proyección de Veneseda y Taller Morera
Gracias a la constancia y compromiso de sus dueños, Veneseda y por ende su casa de producción, Taller Morera, participa continuamente en eventos académicos, comerciales, técnicos, científicos, culturales, y en todos los eventos que discurran alrededor de la seda en los que presentan lo mejor de sus frutos.
Exposiciones individuales o colectivas, de índole nacional e internacional hacen que Taller Morera prepare grandes e impresionantes trabajos para compartirlos con otros productores y creadores de seda, fanáticos, visitantes, curiosos y cualquier persona que quiera deleitarse con múltiples tejidos, preciosos y sofisticados diseños, que combinan fibras, tintes y algunas inspiraciones en homenaje a culturas ancestrales y autóctonas de Venezuela. “La rana, el murciélago, el rostro del jaguar, el mono y el caparazón de la tortuga, protagonizan la figuración de muchas de nuestras telas”.
María y Eduardo mantienen contacto permanente con organizaciones internacionales del área a nivel tecnológico, de investigación, comercial y cultural. Gracias a ello asisten a importantes exhibiciones como la Exposición Internacional Monográfica sobre el Índigo (Añil) en Manchester, Inglaterra, donde coinciden piezas de artistas como William Morris, precursor del Arts & Crafts y la Bauhaus, Hiroyuki Shindo, uno de los más grandes exponentes del textil en Japón, hasta colecciones de diseñadores de modas y artistas contemporáneos de Asia y Europa. Para este evento en particular, Taller Morera busca destacar con una obra muy compleja de seda, lana de los Andes, e hilos de palma de Moriche del Delta del Orinoco, teñida con añil, eucaliptos y cochinilla de su propio sembradío.
“Guardián” nombre con el que bautizaron el trabajo, representa una síntesis de diversos proyectos que han llevado a cabo juntos desde hace algún tiempo: producción de seda, tejido, estudio de las fibras vegetales venezolanas y reintroducción del uso del añil en el país.
Datos únicos que debes saber:
- La tintura con la que se tiñe en el hilo en Taller Morera es completamente natural.
- El nombre científico de los frágiles gusanos de la seda, es Bombyx mori L.
- Taller Morera recibió el reconocimiento por parte de la UNESCO por su contribución a la creatividad en el ámbito del diseño y tejido de la seda.
- Taller Morera organiza regularmente en sus instalaciones visitas guiadas, festivales y exposiciones.
- En el proceso de creación de seda de Taller Morera, participan hasta 14 personas a la vez. En época de cría, este número varía de acuerdo a la cantidad de Gusanos de Seda que tengan en casa.
¿Dónde encontrarlos?
Veneseda / Taller Morera
Pedregosa Alta – Km. 3 Mérida. Venezuela
Dirección Postal: Edif. Don Carlos. Apto C. 2 Mérida 5101 Venezuela. |
“Esto es un proyecto personal, de vida. La sericultura, la seda y el tejido no son un medio de vida sino una forma de vida para nosotros. No es sólo Veneseda, es el Taller Morera y mucho más...”
Enlaces
Wikipedia
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