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Mucho se habla acerca de los delfines, pues sin duda alguna, estos mamíferos acuáticos son los únicos animales del mundo que tienen un cerebro similar al del hombre. La inteligencia de los delfines se manifiesta en su manera de actuar y en la peculiar forma de establecer comunicación con otros seres vivos.

Los delfines sorprenden cada vez más demostrando que no sólo asocian gestos o sonidos con objetos concretos o que memorizan nociones adverbiales, sino que también pueden ayudar a seres humanos con trastornos físicos y emocionales y lograr compenetrarse hasta llegar a la sanación a través de un estrecho vínculo de amistad.

Relación especial

La simple comparación entre el cerebro de un delfín y uno humano crea una sospecha del elevado nivel intelectual del cetáceo. No sólo el cerebro de éste es superior en proporción al tamaño corporal que el del hombre sino que también presenta una mayor complejidad, ya que el número de neuronas de un delfín es al menos un cincuenta por ciento mayor al del hombre.

Gracias a esta analogía, desde tiempos inmemorables los delfines han buscado acercarse al hombre y a través de su alargado y suave cuerpo que emite ondas ultrasónicas de distintos tipos producir inimaginables efectos en las personas que se atreven a sumergirse en la creencia de curación marina.

En relación con los niños, los delfines por ser niños también se sienten plenamente identificados con éstos y ofrecen un alto grado de confianza y comunicación cuando están cerca uno del otro. Aparentemente con los chiquillos los resultados son mayores y más notorios debido al predominio del pensamiento afectivo que los caracteriza, sin embargo, también jóvenes, adultos y ancianos sanos o enfermos son capaces de experimentar estas sensaciones y beneficiarse de ellas.

Terapia con delfines

La delfinoterapia está dentro de las técnicas empleadas en zooterapia, y funciona como un conjunto de procedimientos de rehabilitación física y emocional en el que los delfines como animales dóciles e inteligentes son la base fundamental para el tratamiento de múltiples trastornos del cuerpo y el espíritu.

Los cambios neurológicos y neuroquímicos que se generan en las personas, se traducen en diversos beneficios físicos, emocionales e intelectuales, tales como mejoras en el sistema inmunológico, mejoras en la coordinación motora, en el estado de ánimo, el contacto social, y en el lenguaje.

Muchos se preguntan ¿cómo pueden los delfines llegar al sistema nervioso de los hombres? La razón es que los humanos tienen un 80% de agua en su cuerpo y los sonidos de alta frecuencia que expresan estos cetáceos atraviesan el agua con facilidad, beneficiando el cerebro con sus suaves movimientos y sonidos relajantes.

Aunque el método de curación de la terapia con delfines está en el límite de la ciencia y la creencia, los especialistas aseguran que estas ondas ultrasónicas generan endorfinas que ayudan a mejorar la conexión entre las neuronas e incentivan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales.


¿Cómo curan los delfines?

El potencial didáctico de las terapias con delfines es uno de los fenómenos más estudiados especialmente en el aprendizaje de niños con síndrome de down, que luego de haber interactuado con delfines aprenden de 2 a 10 veces más rápido que aquellos que no lo hacen. Estas terapias pueden aplicarse a bebés desde los 5 meses de nacidos, sin existir límites máximos de edad.
El tratamiento con delfinoterapia es aplicable también a individuos con padecimientos del sistema nervioso, casos de cáncer, problemas mentales, e impedimentos motores ya sean congénitos o adquiridos.

Los delfines realizan operaciones sónicas en el cuerpo, ya que pueden "ver" dentro del mismo como si su sensibilidad acústica, mejor conocida como sonar, les confiriera la visión de rayos X. Con este sonar desarrollado, pueden ver a través de la piel, percibiendo la forma y movimiento de los órganos internos de la persona, el movimiento de los pulmones y el latir del corazón.

Las sesiones de tratamiento funcionan a través del contacto físico del delfín con distintas zonas del cuerpo de la persona, como la columna, manos, plantas de los pies, transmitiéndole de esta manera las ondas ultrasónicas  alfa, beta y theta que actúan como ejercicios fisioterapéuticos. Las sesiones en el agua pueden durar de 15 a 20 minutos y por lo general son complementadas con otras actividades como ejercicios cognoscitivos, masajes, o cualquier otra actividad que el terapeuta considere conveniente según cada caso.

Delfines venezolanos

En Venezuela, desde 2001, se ha desarrollando la delfinoterapia, y es aplicada no sólo a niños autistas, sino a pacientes con síndrome de down, parálisis cerebral, retardo mental, en fin en todo padecimiento en donde se encuentre involucrado el sistema nervioso central, como traumas, accidentes cerebrovasculares, pacientes con cáncer, en recuperación de alcoholismo, drogadicción, entre otros.

El único lugar en Venezuela habilitado para terapia con delfines está ubicado en la Isla de Margarita y se llama Waterland. Allí el equipo de Delfinoterapeutas trabaja con técnicas que estimulan el sistema nervioso central conectando las neuronas inactivas del cerebro.
 
El nado con delfines y la experiencia de escucharlos cantar, verlos jugar en el agua y observar su mirada profunda, tierna e inocente es una vivencia enriquecedora para cualquier ser humano sano o con cualquier problema de salud.

¿Sabías que?

La delfinoterapia es recomendada para niños y adultos con problemas de autismo, síndrome de down, dificultades motoras, carencias afectivas y depresiones.
El delfín es capaz de emitir hasta seis tipos de sonidos para comunicarse.
Los delfines datan desde hace 60 millones de años.
Los sonidos que los delfines emiten se encuentran entre los 1.000 y 80.000 HZ.
 
 

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