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La linaza es el fruto de la planta herbácea del mismo nombre,
cuya denominación científica es Linum Usitatissimum.
Dicha planta se caracteriza por tener tallos huecos, alargados y
flores grandes de color azul fuerte distribuidas en forma de racimos.
Por su parte, la semilla –que es lo que viene a ser la linaza,
tal y como la conocemos- es una producto seco de aproximadamente
un centímetro de diámetro, rica en residuos orgánicos
y otros componentes alimenticios.
Los
estudiosos en la materia afirman que la linaza proviene del mediterráneo
y fue muy utilizada por nuestros antepasados egipcios, mesopotámicos
e incluso por Carlo Magno en el siglo XIII, donde su consumo ya
era casi obligatorio ya que favorecía la salud. En la actualidad,
es muy famosa la linaza traída de Canadá y el norte
de los Estados Unidos debido a la calidad de su grano.
¿De
dónde proviene su poder sanador?
Según
estudios nutricionales, la Linaza es una de las fuentes más
rica en ácidos grasos como lo son el Omega 3 y el Omega 6,
esenciales para nuestro organismo ya que ayudan a los tratamientos
desinflamatorios y actúan especialmente en el control del
colesterol; de allí que muchas personas que quieren bajar
de peso o regular los niveles de grasa en su cuerpo, consuman diariamente
semillas de linaza.
Igualmente,
otro de los beneficios que se le atribuyen a esta semilla “milagrosa”
es ayudar en los procesos de estreñimiento crónico,
diverticulitis, ya que limpia los intestinos, aumenta el bolo alimenticio
y sirve de lubricante de la vía intestinal.
Según
explica, un artículo del Colegio Williams de Cuernavaca,
la linaza contiene un compuesto que asemeja a la prostaglandina,
por lo cual el uso diario de la semilla de la planta de lino ayuda
a graduar la presión sanguínea y “juega un papel
importante en el metabolismo de las grasas, el calcio y la energía”.
Como
si fueran pocas las bondades antes mencionadas, esta semilla también
ayuda en la disminución de la tensión nerviosa. La
revista “Estampas” del diario “El Universal”
señala que es ideal para personas que trabajan bajo presión,
ya que produce un gran estado de calma después de ingerirla.
Una
forma natural de prevenir el cáncer
En
la actualidad, tanto investigaciones realizadas por el departamento
de Agricultura de los Estados Unidos como estudios de la doctora
alemana Johann Budwing han determinado que la semilla de linaza
tiene un compuesto llamado lignina o lignanos, que son uno de los
elementos anticanticancerígenos más fuerte contra
los tumores cancerosos, ya que bloquean los receptores de estrógenos
por lo que juegan un papel preponderante en los llamados cánceres
hormonales, tales como el cáncer de mama, de próstata,
de colón y de pulmón.
Los
lignanos tienen la capacidad de actuar como fitoestrógenos,
ya que interfieren en la producción hormonal excesiva, uniéndose
a los receptores que transportan el exceso de hormonas en la sangre.
Otros usos y formas de tomarla
En
la década de los 90 comenzó el boom de la linaza en
Venezuela, pero en esa época su popularidad no era por sus
dotes medicinales, sino por su utilización como gel para
el cabello. Al colocar la linaza en agua durante un día,
se produce una especie de “baba” que untada sobre el
cabello permite moldearlo y además de nutrirlo, dándole
un brillo y tersura insuperables.
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Las
formas más comunes de consumir la linaza es molida ya sea
en jugos, mezclada en yogures o gelatinas, o también en infusiones
o simplemente diluida en agua. Generalmente, se recomiendan al menos
2 cucharadas diarias en cualquiera de sus modos de empleo e incluso
se puede ir incrementando la ingesta de acuerdo a como lo pida el
organismo.
El consumo de la linaza no tiene, al menos por ahora, contraindicaciones
pueden tomarla personas de cualquier edad e incluso mujeres embarazadas,
exceptuando su aceite puro ya que puede irritar el intestino o ser
incluso abortivo.
Entre
las recetas más comunes con linaza que se conocen están:
| Malteada
de linaza, yogurt y frutas |
| Ingredientes: |
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2
tazas de leche |
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1
de mezcla para pudín de vainilla |
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1
pote de yogurt bajo en grasas |
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1
taza de hielo molido en licuadora |
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1/2
naranja con cáscara en cuartos |
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1
taza de fresas congeladas |
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1
taza de duraznos en trozos |
• |
2
cucharadas de semilla de linaza molida |
| Modo
de preparación: |
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Combine
todos los ingredientes en el orden dado. Licúe
a alta velocidad por un minuto. La receta rinde para ocho
porciones de 1/2 taza. |
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FUENTES
•
BBC
Mundo | Ciencia
•
Aceite
de lino o Linaza
•
Lino
•
Estampas
| El Universal
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