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El
hombre que le quitó el aliento al público de principios
del siglo XX con sus arriesgados actos de escapismo nació
con el nombre de Ehrich Weisz el 24 de marzo de 1874 en Budapest,
Hungría, del matrimonio integrado por el rabino Samuel Weisz
y Cecilia Steiner.
Cuando tenía 8 años sus padres se trasladaron a Estados
Unidos y se establecieron en Appleton, Wisconsin. Su progenitor
iba a ejercer la función de rabino en la Congregación
Hebrea Reformista de Zion, en la cual se hablaba alemán.
En
1885 se fue de su casa y creó junto con algunos amigos un
circo, en el que usaba medias de lana rojas y se llamaba Ehrich,
el príncipe del aire. Más tarde su familia se mudó
a Nueva York. Ehrich desempeñó diversos trabajos para
ayudar económicamente con el hogar. Con apenas 11 años
empezó a trabajar en una cerrajería y luego en una
empresa de corbatas.
Sin embargo, fue a los 17 años cuando decidió dedicarse
a su pasión y dio el primer paso en su carrera como ilusionista.
Se cambió el nombre a Harry Houdini inspirándose en
el padre de la magia moderna, el francés Jean Eugene Robert-Houdin,
y empezó a hacer actos en los que se ataba con cuerdas de
las formas más extrañas para luego escapar con éxito.
Logró desarrollar tal habilidad que en una oportunidad ofreció
25 dólares a quien pudiera atarlo de forma que no pudiera
escapar. Cabe destacar que Houdini nunca perdió un centavo.
El 5 de octubre de 1892 falleció su padre a los 63 años
de edad.
Junto a Jacob Hyman, un amigo de la empresa de corbatas en la que
trabajaba, inició en 1891 un acto de magia llamado Los hermanos
Houdini. Hubo una época en la que Jacob fue sustituido por
Theodore y luego por Dash, ambos hermanos de Houdini.
En ese entonces conoció a quien sería su esposa, Wilhelmina
Beatrice Rahner. Luego de tan sólo tres semanas de noviazgo
contrajeron matrimonio el 22 de junio de 1894. Inmediatamente ella
reemplazó a Dash en los actos, pasando a llamarse el show
“Los Houdinis”.
Comenzaron a alcanzar el éxito un año después
con su número La Metamorfosis, en el cual intercambiaban
lugares dentro de la maleta de un carro. Para aquel momento, Harry
empezó a experimentar haciendo escapes ante reporteros y
policías mientras permanecía esposado.
Cuentan que cuando estuvo en Londres sorprendió a los oficiales
de Scotland Yard, liberándose de unas supuestas esposas que
eran a prueba de escape. Su fama llegó repentinamente. De
ser un modesto artista que ganaba a la semana 18 dólares
pasó a ser toda una celebridad con unos honorarios que alcanzaban
los 1.800 dólares por semana.
Uno de sus momentos de mayor gloria, que lo estableció como
el más grande escapista e ilusionista de su tiempo, lo vivió
en 1906 cuando escapó de la prisión de Washington,
D.C., específicamente de la celda donde se hallaba Charles
Guiteau, el asesino del presidente Garfield.
Houdini prestó sus servicios durante la Primera Guerra Mundial
al gobierno de los Estados Unidos, llevando a cabo presentaciones
en campamentos durante dos años.
En 1908, Houdini publicó Desenmascarando a Robert-Houdin,
una vibrante historia sobre el arte de la magia, obra en la que
incluyó referencias al espiritismo que posteriormente plasmaría
en Un mago entre los espíritus.
Incursionó
en el cine entre 1918 y 1921, protagonizando "The Grim Game"
y "Terror Island" y produciendo una serie de 15 capítulos
llamada "The Master Mystery". Igualmente en 1921, fundó
la productora The Houdini Picture Corporation, cuyo primer film
fue “The Man From Beyond”.
Houdini siempre tuvo la inquietud de saber si era posible la comunicación
con los muertos y de si éstos podían regresar del
más allá para establecer contacto con sus seres queridos.
Pero fue a partir de la muerte de su madre, ocurrida en julio de
1913 que su necesidad de conocer la verdad se exacerbó de
tal modo que dedicó buena parte de su vida a exponer a las
médium fraudulentas. Escribió artículos, dictó
conferencias y asistió a innumerables sesiones de espiritismo
con el fin de desenmascararlas; tanta fue su afición que
la mayoría de estas personas acabaron temiéndole.
Acabó siendo un escéptico.
Su obsesión lo llevó a hacer un pacto con su esposa
en el que se comprometían ambos a contactar al otro al momento
de su muerte para así develar lo que realmente sucede en
el más allá. Inclusive crearon un código secreto
que lo enviaría el que primero falleciera. Consistía
en diez palabras, la primera era Rosabelle (el título de
una canción muy especial para ambos) y a las nueve restantes
les correspondía un número, que a su vez representaba
la posición de una letra en el alfabeto. El mensaje era Rosabelle
cree.
Bess cumplió la promesa pero luego de cientos de sesiones
espiritistas fallidas le dio su último adiós.
Houdini siempre fue un apasionado de la magia por lo que en 1924
creó un show en el que combinaba esta actividad con el escapismo
y la ilusión llamado The Houdini Mystery Show, recorrió
todos los Estados Unidos con sus presentaciones.
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El último escape
A esta leyenda de la magia y el escapismo le llegó la muerte
muy pronto. El 31 de octubre de 1926, con tan sólo 52 años,
Houdini no pudo zafarse de las garras de la muerte.
Todo comenzó un par de semanas antes cuando empezaba sus
actuaciones en el teatro Princess de Montreal. El programa incluía
una conferencia sobre fenómenos psíquicos y espiritismo
en la Universidad McGill; generalmente luego de la presentación
los estudiantes tenían la oportunidad de hablar con Houdini.
Una mañana acudió un joven artista con dos amigos,
uno de los cuales era la estrella de boxeo de la universidad. Éste
le preguntó si sería posible propinarle un golpe en
el abdomen para comprobar la fortaleza de la que siempre se jactaba
el escapista. Houdini que permanecía sentado no tuvo inconveniente.
Mientras se levantaba el chico sin previo aviso le dio un golpe
en el abdomen, lo que provocó que Houdini casi no pudiese
respirar y que el rostro se le tornara pálido.
Minutos después se recuperó y le pidió que
lo intentara de nuevo. En esta oportunidad, el estudiante se encontró
con un abdomen firme como un roble, con lo que quedó gratamente
impresionado.
Lo que en ese momento nadie supo es que el fuerte puñetazo
le había roto el apéndice.
Al día siguiente realizó sus actuaciones y terminó
con la temporada en la ciudad canadiense. Aún cuando a cada
instante se sentía peor, se empeñó en trasladarse
a Detroit para cumplir con la función del 24 de octubre.
En medio de fiebre y escalofríos, sin escuchar las palabras
de su esposa que le rogaba dejarse ver por un médico y con
el teatro a reventar se presentó una vez más ante
su público para deleitarlo.
Salió con su sonrisa de siempre y con el aire de grandiosidad
que desde sus inicios lo había acompañado. Comenzó
su actuación en medio de una fatiga y un malestar que lo
paralizaba pero del que el público nunca se percató,
al finalizar el acto se desmayó y fue necesario llevarlo
al Hospital Grace.
Allí le realizaron una cirugía mayor de urgencia a
la mañana siguiente. Sin embargo, los médicos nada
pudieron hacer y siete días más tarde, en Halloween
falleció. Cuentan que le dijo a su hermano Theodore "Estoy
cansado de luchar. Creo que esta cosa me va a vencer."
Su funeral se llevó a cabo el 4 de noviembre en Elks Clubhouse,
en Nueva York. Más de dos mil personas lo acompañaron
en su último acto del cual no podía escapar.
Tal y como fue su deseo, fue enterrado con su cabeza descansando
sobre un paquete de cartas de su madre. Actualmente, sus restos
descansan en el Cementerio Judío de Machpelah ubicado en
Cypress Hill, Queens, Nueva York.
Houdini dejó tras de si una leyenda llena de misterio y gloria
que ha inspirado e impulsado a magos, ilusionistas y escapistas
a superar sus actos. Éste fue un hombre carismático
que supo ganarse al público llenándolos por instantes
de temor y angustia para luego sorprenderlos y arrancarles innumerables
aplausos al final de cada presentación.
Las
hazañas
Gracias a su cuerpo elástico y fuerte, a su destreza para
abrir cerrojos y cerraduras, y al dominio que tenía de sus
articulaciones, músculos del abdomen y huesos de los hombros
Houdini se convirtió en la sensación de principios
del siglo XX. Aún hoy muchos de sus trucos no han podido
ser explicados y menos aún repetidos.
Uno de sus primeros actos fue el Salto del puente, creado en 1907
cuando saltó a la Bahía de San Francisco. Consistía
en echarse al agua con las manos esposadas y una bola de 35 kilos
encadenada a sus tobillos para luego liberarse.
Un año después en Saint Louis le mostró al
público el acto del envase de leche gigante, el cual estaba
lleno de agua y en el que lo introducían atado.
Para 1913 introdujo en su programa dos actos que hicieron helar
la sangre del público: la celda de la tortura china y camisa
de fuerza. En el primer caso, a él lo metían cabeza
a bajo y esposado de pies y manos en una pequeña cabina llena
de agua, y el segundo consistía en zafarse de una camisa
de fuerza mientras permanecía guindado cabeza abajo generalmente
de edificios altos. Ese mismo año, escapó de la boca
de un cañón que estaba a punto de dispararse.
En 1918 desapareció en el Hipódromo de Nueva York
a Jennie, una elefante que según el pesaba más de
cinco mil kilos.
A estos se le suma, un truco que tuvo mucho éxito durante
sus giras por Europa: se tragaba muchas agujas y luego las escupía
con el hilo enhebrado.
Enlaces
Trucos de Houdini
Tributo
a Houdini
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