| |
|
La
guerra federal venezolana tuvo lugar entre el 20 de enero de 1859
y el 24 de abril de 1863. Las bases de este conflicto bélico
se remontan al comienzo del gobierno de Julián Castro, desde
mayo hasta julio de 1858. Es considerada como la contienda más
larga de nuestro país después de la Guerra de Independencia.
En ésta se enfrentaron los conservadores y los liberales, bandos
políticos que luchaban por gobernar el país desde 1846.
Con esta guerra se perseguía que se instituyera un gobierno
equitativo, en el que tuvieran representación tanto los mantuanos
criollos remanentes de la colonia, los nuevos grupos que formaron
la burguesía comercial y los héroes de guerra que fueron
premiados con tierras por sus logros.
Así
mismo, los recién nacidos latifundistas querían el
poder pero la burguesía comercial, que se vio impulsada por
las campañas militares, se lo impedía de la mano de
José Antonio Páez, con quien se formaron las bases
del partido conservador.
La búsqueda
de poder
Los militares y héroes de guerra que ahora eran dueños
de tierras comenzaron a rebelarse en el Oriente del país.
Buscaban el reestablecimiento del gobierno federal, lo que les traería
mayor autonomía en sus dominios regionales.
Luego
de que la Ley de Libertad de Contratos se aprobó el 10 de
abril de 1834, ambas partes hicieron las pases gracias a la gran
bonanza económica que sobrevino, sobretodo en las regiones
de producción agrícola. A la par de esto, los ganaderos
que se encontraban apostados en sus tierras de los llanos, se enfrentaban
a un aumento en la delincuencia y el vandalismo producto de la gran
diferencia social entre terratenientes y campesinos.
El
comienzo del conflicto
Cuando en 1830 se separó definitivamente Venezuela de la
Gran Colombia, se creó un vacío de poder que trataron
de llenar ciertos grupos que deseaban mantener el poder del que
gozaron en tiempos de la Colonia. Todo esto llegó a su fin
en marzo de 1858 cuando se formó, en contra del gobierno
de José Tadeo Monagas, una revolución que desató
una cadena de acontecimientos que terminaron de cuajar la Guerra
Federal.
Y la guerra comenzó
La revolución contra Monagas fue liderizada por
Julián Castro, quien no sólo logró sacar al
presidente del poder y alzarse como nuevo mandatario, sino que además
expulsó del país a Juan Crisóstomo Falcón,
Ezequiel Zamora y a muchos de sus seguidores.
No obstante, estos desde el exilio empezaron a planear su vuelta
a Venezuela, que incluía quitarle el poder a Castro y tomarlo
en sus manos, lo cual hicieron el 20 de febrero de 1859 cuando penetraron
el cuartel de Coro.
La noticia del triunfo de la toma de Coro se extendió rápidamente
por toda la nación, provocando nuevos levantamientos, como
el de Barinas ocurrido el 28 de febrero, el de Guanarito que sucedió
el 22 de marzo y el de Maracaibo que fue el 19 de abril.
Esto trajo como consecuencia que el gobierno central, presidido
por Julián Castro, enviara 3.500 hombres para hacerle frente
a la revolución. La primera batalla fue en El Palito -cerca
de Pto. Cabello- el 23 de marzo. Allí, Zamora derrotó
aproximadamente a 800 hombres del gobierno comandados por el Coronel
José del Rosario Armas.
El 28 de marzo, Zamora entró en San Felipe y al día
siguiente se instituyó el estado Yaracuy, con su respectivo
Gobierno Provisional Revolucionario. Luego, a principios de abril,
este hombre con 2.800 soldados estuvo frente a Barquisimeto donde
no atacó porque prefirió enfrentarse a una columna
del gobierno central que venía desde San Carlos.
Más tarde, específicamente el 5 de abril, se produjo
la batalla en las sabanas de Araure. En ésta lucharon seiscientos
soldados de Zamora, logrando la victoria. Como resultado del triunfo,
se adoptó el himno de la revolución cuyas primeras
letras son: "Marchemos federales en recia multitud a romper
las cadenas de vil esclavitud. ¡Oligarcas, temblad! ¡Viva
la libertad!
El
16 de abril, Zamora atacó la ciudad de Barinas sin lograr
tomarla del todo, porque el General Ramón Escobar no se rindió.
Pero ante el avance del ejército centralista, comandado por
el General José Laurencio Silva, se retiró para hacer
un nuevo tipo de guerra que éste no conocía: la guerra
de guerrillas, es decir, no atacar directamente un gran punto sino
atacar puntos más pequeños. El General Silva, con
superioridad numérica no logró acorralar a Zamora,
por el contrario, sus fuerzas se vieron desgastadas no solo por
los muertos y heridos, sino también por las deserciones.
|
|
Mientras tanto, otro grupo de la revolución atacó a
Guanare. En mayo, Zamora tomó finalmente Barinas, sin enfrentamientos.
Inmediatamente, el 19 de mayo se celebraron elecciones directas, para
elegir las autoridades supremas del nuevo estado federal de Barinas.
Después de librar algunas batallas menores, Zamora logró
apoderarse de otras regiones como Barquisimeto y Guanare, formó
el estado federal de Apure y el estado federal de Portuguesa y se
alzó como jefe del ejército.
Ya como jefe del ejército, ordenó no darle más
batalla al gobierno y atraerlo poco a poco hacia los llanos, donde
se preparaba la primera gran batalla de la guerra federal: la batalla
de Santa Inés.
La primera fase de dicha batalla se inició a las 8:30 de la
mañana del día 9 de septiembre y terminó alrededor
de las 6 de la tarde. Fue un verdadero desastre para las fuerzas del
gobierno quienes perdieron alrededor de 1.800 soldados, gran parte
de la oficialidad superior, 800 caballos y mulas, y toda su artillería.
La segunda fase comenzó al día siguiente en las llanuras
de El Bostezo, y continuó durante varios días. Como
resultado el gobierno perdió otros 900 soldados, además
de los que resultaron heridos. El general Pedro Estanislao Ramos fue
gravemente herido, así como otros oficiales de alto rango.
La persecución continuó hasta Barinas, donde arribaron
los restos del ejército con más de 300 heridos y menos
de 2.000 efectivos.
Inmediatamente, se sometió a Barinas que cayó nuevamente
en manos federales el 23 de diciembre. El 31 de diciembre a la cabeza
de 6.000 hombres, partió Zamora hacia Caracas donde pensaba
llegar el 20 de febrero haciendo escala en Guanare y San Carlos, ciudades
que estaban bajo el poder centralista.
De allí en adelante, la Guerra Federal se convirtió
en una verdadera anarquía. Comenzó una guerra de guerrillas,
donde más que alcanzar una meta se perdieron hombres y se perdió
la poca estabilidad que se había logrado.
Para tener en cuenta
No todo el territorio estuvo directamente involucrado. Las batallas
más significativas se dieron en los llanos altos y bajos donde
están actualmente los estados Barinas, Portuguesa, Cojedes,
Apure y Guárico; en la zona central, específicamente
en los estados Falcón, Lara, Yaracuy, Carabobo y Aragua, sólo
se dieron insurrecciones menores; así como en los estados Anzoátegui
y Sucre. Regiones enteras del país como Los Andes, Guayana
y Zulia se mantuvieron al margen de la lucha.
Por otra parte, los efectos de la guerra sobre la economía
fueron numerosos. Si bien la ganadería disminuyó como
resultado de las luchas en las zonas de mayor cría de ganado,
otros rubros no se vieron afectados, por ejemplo el café, cultivado
en Los Andes y el algodón de Guayana.
Tiranos por tiranos
La sociedad de aquel entonces no vio afectadas sus bases por la guerra
aunque, como es lógico luego de una contienda bélica,
Venezuela quedó hundida en una profunda depresión económica
la cual impulsó el aumento y desarrollo de la producción
agraria. Adicionalmente,
el triunfo de la Federación quedó ratificado con el
Tratado de Coche en abril de 1863, el cual pretendía lograr
la equidad en la distribución de los puestos del gobierno.
Este objetivo no se logró, y así quedó demostrado
cuando Juan Crisóstomo Falcón al subir al poder, distribuyó
las riquezas obtenidas entre él y sus amigos más allegados.
En aquel entonces, el general federalista José Loreto Arismendi
declaró: “...luchamos cinco años para sustituir
ladrones por ladrones, tiranos por tiranos...”. A raíz
de esto, algunos historiadores señalan que a pesar de haber
alzado el estandarte de la igualdad y de haber pretendido pelear
por una equidad, la guerra sólo buscó que el poder
estuviese concentrado en un solo grupo, cualquiera que fuese.
Fuentes
consultadas:
Fundación
Polar (1997). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas. Venezuela.
|
|