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nombre proviene de las antiguas civilizaciones Griega y Romana, que lo bautizaron
igual que a sus dioses de la guerra, Ares y Marte, probablemente debido a su color
rojizo.
Marte es el cuarto planeta desde el sol, a 227.940.000 Km. del
astro rey, y el séptimo en tamaño con un diámetro de 6.794
kilómetros. Para hacerse una idea más clara de la dimensión
del planeta rojo, vale aclarar que es aproximadamente el doble de la luna y la
mitad de la Tierra.
Debido a que Marte está más lejos del sol que la Tierra,
su movimiento de traslación es mayor que el de ésta.
Un año marciano dura 687 días terrestres. En cambio,
su movimiento de rotación es similar al de nuestro planeta,
un día marciano dura 23 horas con 56 minutos.
El planeta rojo posee dos satélites naturales que fueron
descubiertos en 1877 por Asaph Hall, quien los nombró Phobos
(miedo) y Deimos (Terror), como los caballos del dios griego de
la guerra.
Las temperaturas de este astro oscilan entre los -27 y -128 grados
centígrados, el calor del planeta escapa casi por completo
debido a su ligera atmósfera, compuesta por un 95% de dióxido
de carbono, un 2,7% de nitrógeno y un 1,6% de argón;
el restante 0,7% son pequeñas cantidades de oxígeno,
monóxido de carbono y vapor de agua.
Al igual que en la Tierra, los polos marcianos están cubiertos
permanentemente por una capa de hielo, pero con la única
diferencia que estos están compuestos en gran medida por
dióxido de carbono (hielo seco).
Se estima que el interior de Marte está conformado por un
núcleo de unos 1.700 kilómetros de radio, una capa
de roca fundida más densa que la terrestre y una delgada
corteza. Su superficie, teñida de color rojizo por la erosión
de roca basáltica y la presencia de óxido ferroso,
es muy variada. El hemisferio sur está caracterizado por
la presencia de cráteres, mientras que el norte es más
bien llano.
La
geografía marciana
A pesar que el tamaño de Marte
es sólo la mitad del de la Tierra, su geografía presenta espectaculares
extremos que comparativamente dejan como enanos a los grandes monumentos naturales
terrestres. |
| Entre
los gigantescos extremos de la geografía marciana destacan los siguientes:
Olympus
Mons: Una montaña que se alza 24 kilómetros sobre la llanura
en la que se ubica y cuya base mide más de 500 kilómetros de diámetro
y está rodeada por un acantilado de 600 kilómetros de altura.
Tharsis: Un volcán que abarca unos 170 kilómetros
de diámetro y 10 kilómetros de altura.
Valles Marineris: Un sistema de cañones de 4.000 kilómetros
de largo cuya profundidad oscila entre los 2 y los 7 kilómetros.
Hellas Planitia: Un cráter de impacto en el hemisferio
sur de 6 kilómetros de profundidad y 2.000 kilómetros
de diámetro.
Vida en
Marte
Desde que en 1877 Giovanni Schiaparelli divisó unas líneas
en la superficie marciana que describió como sistemas de
canales realizados por una civilización avanzada, la imaginación
de los autores de ciencia ficción apuntó hacia la
posibilidad de que Marte pudiese albergar vida inteligente.
Aunque las imágenes
de potentes telescopios y modernas sondas espaciales consiguieron probar que no
existía vida en el planeta rojo, en 1996 la NASA encontró evidencia
de vida en Marte tras analizar un meteorito marciano que aterrizó hace
13 mil años en la Antártica y fue descubierto en 1984.
La
pequeña roca del tamaño de una papa grande contenía restos
fósiles de organismos microscópicos que habitaron Marte hace 3,6
billones de años, cuando parte de la superficie del planeta rojo estaba
cubierta por agua.
Aunque este descubrimiento pareciera ser de poca importancia,
significó un gran avance en la comprensión del origen de la vida
en el planeta tierra. | |