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El
nombre científico del Manatí es Trichechus manatus,
nombre que proviene del griego tri (tres) y chehus (uñas).
Pertenecen a la especie de los sirénidos, conocidos por ser
mamíferos herbívoros adaptados a la vida acuática.
Su
apariencia llamó la atención de Cristóbal Colón,
quien en sus viajes por el Caribe escribió en su bitácora
que las sirenas no eran tan hermosas como decía la leyenda.
De allí, surge la especie a la que pertenecen estos mamíferos.
Pueden
llegar a pesar mil kilos y a medir más de tres metros de
longitud. Su tamaño lo convierte en uno de los mayores mamíferos
de América Latina.
Entre
sus características físicas se destacan sus ojos pequeños,
sus oídos que carecen de protuberancias externas. Sus huesos
son pesados, sus pulmones están situados en posición
dorsal actuando como boyas. Su piel es gruesa de color gris azulado.
Al igual que las focas, cuentan con pelos parecidos a cerdas.
El
manatí usa sus extremidades anteriores para movilizarse dentro
del agua y para sostener el alimento. Su gran cola es utilizada
como remo para impulsarse en su hábitat natural. Sólo
pueden respirar por la nariz y ésta posee unos pliegues que
se cierran cuando se sumergen en el agua.
Carecen
de dientes incisivos y caninos; poseen cuatro grupos de molares
que cambian constantemente. Con el paso del tiempo, las muelas se
van desgastando, y las que se encuentran detrás de éstas
se mueven hacia delante, para ocupar el lugar de las que se deterioran.
Poseen
un labio superior grande y dividido en dos, cada lado independiente,
de tal manera que les facilita el llevarse la comida a la boca.
Detrás de los labios, poseen unos parches que resquebrajan
los alimentos en piezas más pequeñas.
Suelen
desplazarse sumergidos completamente en el agua, aunque sacan la
mitad del cuerpo fuera del agua para alimentarse de hierbas, vegetación
flotante y plantas. Los manatíes, conocidos también
como vacas marinas, pueden llegar a comer en un día el 10%
de su peso corporal, es decir, entre 80 y 100 kilos de alimentos.
Viven
unos 60 años y tienen una tasa reproductiva baja, tomando
en cuenta que cada hembra llega a tener entre una o dos crías
en su vida. En su período reproductivo, los machos se acercan
a las hembras para aparearlas. El período de gestación
es de doce meses. Luego del nacimiento, las crías suelen
pasar 24 meses junto a sus madres hasta que se independizan y comienzan
a vivir por su cuenta.
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Las
zonas en las que se desarrolla el Manatí se conocen como
humedales, paisajes cubiertos de agua de forma permanente. La razón
es porque este animal debe vivir bajo el agua y sólo sube
a la superficie a tomar aire, lo que puede hacer cada 20 minutos
si se encuentra inactivo o cada 5 minutos si está activo.
Para los manatíes resulta un problema mantener sus cuerpos
calientes, pues no poseen la grasa con la que otros mamíferos
cuentan y poseen un metabolismo muy lento. Así que si las
temperaturas del agua donde habitan llegan a bajar más allá
de los 15 grados centígrados, pueden enfermarse y morir de
una neumonía. Es por ello que las zonas que habitan suelen
ser cálidas.
A
pesar de su tamaño y peso, son considerados como animales
amistosos, pacíficos e incluso inocentes. Según los
expertos en este mamífero, no se muestran celosos ni posesivos,
no pelean ni poseen líderes. Se les considera animales solitarios
y cuando están juntos, suelen tocarse, perseguirse o besarse
entre ellos. E incluso, son fáciles de cazar, pues prefieren
morir antes de abandonar a un compañero herido.
El
peligro de extinción de esta especie es alto, no sólo
porque su tasa de natalidad es baja, sino porque es cazado por el
hombre por el valor de su carne y huesos. En la actualidad, existen
importantes asociaciones que lo protegen.
Tipos de Manatíes
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Dugón:
Vive en las aguas poco profundas de los mares tropicales próximos
a las costas de Africa Oriental, Australia, India, las Filipinas,
y otras islas del Pacífico Sur. El dugón se ve
diferente de los manatíes porque tiene la cola puntiaguda
y un par de dientes parecidos a colmillos. Rara vez se encuentran
en agua dulce. |
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Manatí
del Amazonas: Se encuentra en las lagunas y ríos
que corren el Río Amazonas a través de países
como Brasil, Colombia, Perú y Ecuador. Éste, vive
sólo en agua dulce y no tiene uñas en sus aletas.
Las aletas son muy flexibles y son usadas para maniobrar en
el agua. |
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Manatí
del África Occidental: Vive en áreas costeras,
ríos, y arroyos de África Occidental. Se parece
mucho al manatí antillano. |
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Manatí
Antillano: Vive en las aguas costeras cálidas del
sur de los Estados Unidos, México, las islas del Caribe,
Centro América, y los países del nordeste de Sur
América, incluyendo Venezuela y el norte de Brasil. Viajan
a diferentes áreas para pasar el invierno y el verano
a medida que cambia la temperatura del agua. A menudo, siguen
las mismas rutas que siguieron sus padres y abuelos, y regresan
a las mismas áreas año tras año. |
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