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Corría el año 1828, de un siglo lleno de inventos y nuevas ideas,
en el cual el hombre comenzó a sentirse capaz de dominar a la naturaleza
y tomar el control del mundo. Se trataba de una época repleta de cambios
y reformas, donde la ciencia empezó a ocupar un lugar fundamental en la
vida de los seres humanos. En medio de este torbellino nació el
8 de febrero en la isla Feydau de Nantes, en Francia, el primer hijo de Pierre
Verne y Sophie Allote de la Fuye, con el nombre de Jules Gabriel Verne.
A los ocho años, ingresó junto a su hermano Paul al seminario de
San Donato. Tres años más tarde, se escapó de su casa para
ser grumete en el Coralie que se dirigía a la India, pero fue rápidamente
atrapado por sus padres, quienes lo llevaron de regreso al hogar. Como consecuencia
de su fallida aventura, Julio Verne juró no volver a viajar en el resto
de su vida y emplear sólo la imaginación para ello. En
1845 se hizo asiduo visitante de una librería, donde se llevaban a cabo
tertulias literarias. Durante ese tiempo escribió una tragedia en verso
para ser representada en teatro de marionetas, pero su propuesta fue rechazada.
En su adolescencia tuvo innumerables enfrentamientos con su padre, quien
deseaba que estudiara Derecho para que siguiera sus pasos, en lugar de dedicarse
a la literatura que constituía la verdadera vocación del joven.
Finalmente, Verne se trasladó en 1848 a París para
iniciar la carrera de Leyes. Allí, conoció a algunos
de los más importantes intelectuales del momento, como Víctor
Hugo, Eugenio Sue y Alejandro Dumas, quien le brindó desde
un primer momento su amistad y protección.
Dos años después, culminó sus estudios y decidió
quedarse en la capital francesa a hacerse camino como escritor, a pesar de que
su padre quería que retornara a Nantes.
Dio sus primeros pasos
en el teatro. Se estrenó en el Teatro Histórico con la comedia Las
pajas rotas, bajo la dirección de Alejandro Dumas. A ésta le siguieron
otras presentaciones, todas con poco éxito. A la par de su producción
teatral, Verne pasó horas en la biblioteca investigando sobre Geología,
Astronomía e Ingeniería, y documentándose acerca de todos
los nuevos inventos y descubrimientos. Muchos afirman que sus aspiraciones
literarias se hubiesen desvanecido de no haberse topado con el editor P.J. Hetzel,
un cazatalentos apasionado por las nuevas tendencias e ideas.
Este hombre
deseaba crear una revista educativa y recreativa, que interesara a personas de
todas las edades. Así, buscó a Jean Macé para que trabajara
en la sección educativa, a Stahl para que realizase la parte literaria,
y contrató a Julio Verne para que se encargara de la parte científica.
De esta manera comenzó la relación con quien sería su eterno
editor. Verne viajó a Amiens en 1856 para asistir a la boda de
un amigo. Allí conoció a Honorine Hebe de Fraysne de Vianne, una
viuda que tenía dos hijas, con quien contrajo matrimonio en enero del año
siguiente, en Saint Eugene de París. De esta unión nació
un único hijo llamado Michael.
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En 1862, le mostró a Hetzel un manuscrito. Éste le propuso una serie
de cambios, y el 24 de diciembre de 1862 salió a la luz la novela titulada
Cinco semanas en un globo, el primero de los 46 relatos de viajes y aventuras
que escribiría a lo largo de su vida. El éxito fue rotundo,
pues la narración iba dirigida a un público poco atendido en esa
época que estaba ávido por leer: los niños y jóvenes.
Muchos se sintieron identificados y otros más inspirados por las historias
creadas por Verne. De esta manera, Hetzel no dudo en ofrecerle un contrato por
20.000 francos, durante 20 años a cambio de que escribiera dos novelas
de diferentes estilos cada año para publicarlas bajo el nombre de la colección
Viajes extraordinarios. Viaje al centro de la Tierra, De la Tierra a
la luna, La invasión del mar, Los hijos del capitán Grant, Veinte
mil leguas de viaje submarino, Vuelta al mundo en 80 días, Una fantasía
del doctor Ox, Aventura de tres rusos y Tres ingleses en el África austral,
Miguel Strogoff, La isla misteriosa y El Chancello, son algunas de las grandes
obras que salieron de la pluma de Julio Verne. Todos sus conocimientos
de la ciencia del momento, mezclados con su rica imaginación, quedaron
plasmados en cada uno de sus relatos. La lucha del hombre ingenioso y fuerte por
dominar y transformar la naturaleza fue la esencia de su mensaje, y su capacidad
para anticiparse a su tiempo lo que mantiene aún hoy a críticos
y lectores interesados en sus novelas. Cohetes espaciales, aviones, helicópteros,
submarinos, aire acondicionado y misiles dirigidos, junto con complicados procedimientos
fueron descritos con cierta precisión casi 100 años antes de que
el hombre contara con las herramientas para hacerlos realidad. Más
allá de la literatura, Verne participó en la política. Fue
elegido concejal de Amiens en 1888 por la lista radical y, posteriormente, fue
reelecto en tres oportunidades.
A pesar del éxito que tuvo como
escritor, no vivió una existencia muy feliz ya que sufrió ataques
de parálisis, fue víctima de uno de sus sobrinos que le disparó
a quemarropa dejándolo cojo, y padeció una fuerte diabetes que lo
llevó a perder la vista y el oído. Además, se vio obligado
a lidiar con los problemas de su hijo, y mantuvo un matrimonio bastante desdichado.
De hecho, algunos de sus biógrafos indican que Verne sostuvo una relación
con una misteriosa dama de quien se desconoce su nombre, pero se sabe que el romance
duró hasta el día en que la mujer falleció. Julio
Verne, el padre de la ciencia-ficción y de la literatura juvenil que se
dedicó a imaginar fabulosas aventuras y a inventarse intrépidos
personajes murió el 24 de marzo de 1905
||[Links]|| Biografía
de Julio Verne
Julio Verne y su obra
Julio Verne, ciencia y tecnología. El rincón de la Ciencia
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