La ciudad universitaria de Caracas, una de
las grandes obras arquitectónicas del siglo XX, recibió
el pasado jueves el reconocimiento de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO) al ser incluida en su lista de "Bienes Patrimonio de la
Humanidad".
El Comité Patrimonial de la UNESCO
aprobó la inclusión en la vigésimo cuarta reunión
anual, que se celebra en la ciudad australiana de Cairns.
"Estamos muy honrados y contentos ya que
esta decisión reafirma el compromiso del Gobierno venezolano,
la sociedad civil y la comunidad universitaria a preservar la integridad
de este complejo histórico", declaró el embajador
venezolano en Australia, Fernando Vivas.
"Además, el anuncio coincide con el
año del centenario del nacimiento de su creador, el arquitecto
venezolano Raúl Villanueva, por lo que consideramos que es
un merecido reconocimiento a uno de los mayores artistas del siglo
XX", añadió.
La Ciudad Universitaria se inauguró
el 2 de marzo de 1954 durante la dictadura del general Marcos Pérez
Jiménez y está considerada una de las grandes creaciones
de la arquitectura mundial del siglo XX.
"El complejo universitario refleja la integración
armónica entre las artes plásticas y la arquitectura",
subrayó el diplomático venezolano.
El diseño de Villanueva resalta por
la construcción y distribución de los espacios para
las facultades y dependencias universitarias "en armonía
con el aprovechamiento del clima tropical, el uso de materiales
modernos y versátiles y la conjugación de la belleza
de las formas y los espacios con obras de arte", agregó Vivas.
Asimismo, el campus universitario es un museo
abierto que reúne obras de importantes artistas internacionales
como Fernand Léger, Victor Vasarely, Jean Arp, Wifredo Lam,
Alexander Calder, Baltazar Lobo y de venezolanos como Alejandro
Otero y Francisco Narváez, entre otros.
Entre las innovaciones que aporta Villanueva
se encuentran esculturas móviles, vitrales y murales integrados
en el techo de una sala de teatro, en las ventanas de una biblioteca
y en los jardines y espacios abiertos del complejo universitario.
Su creador, a cuyo talento también
se debe un significativo número de edificaciones que encarnan
la modernidad venezolana, como la urbanización El Silencio,
la Plaza de Toros de Maracay y el Museo de Bellas Artes, intentó
con su obra brindar emociones al hombre a través del hecho
artístico.
El pasado 30 de mayo se conmemoró
el primer centenario del nacimiento en Londres de Villanueva, que
acabó sus días en Caracas, donde falleció el
16 de agosto de 1975.
Para este venezolano universal, la arquitectura
emanaba básicamente de tres realidades: tiempo, lugar y humanidad,
según dijo.
"Con Villanueva la arquitectura tomó
la importancia que nunca había tenido y cobró vigencia
como manifestación de las bellas artes. Logró una
arquitectura tropical a pesar de haber estado influido por Le Corbusier
y haber sido formado en la escuela de París", según
el arquitecto Jimmy Alcock.
EFE
Los
tiempos de Villanueva
El pasado 30 de mayo se cumplió un siglo del nacimiento del
arquitecto Carlos Raúl Villanueva. Para esa fecha se estrenó
un documental (realizado por Oscar Lucien) sobre su vida y obra y
se llevaron diferentes eventos como charlas y foros. Y es que Villanueva
siempre fue recordado con admirada discreción, de hecho, su
fama era bien conocida en los círculos arquitectónicos
del mundo entero, pero no tenía un reconocimiento a la altura
de su visión, esa de la década del cuarenta, cuando
comenzó el proyecto de la Ciudad Universitaria de Caracas a
partir del hospital y el cual creció en los siguientes 16 años.