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¿Eres o no todo un empresario? (II)
13/06/2006.
No es necesario que reúnas todas las características para ser un buen empresario. Sin embargo, mientras más cualidades tengas que coincida con las mencionadas por el experto Joseph Anthony, mejor.
El especialista Joseph Anthony, en su artículo “Las siete características del empresario”, publicado por el Centro de Información y Recursos para Pymes de Microsoft, acota que no es necesario contar con todas las cualidades que él menciona, pero mientras más te acerques a ellas más probabilidades tienes de acumular los requisitos para emprender tu propia empresa.
A continuación, transcribimos la segunda parte de las características de un empresario:
4. Has alcanzado tu techo o no tienes expectativas. A veces, la motivación para embarcarse en el negocio propio viene de haber subido todo lo que se podía en nuestro escalafón, mirar alrededor y pensar “¿Y ahora, qué?”. Un éxito precoz puede resultar maravilloso, pero una jubilación anticipada puede hacer de gente enérgica y motivada auténticos chiflados.
5. Ya has estudiado el mercado. No se te ocurra mencionar siquiera tu magnífico proyecto si no has dedicado tiempo a averiguar si tu producto o servicio tiene un mercado. Te lo dirán muchas personas implicadas en negocios fallidos en Internet: una buena idea no es, necesariamente, una idea rentable. No se empeñe en el proyecto sin antes asegurarse de tener buenas posibilidades de que aparezcan los clientes.
6. Tu familia te apoya. Iniciar un negocio resulta estresante en el mejor de los casos. Si lo haces sin el apoyo de tu cónyuge u otros miembros importantes de tu familia o tu entorno, puede resultar insoportable.
7. Sabes que no puedes hacerlo solo. Es posible que seas el mejor promoviendo tu negocio. A lo mejor te encanta llevar las cuentas de la empresa. Igual eres de los que montas tu negocio basándose en tu creatividad o tus conocimientos técnicos para crear un producto.
Finalmente, Anthony acota que quizá se pueda aplicar alguna de las afirmaciones de arriba; lo que no es probable es que destaque en todas esas facetas (o en todas las facetas necesarias para llevar un negocio). Olvídate de la leyenda del «llanero solitario». Aunque lo enfoques desde una perspectiva más o menos individualista, tarde o temprano necesitarás ayuda. El grado de voluntad para aceptar esa ayuda (contratando empleados, buscando socios o asesores para los aspectos que no domine) es un indicador del posible éxito del negocio. “Ningún empresario ha triunfado solo”, escribe el agente de desarrollo Ernesto Sirolli en su obra Ripples From the Zambezi. “Quien sabe conseguir el apoyo de los demás es el que tiene más posibilidades de éxito”.
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