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El pan nuestro de cada día se reinventa
15/08/2007.
El Instituto Europeo del Pan (IEPAN) da un salto cualitativo en la enseñanza gastronómica, bajo la batuta del chef internacional, Juan Carlos Bruzual, quien busca innovar en el negocio de la panificación.
Juan Carlos Bruzual, chef panadero, tomó las riendas del Instituto Europeo del Pan (IEPAN) hace cuatro meses, apuntando al éxito propio y de quienes se forman en su sede.
Aunque ha hecho de todo en la vida, para Juan Carlos fue un golpe de "suerte" que la empresa donde trabajaba quebrara. Ya tenía 34 años de edad, casado y para entonces ya había nacido el primero de sus dos hijos:
"Aproveché esa coyuntura para dedicarme al área de la cocina, la cual venía estudiando los fines de semana".
Como chef de cocina internacional trabajó en algunos restaurantes. Pero no tardó en montar su propio negocio, con su casa como búnker, desde donde ofrecía el servicio de catering. Luego de tres años, "cocinando como un loco", decidió tomar un curso de panadería. Ahí, tuvo su primer encuentro cercano con el IEPAN, en el año 2003.
De estudiante pasó a instructor de panadería, una experiencia que "cambió totalmente mi vida". Desde entonces, no ha parado. El reconocido chef Sumito Estévez, le abrió las puertas del Instituto Culinario de Caracas, donde Juan Carlos creó el programa de estudio para el curso de Panadería. Hoy en día, "el ICC tiene una de las mejores cátedras de panadería".
Aunque se considera un hombre sortario, no cabe duda que su profesionalismo y creatividad a la hora de poner manos a la masa, le ha permitido a este emprendedor ir logrando sus metas. Con la ayuda económica de familiares y amigos, este chef panadero se "apoderó" del IEPAN.
El IEPAN sigue siendo una escuela de formación de panaderos profesionales; no obstante, se han retomado los cursos para aficionados. Jóvenes profesionales de diversas áreas, que ven en el pan la posibilidad de montar un negocio; amantes del pan que quieren aprender a hacer diferentes tipos de panes; y, dueños de panaderías o panaderos que buscan aprender otras técnicas, conforman los tres grupos básicos que asisten a los cursos.
Más de uno, ya ha montado su empresa; de hecho, el ex alumno y actual panadero del Instituto, Hermes Rubio, abrirá su propia empresa en el estado Yaracuy.
Además de los cursos cortos de un día, donde los participantes aprenden a elaborar dos o tres tipos de panes, el IEPAN también ofrece cursos vacacionales para Mini-Panaderos, dirigidos a los más pequeños y jóvenes de la casa.
El IEPAN, única escuela panadera reconocida por el Ministerio de Educación y Deporte, cuenta con una sala de exhibición de panes, que están a la venta. Aunque no espere encontrarse con los típicos canilla o campesino. Son panes diferentes y elaborados, como el relleno con pavo, de jojoto, chocolate y jengibre, entre otros, que ya se han ganado no pocos adeptos.
"Nosotros estamos trabajando para convertirnos en una referencia a nivel nacional e internacional. Es un trabajo muy duro, porque requiere que todo el tiempo todas las cosas salgan bien", afirma quien está poniendo su grano de arena para innovar en la enseñanza gastronómica.
FUNDES Venezuela / Boletín Mundo PyME
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