Cada
año que pasa, cada Navidad que llega los Pastores de San Joaquín
le cantan al niño a los pies del pesebre y lo veneran con versos de su
propia inspiración.
De
origen europeo, ubicado específicamente en el teatro de la época
medieval, esta tradición se basa en la representación del encuentro
entre los Pastores y el niño Dios, según San Lucas, donde participan
personajes como el ángel Gabriel, los Pastores y el peculiar 'Titirijí',
quien va por todos lados buscando al niño. Propia de las poblaciones
de San Joaquín, Mariara y Aguas Calientes en los estados Aragua y Carabobo,
esta manifestación tiene como particularidad varias características
que le hacen ser una de las más vistosas de nuestro calendario popular. | |  | |
El 24 de diciembre
salen pastores y pastorcillas con sus trajes, hechos de retazos de telas bastante
coloridas, camino al pesebre para llevar cantos y versos al niño Dios.
Llevan en sus manos, además de las ofrendas, instrumentos construidos
por ellos mismos llamados 'Chinecos', los cuales son percutidos contra el piso
para darle sonoridad. Quienes participan en esta tradición deben
ser hombres, aunque algunos de ellos representan a las pastorcillas, y son vistos
como privilegiados aquellos que encabezan las danzas ejecutadas a lo largo del
camino (Pastor Guía). Existe también un personaje llamado
Cachero, cuya función es la de apartar a la gente del pueblo del camino
de los Pastores. Una vez que se encuentra al niño (en la Iglesia o casa
donde siempre está) comienzan las ofrendas y los cantos por ellos preparados. |