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  Por error, producen whisky rosado. Deciden venderlo a mujeres
Destilería de Bruichladdich,
en Escocia
Una destilería escocesa obtuvo por error un vino de color rosa, en lugar del tradicional color ambarino. Tiene 20 años. Como resulta impensable vendérselo a los conocedores del mundo del escocés, decidió ahora dedicárselo a las damas. Con eso logra dos cosas: ser el primer whisky rosado de la historia, y el primero en ser comercializado específicamente para el supuesto sexo débil.

El fenómeno ocurrió en la destilería escocesa Bruichladdich. Después de mantener durante 1040 semanas un whisky en añejamiento en un tonel donde antes se añejó whisky bourbon americano, el aguardiente cambió accidentalmente de color. “Nadie sabe por qué”. Pero en lugar de salir ambarino o de tonos ocres, el alcohol destilado, que como mínimo debe envejecerse durante tres años para llamarse whisky, adquirió un color rosado, similar al de los vinos “claretes” de Francia.

Según se informó ayer en Londres, la novedad se llamará “Amourette” y será descrito en su publicidad como una “relación peligrosa”. Destinado al público femenino se ofrecerá a razón de 95 euros la botella. La destilería espera vender 10.000 botellas del whisky rosado.

Los ortodoxos de la industria han percibido el lanzamiento como un insulto. No sólo su color se presta a equívocos, sino que no puede ser clasificado por la ley que regula estos destilados. El disgusto de la industria es tan grande porque la destilería comercialice un accidente como una novedad, que piensa incluso apelar si el “Amourette” intenta ser clasificado como alcopops; categoría de cócteles preparados por adelantado antes de ser embotellados.

El whisky de Escocia es uno de los más rigurosos destilados del mundo. Todo su proceso de producción está regulado, así como las materias primas que intervienen en su destilación. A diferencia de otros aguardientes como el vodka o la ginebra, que aceptan la modificación del color y los sabores otorgándoles atributos de limón y de otras frutas, el whisky hace gala de su pureza y sobriedad en el proceso de embotellado.