GUÍA DEL PLACER I Whisky & Bar I Whisky I El valor de "la madera" en los whiskys

 
 
  El valor de "la madera" en los whiskys
Los mejores whiskys del mundo se crían y envejecen, madurando en barricas de madera. El origen de la madera es siempre el mismo, roble de calidad.

La madera de roble permite dos cosas: En primer lugar que los taninos, lípidos y otros elementos aromáticos que residen en el roble, interactúen con el whisky con el que está en contacto. En segundo lugar, que el whisky almacenado en la barrica "transpire" muy lentamente, es decir que el roble regula la interacción del whisky con el medio ambiente donde está almacenado.

Para aumentar la interacción entre la madera de roble y el whisky, las barricas se queman o tuestan. Hay diferentes niveles de tostado para potenciar el proceso de intercambio.

Si en lugar de guardar el whisky en barricas de roble se usaran barriles de acero inoxidable, ninguno de estos fenómenos ocurriría. El inox mantendría en forma inalterable el whisky, no modificando su color, ni sus aromas ni su estructura. Sin la madera, el whisky sería más alcohol, sería más pobre y menos seductor.

Las grandes narices del whisky puro de malta (Single Malt) consideran que el carácter de sus whiskys puede estar determinado hasta un 60 o 70 por ciento, por el tipo de la barrica utilizada. Así, algunas marcas con leyenda como el whisky The Balvenie 12 años (que Ud. puede conseguir en Caracas y en la isla de Margarita) es sometido a envejecimiento en dos barricas diferentes. Este proceso se denomina finishing y se identifica en la etiqueta como double wood (doble madera).

Madera de Bourbon
El 90% del whisky escocés madura en barricas de roble americano ya usado, donde antes se elaboró whisky del tipo Bourbon americano. La ley impide a los destiladores americanos usar dos veces la misma barrica para envejecer su destilado. Los escoceses compran barato estas barricas ya usadas y las transforman adaptándolas a sus necesidades y estilos para producir whisky. Estas barricas, comúnmente usadas para producir whisky blended o de mezcla de granos y malta en Escocia, tienen trazas de bourbon, muy pocos taninos y sabores de vainilla.

Madera de Jerez
Las barricas donde se cría el jerez son maderas costosas, escasas y con capacidad de trasmitir al whisky de malta sabores y aromas de diferenciación y excelencia. Las destilerías de whiskys de malta las utilizan en la primera fase de maduración o en las etapas finales del envejecimiento.

Whiskys como The Macallan 10, Glenfiddich 12 y 18 años y Glenmorangie 12, se diferencian por el uso de barricas de jerez fino u oloroso en sus procesos de envejecimiento.

Madera de Oporto
En las destilerías donde la creatividad e innovación es un complemento de la calidad, se ha comenzado a utilizar barricas de Oporto para darle personalidad y diferenciación a whiskys añejos. Ejemplos exitosos que el consumidor puede conseguir en tiendas libre de impuestos en los aeropuertos son el Glenmorangie Portwood Finish de 12 años y el extraordinario The Balvenie Port Wood de 21 años.