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  Historia de 72 años de abstinencia
Historia de 72 años de abstinencia
Después de 72 años prohibición un trago se pudo vender legalmente esta semana en Rockport, un pintoresco centro turístico situado a 64 kilómetros al norte de Boston. Desde 1933 la ley seca tenía vigor en esta localidad costera de Massachusetts que sólo era visitada por abstemios gozosos o por abstemios obligados, que según algunos lugareños, “hacían trampa”.

Todavía quedan en el estado otros 16 pueblos donde rige la prohibición que sacudió de 1920 a 1933 a Estados Unidos.

Con una copa helada de vodka, decorada con dos cebollitas atravesadas por un palillo, - según relata la agencia Reuters – el parroquiano Peter Beecham, quien ha dirigido la campaña para anular la prohibición local de vender alcohol logró hacer historia y darse el gusto. "No creo que la prohibición tuviera sentido; había gente que cancelaba la reserva cuando decíamos que aquí regía la ley seca", dijo Bruce Coates, propietario del establecimiento Emerson Inn by the Sea, donde se sirvió en julio de 2005 la primera bebida durante una fiesta en el jardín con vistas al mar.

La prohibición en Rockport, más que impuesta por el gobierno fue impuesta por las mujeres del pueblo. En la mañana del 8 de julio de 1856, una banda de 200 mujeres armadas con hachas, hartas de que sus maridos malgastaran demasiado tiempo y dinero en las tabernas cercanas, asaltaron los establecimientos y destruyeron todos los recipientes con alcohol de la localidad.

Rockport ha estado condenada a la prohibición desde entonces, con la única excepción del año siguiente a la anulación de la ley seca. Pero eso duró un día. Se volvió a imponer cuando los clientes de una taberna sin cuarto de baño hicieron de las suyas en un callejón.

Según cuentan ahora los lugareños, muchos clientes de restaurantes llevaban con discreción una botella de vino para acompañar sus comidas. Y según otros, bebían “encapillados” a bordo de sus embarcaciones, sin llamar jamás la atención.
El pueblo ya anunció que no se permitirá la apertura de bares ni tiendas de licores. Las bebidas sólo serán servidas en los sitios de comida, acompañando a éstas.