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El mejor Château-neuf-du-Pape
Tiene 15 grados –cosa que no es frecuente en un vino francés- y proviene del ensamblaje de por lo menos cinco uvas diferentes. Es un vino tinto poderoso, pero equilibrado, con olor a cerezas, frutas y sabor a regaliz en la boca. Será consagrado en octubre del 2008 como el mejor Châteauneuf-du-Pape del mundo. Se llama Clos des Papes y la cosecha es del 2005, un año que como enseñamos aquí hace algún tiempo, se está volviendo mítica en el siglo.
Châteauneuf-du-Pape es un vino que gusta en Venezuela, aunque su importación es escasa. Se trata de un tinto creado en el viñedo cuyos orígenes se atribuye a los Papas católicos en Aviñón, en el extremo sur del valle del río Ródano. La vid ha sido sembrada allí en terrenos pedrejosos (cantos rodados) procedentes de la época glaciar.
Allí, desde 1600 los antepasados de Paul-Vincent Avril hacen vinos. Los viñedos involucrados en la producción de Clos des Papes tienen una edad promedio de 65 años.
Este vinicultor, que estudió enología y se graduó también en una escuela de comercio, recorrió las regiones de Borgoña, y Burdeos para completar su aprendizaje. Después se lanzó -hace 19 años- a suceder a su padre al frente de la bodega familiar.
El Clos des Papes nace en 24 parcelas diferentes con tres tipos de suelo. El vino está compuesto por un 65% de garnacha, 20% de monastrell, 10% de syrah y 5% de otras castas regionales. La especificidad del vino de Avril reside en el ensamblaje de uvas de diversos terrenos y de diferentes cepas.
Según reveló a la prensa francesa, con un rendimiento de 25 hectolitros por hectárea –frente a los 35 hectolitros autorizados por la denominación de origen- Avril busca la calidad. A su juicio, el 95% del vino es el producto del trabajo de la viña: poda, selección severa de la vendimia. "No hago vino para ganar concursos. Siempre he elaborado vino para acompañar a la gastronomía", afirmó.
Las 85.000 botellas producidas en 2005 ya estaban vendidas –a 35 euros la botella– antes del premio que le otorgó Wine Spectator, por lo que se espera que su precio se duplique. Sólo el 20% de la producción se queda en Francia pues el resto es exportado a 35 países. La cosecha del 2006 y la del 2007 ya están reservadas por compradores internacionales. |
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