Tinto para el corazón: Tannat
Si quiere presumir sobre vino y corazón, aprenda a pronunciar esto: pro-cianidinas oligo-méricas. Según una investigación científica que se difundió a finales de noviembre de 2006 en Gran Bretaña, eso es lo que hace que el vino tinto tenga efectos benéficos para el corazón y la longevidad.
La relación entre las procianidinas oligoméricas, las cepas rojas, el vino y sus efectos en el sistema cardiovascular, fueron publicadas en la prestigiosa revista científica “Nature”. Se probaron más de 160 clases de vinos. A la cabeza en fuerza, está una uva casi desconocida en Francia y famosa en Uruguay, llamada “tannat”.
Según relata en Nature el jefe de la investigación, doctor Roger Corder, del Colegio Queen Mary de Medicina de Londres, se cultivaron células humanas de vasos sanguíneos. Después las expusieron a 165 vinos distintos, con intención de identificar los polifenoles de efecto más potente en los vasos sanguíneos
Descubrieron que las procianidinas inhiben la producción de una proteína vasoconstrictora llamada endotelina-1. Una cromatografía líquida de alto rendimiento demostró que las procianidinas oligoméricas son el componente fenólico específico que produce el efecto beneficioso
Corder y sus colegas encontraron que los vinos de dos regiones europeas (Cerdeña y el suroeste de Francia) parecen poseer un efecto inhibidor entre doble y cuádruple sobre la endotelina-1. En ambas regiones, sus habitantes que beben diariamente vinos, viven más.
Los investigadores comprobaron niveles de procianidinas oligoméricas significativamente superiores en vinos típicos en parte de la isla italiana de Cerdeña, y en el suroeste de Francia, de donde es originaria la uva Tannat (que en español se traduce como tanino)
¿A qué otros vinos son superiores? A otros vinos tintos de Europa, Sudamérica, Australia, Estados Unidos e incluso a vinos de otras cepas en la propia Cerdeña, respondió Corder. Los métodos tradicionales de vinificación –no los modernos- parecen resultar fundamentales, razonaron.
Los investigadores esperan que estudios más a fondo de alimentos y vinos ricos en procianidinas oligoméricas sirvan para averiguar la forma de mantener en estado óptimo la función de los vasos sanguíneos. Hasta ahora, el vino tinto ayuda, pero no saben cómo. |