GUÍA DEL PLACER I Seducción del vino I Cata | Aromas de los vinos jóvenes

 
 
  Aromas de los vinos jóvenes
Una de las primeras cosas que usted puede aprender a distinguir cuando cata un vino, es si está frente a una botella de tinto o blanco joven o viejo, sin mirar la etiqueta. Observando y olfateando una copa de vino, los catadores pueden establecer en segundos la diferencia. Aprenda usted también a hacerlo. Comencemos con el vino que más se encuentra y más barato nos cuesta, que es el vino joven.

El aroma de los vinos blancos jóvenes es directo
De inmediato se percibe una sensación que el cerebro asocia a frutas. Estas frutas, es bueno volver a recordarlo, no están jamás incorporadas al proceso de producción del vino, ni tampoco son el resultado de la adicción al vino de sabores artificiales. Se trata, siempre, de aromas que provienen del tipo de uvas utilizadas y de los procesos de fermentación y elaboración utilizados en las diferentes regiones vitivinícolas del mundo.

El aroma de los tintos no es directo sino complejo
Los vinos tintos que lo son por el tiempo que permanece en contacto el hollejo de la uva con el jugo que contenían, a pesar de ser jóvenes no dan generalmente la sensación de "fruta embotellada". La fermentación en toneles de acero inoxidable y su posterior almacenamiento en botella o en barricas de roble, le otorgan complejidad al tinto. Cuando los vinos son añejos, mayor es el tiempo de maduración, crianza o envejecimiento y por ello se incrementa la complejidad.

El aroma de un tinto joven es más complejo que un blanco joven, porque además de los aromas de las frutas aparecen aromas del campo

Las frutas del blanco joven
Hay dos cepas mundialmente famosas para producir el vino blanco en el mundo: Chardonnay y Sauvignon Blanc. En Venezuela son muy comunes los blancos elaborados con esta variedad, provenientes de Chile, Argentina, Francia, Australia y Estados Unidos.

En el olfato, un blanco joven hecho con la uva Chardonnay tiene aromas de plátano, melón, piña y melocotón.

Si la botella es de Sauvignon Blanc, los aromas serán cítricos, con la acidez del limón y la manzana verde.

Las frutas del tinto joven
La cepa más famosa y conocida aquí para la producción de vinos tintos es la Cabernet Sauvignon. Su aroma es de frutos del bosque y cerezas.

Mas allá del Cabernet, los tintos jóvenes de diferente origen geográfico se perciben en la nariz como una mezcla de las frutas ya citadas, mezclados con aromas de la naturaleza: pasto mojado, brotes, hojas, tierra mojada, membrillo o frutas secas, levadura de pan, pimienta, pimentón, y en algunos casos trazas florales de violeta y rosa marchita.

Ensaye estos reconocimientos en botellas de un año de antigüedad
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Sobre los aromas de los vinos maduros escribiremos en próxima entrega.