GUÍA DEL PLACER I Seducción del vino I Cata | Chardonnay, "la cepa de la liberación"

 
 
  Chardonnay, "la cepa de la liberación"
Chardonnay en la región de Chablis, Francia
Con la Chardonnay se consolidó el ingreso de la mujer en el vino. Los conocedores, que en su mayoría eran hombres, bebían Chablis, Montrachet y Chasagne, vinos famosos que se elaboran con Chardonnay; sin embargo, no hacían mención a este tipo de uva. Ellas la convirtieron en un vino varietal famoso, transformando en fortaleza lo que parecía antojo y debilidad.

Si a usted le gusta establecer relaciones, debe ser experto en Chardonnay. Saber sobre esta cepa le permitirá comenzar conversaciones, comparar experiencias, participar en veladas y planificar encuentros. Esta cepa, estrella de los vinos blancos, acaba de probar en un reciente concurso mundial que es la gran debilidad del sexo femenino. El concurso también demostró que por un buen Chardonnay ellas están dispuestas a ser "en vino" infieles: no hay marca preferida que les ate de por vida, ni bandera nacional que las obligue a votos de fidelidad eterna, les gusta el mejor Chardonnay y como en todo antojo femenino, no les importa el precio.

Un buen dato para iniciarse en la debilidad de ellas es que descartan de inmediato al hombre que no sepa pronunciar su nombre. "Shardoné", en correcto francés, abre las puertas al contacto. "Char-do-nai", como lo pronuncia la mayoría de los mesoneros en el Caribe, las cierra. Ese error resulta tan grave como ofensivo así como aparecer en un primera velada con una estilizada y muy vistosa botella de Liefraumilch, un vino con mala fama y peor traducción, "Leche de la mujer amada".
La Chardonnay es uva estrella con la que se elabora el auténtico champagne, la que da origen al Chablis y la madre de vinos blancos de renombre y alto precio. Cuando en 1998 se seleccionaron los mejores 100 vinos del mundo en el siglo XX, la Chardonnay era la uva de 31 de ellos. El vino blanco del año resultó un Chablis elaborado obviamente con Chardonnay por el enólogo francés Michel Laroche. Su costo entonces era de $85 la botella.

La Chardonnay viaja mucho y bien (salió de Burdeos y fue transplantada con enorme éxito en California, Australia, Nueva Zelanda, Chile, y Argentina), pero lo que en realidad hace su diferencia en cada país, además de la calidad del viñedo, es el beso de la madera. La barrica de roble besa a la Chardonnay que se guarda en ella y la transforma. Le da un final largo en boca, también peso y carnosidad, es decir volumen. Claro que esto del beso tiene sus bemoles. A los norteamericanos, que aparentemente besan como bailan, les encanta el vino blanco amaderado. A los demás les choca.

En cata la Chardonnay se diferencia de la agudeza puntiaguda de la Sauvignon Blanc, es más seca y tiene mayor cuerpo, a diferencia de otras cepas que en la cata ganan intensidad en la boca para culminar después con un fascinante final. Haga la prueba de compartir una botella fresca de cosecha reciente de Chardonnay chileno o francés y comprobará las bondades de "La Cepa de la Liberación".