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Viaje al encuentro del Oporto
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| Río
Duero en la región de Oporto |
Para
quien ha viajado poco, primero debe probar las botellas que consiga
cerca, hasta que le entren las ganas de montarse en un carro o en
un avión para recorrer la región y por lo menos catar
las diez mejores marcas del mundo de este vino de leyenda.
Para quien ha viajado mucho, la zona del vino de Oporto en Portugal
es destino al que hay que ir en estado de peregrinación. Es
decir, con el alma preparada para reverenciar un mito de la cultura
de occidente. Algo único, extraordinario, que desde el siglo
XVI seduce a la aristocracia, a la gente adinerada y los militantes
de los placeres terrenales. .:
El Duero, paisaje vitivinícola :.
Los
destinos turísticos en Oporto incluyen tres opciones: recorrer
las riveras del río Duero, visitar las bodegas de las grandes
casas productoras en Vila Nova de Gaia, y pasear y beber copitas
de Oporto en Porto, la ciudad que le dio nombre al vino.
El viaje siguiendo las aguas del Duero es para los amantes de la
naturaleza, militantes de la ecología, y partidarios de la
calma y no de la prisa.
Desde las alturas, se ven siempre las terrazas escarpadas cargadas
de viņedos que dibujan el trazo del Duero. En no pocas oportunidades,
el viajero percibirá la sensación de que las filas
de viņas están dentro del río. No se ha dejado un
metro sin plantar en laderas a veces tan inclinadas que a uno le
parece imposible que centenares de campesinos cultiven uvas allí
desde hace más de 400 aņos, sin caerse al río.
¿Porqué tanto esfuerzo por poner allí esos
viñedos? pregunta una turista venezolana. Por el suelo y
por el clima, explican con satisfacción los portugueses dueños
del paisaje y de la historia. Todos los grandes vinos del mundo
y el Oporto es uno de ellos, nacen en viñedos que crecen
sobre suelos ingratos y duros. Sobre rocas y piedras, sobre suelo
granítico. En las riveras del Duero, el cultivo se hace sobre
roca. Es blanda y capaz de separarse con facilidad en láminas.
El urbanismo que sigue al río ha cambiado con el tiempo.
Hace años sólo se veían viñas, el cauce
sinuoso del Duero y de vez en cuando alguna casa blanca y pequeña.
A finales de los ochenta, cuando se derogó una ley vigente
desde 1907, el gobierno permitió la construcción de
bodega de envejecimiento en el Alto Duero que ahora de vez en cuando
asoman, siempre blancas, en el paisaje.
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Puerto de Leyenda :.
El
recorrido del Duero termina en Porto. Esa tranquila ciudad portuguesa
dio denominación de origen internacional a un vino que los
navegantes y comerciantes ingleses descubrieron con reverencia desde
1654. El Oporto, es decir el vino que viene de Porto, es un producto
complejo.
En primer lugar, el Oporto no es un vino de una uva sino de un ensamblaje
armonioso de más de 30 uvas. Las que le otorgan una personalidad
única internacional son las variedades portuguesas "Touriga",
tinta Roriz, tinta Barroca, tinto Cao, y la cepa Touriga de origen
francés.
En segundo lugar, este vino es fortificado, encabezado, con aguardiente
de uva en su composición al igual que el vino de Jerez. El
vino que se embarca desde Porto no es entonces jugo de uva fermentado
y envejecido, sino que además ha sido mezclado con un brandy
de uva y después sometido a un proceso de envejecimiento
en barricas de roble por un montón de años. Como mínimo
tres. Para el máximo no existe límite pues al permanecer
mezclado con el alcohol del aguardiente, el vino no se descompone
como el resto de los vinos.
¿Cuál es la proporción de la mezcla entre vino
y aguardiente o brandy? De 4,5 litros de vino por cada uno de aguardiente.
Las barricas de envejecimiento contienen pues 450 litros de vino
extraído de los viñedos de las colinas del Duero,
y 100 litros de vino "cocido" hasta convertirlo en aguardiente
también proveniente de uvas de la región.
Eso, y la ley que protege y regula todo el proceso de producción
y envejecimiento hace del Oporto un vino que jamás podrá
imitarse superando la calidad y finura que se obtiene en Portugal.
Durante cuatro siglos, este vino del Duero ha llegado en barricas,
primero en veleros y después en camiones cisternas, para
dormir y crecer en las bodegas de Vila Nova de Gaia, y después
exportarse al mundo desde el puerto de la ciudad de Porto.
Vila Nova de Gaia está ubicada frente a Porto y hoy se comunican
entre sí a través de dos espectaculares puentes. Puentes
que recorro una y otra vez en compañía de Moisés
Alves un lugareño convertido en embajador real del Oporto
en Venezuela quien hizo fama y fortuna conduciendo con olfato de
conocedor la importación de vinos portugueses desde Casa
Oliveira, en Caracas.
.: Los mitos del consumo :.
Hasta
la Segunda Guerra Mundial los principales consumidores del Oporto
fueron los ingleses, pero desde mediados de este siglo los principales
consumidores de este producto mítico son los franceses.
El mito de que el Oporto no es el gran trago inglés sino francés,
lo aprendemos en una visita a las oficinas de la famosa casa Barros,
en Vila Nova de Gaia. Allí, en las oficinas del Dr. Joao Barros
junto con José Manuel Texeira vemos las cifras que muestran
una nueva realidad del mito. En los últimos diez años,
los franceses han consumido más de 3 millones de botellas de
Oporto al año, mientras que la importación desde el
Reino Unido se mantiene estable alrededor de un millon de botellas
al año.
Desde 1950 en adelante, con un 1.5 o 2 millones más de botellas
que otros países consumidores, Francia se ha convertido en
el principal mercado de apreciación de la calidad del vino
de Porto. Por contraste, observamos en las gráficas de Joao
Barros, doscientos años antes, es decir en 1750, los ingleses
bebían unos 140 mil hectolitros anuales de Oporto mientras
que el consumo de Francia era casi cercano a cero.
En la actualidad, Estados Unidos y el Reino Unido encabezan la lista
de países consumidores de Oportos especiales por su prolongado
añejamiento o por provenir de cosechas de años espectacularmente
buenos.
Venezuela, que en la década de los sesenta llegó a consumir
más de 350 hectolitros, en la actualidad va rumbo a duplicar
esa cifra después de obtenido un hito histórico de 924
hls. en 1997.
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